El camino a Brasil: de cómo los 'smartphones' aprendieron a bailar samba

Esta es la primera de tres entregas de una serie sobre tecnología y Brasil. En esta ocasión exploramos el uso de dispositivos móviles entre los brasileños.

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¿Volará alto la bandera de Brasil en el Mundial en cuanto a avances tecnológicos? Crédito: Getty Images
Los ojos del mundo estarán sobre Brasil en 2014 y 2016, cuando el país sudamericano será el anfitrión de la Copa Mundial de fútbol y de las Olimpiadas de verano, respectivamente.

A primera vista, el universo online en el que vive el brasileño no es sorprendente para un estadounidense: ambos son adictos a Google y a Facebook lo cual, por ejemplo, no es el caso en China. Aun así, la realidad no es tan sencilla, y la tan esperada evolución de la sociedad brasileña se refleja de forma exponencial en los hábitos digitales de sus miembros.


En mi última visita a Brasil después de algunos meses de ausencia, me impresionó ver cómo todo mundo ya parece tener un teléfono móvil, desde los taxistas hasta los vendedores ambulantes, quienes incluso los usan para aceptar pagos.

También me impresionó ver que varios de mis amigos tenían no uno, sino dos o más teléfonos. De hecho, Brasil ya tiene más líneas móviles activas que habitantes -273.58 millones y 202.5 millones, respectivamente, según cifras de la agencia nacional de telecomunicaciones de Brasil (ANATEL) y del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

El año del 'smartphone'

Caminando por las calles de Rio de Janeiro es imposible no ver los carteles promocionales de los principales operadores - Tim, Vivo, Claro y Oi - quienes han reclutado a jugadores de fútbol como modelos publicitarios. En sus numerosos folletos, las tiendas de electrónicos siguen incentivando a los consumidores a comprarse un smartphone o a regalarle uno a sus familiares "para el Día de la Madre" y pagarlo en 10 o 12 mensualidades, pero sólo "después del Mundial." Como era de esperar, parecen estar logrando sus objetivos: 

"Bajo varios aspectos, el 2013 fue, de hecho, el año del 'smartphone' en Brasil," dice Leonardo Munin, analista en IDC Brasil. "El salto enorme en las ventas de dispositivos inteligentes demostró que los smartphones definitivamente han entrado en la lista de los productos más comprados por los brasileños. Para dar una idea, el año pasado se vendieron cerca de 68 smartphones por minuto. Para el 2015, nuestra expectativa es que ese número suba a más de 100 smartphones por minuto".

Sin embargo, Brasil es un país tristemente conocido por su desigualdad y la mayoría de los trabajadores no tienen el presupuesto necesario para comprar dispositivos Apple, ni siquiera pagando en cuotas, por cuenta de sus precios locales increíblemente inflados. Esta situación inusitada sorprende a los extranjeros: ¿realmente pueden costar el doble de lo que cuestan en Estados Unidos? Infelizmente para los consumidores, la respuesta es sí. Para dar un ejemplo, un iPhone 5S cuesta R$2,799 en la tienda online de Apple para Brasil -- aproximadamente US$1,220.

Con este dato en mano, es más fácil entender por qué en cualquier aeropuerto de EE.UU. se ven tantos brasileños con valijas enormes y brazos llenos de bolsas Duty Free. Esto tampoco ha cambiado con la apertura de la primera tienda minorista de Apple en América Latina

Ubicada en el complejo comercial VillageMall de Rio de Janeiro, la tienda de Apple abrió sus puertas en febrero, pero es obvio que está dirigida a un público adinerado. ¿El consumidor típico? Un joven de clase alta nada preocupado con los precios y que no quiere esperar a su próximo viaje a Miami para conseguir el último iPhone.

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El iPhone 5S cuesta unos US$1,220 en Brasil. Crédito: Apple/ captura de pantalla por Anna Heim

Apple, un símbolo de estatus

Según el brasileño Rodrigo Ghedin, fundador del blog de tecnología Manual do Usuário, los dispositivos de Apple siguen siendo un símbolo de estatus en Brasil. "No sé si es el resultado de los precios practicados o si la empresa se aprovecha de la imagen que tiene al nivel local para operar con márgenes de ganancias más altos. Nada empuja los precios hacia abajo, y no es inusual recibir malas sorpresas de Apple, como el recién repentino aumento de los precios de la gama MacBook," dice Ghedin.

Aunque Apple es un caso extremo, todos los dispositivos electrónicos suelen ser más caros en Brasil que en otros mercados. Es el llamado Costo Brasil, a veces apodado Lucro Brasil para denunciar los márgenes que puede esconder.

A pesar de ello, los llamados teléfonos feature son cada vez más escasos, como lo aprendí cuando traté de comprar una funda para mi viejo Nokia en la conocida feria Saara de Rio de Janeiro, dónde en teoría "se encuentra de todo." A pesar de su fama, ningún puesto tenía lo que buscaba y las vendedoras se reían de mi cara: "¡Nadie tiene ese modelo hoy en día!".

El rey Android

Esta realidad nueva también se manifiesta en las cifras: en 2013, las ventas de teléfonos inteligentes en Brasil superó por primera vez a los teléfonos comunes y corrientes. Según datos de la firma de investigación IDC, 35.6 millones de los 67.8 millones de teléfonos comprados en Brasil el año pasado fueron smartphones, un crecimiento del 123 por ciento con relación al año anterior.

Los modelos más populares suelen ser smartphones razonablemente baratos, lo que ayudó Windows Phone a alcanzar el segundo lugar en términos de ventas hace poco, aunque continúa muy por detrás de Android. (Todavía no se conocen las cifras de Firefox OS). "Las empresas que apuestan por conjugar calidad con bajos precios han tenido [mucho] éxito por aquí - hay gran oportunidad ," explica Ghedin, dando el ejemplo de modelos como los Moto X y Moto G de Motorola o el Lumia 520 de Nokia

Los tres fabricantes más exitosos del momento son Samsung, LG y Motorola, en ese orden. Hace poco, la firma de analítica móvil Mixpanel compartió un estudio realizado entre sus clientes, que destacaba a Samsung como el productor de los 10 dispositivos Android que los brasileños más usaban.

En este contexto, no me sorprendió mucho descubrir que la empresa surcoreana había elegido a São Paulo para implantar Ocean Brasil, su primer centro de formación para desarrolladores fuera de su país natal. Otros fabricantes asiáticos también se muestran deseosos de conquistar lo que es ahora el cuarto mayor mercado de smartphones en el mundo, como la compañía china Xiaomi, quien recién afirmó su voluntad de lanzar operaciones en el país.


Tabletas vs PCs

A pesar de su ascensión social, la nueva clase media brasileña tiene que tomar decisiones a la hora de gastar su dinero en tecnología. En la práctica, se está desvistiendo a un santo para vestir a otro: mientras los smartphones crecen en popularidad, las ventas de PCs en Brasil cayeron por primera vez en 2013, con una baja del 10 por ciento frente a 2012. En cuanto a las tabletas, rebasaron las ventas de notebooks por primera vez el año pasado.

Cabe mencionar que después de una saga digna de una telenovela, Amazon había logrado apoderarse del dominio amazon.com.br para lanzar su tienda online en Brasil a principios de 2013. Aunque todavía no explota muchas verticales, ya está vendiendo Kindles, lo que debería contribuir a alimentar el crecimiento de la categoría 'e-readers y tabletas' en el país. Por otro lado, será interesante observar las ventas de las Chromebooks, particularmente de los modelos Samsung. Tal y como lo anunció Google en febrero, ya se están fabricando en Brasil para el mercado local, con precios a partir de R$1,099 (US$497) - lo que todavía sigue siendo mucho más caro de lo que pagué por el mío en Estados Unidos.

Internautas

Por supuesto, mientras más dispositivos electrónicos se compren, más brasileños de todas las clases sociales hacen sus pinitos en línea. Para la emprendedora brasileña Angelica Mari, fundadora de Gift Brazil, eso tiene un claro impacto socioeconómico: "La democratización del acceso a Internet va de la mano con la inclusión digital", afirma Mari.

Las estadísticas también evidencian esta evolución. De acuerdo con datos de la firma encuestadora Ibope Media, había 105.1 millones de brasileños con algún tipo de acceso a Internet fijo en el segundo trimestre del 2013, un crecimiento del 3 por ciento en apenas un trimestre. Si se limita a los accesos en casa y en el trabajo, eran 79.5 millones en el tercero trimestre, 3.8 por ciento más que en el trimestre anterior.

Vale la pena señalar que esta encuesta no toma en cuenta a los dispositivos móviles, que como lo sabemos están en pleno boom, y por lo tanto da una imagen necesariamente parcial del consumo de Internet en Brasil, caracterizado por un uso asiduo de herramientas como WhatsApp. Para completarla, cabe fijarse en números de ANATEL, que ha registrado en el país 114.42 millones de terminales con banda ancha móvil (incluyendo teléfonos 3G y LTE, tabletas conectadas y módems). Es un número considerable, aún más si se compara con banda ancha fija, que tiene apenas 22.79 millones de suscriptores.

¿Y entonces?

A pesar de preocupaciones que me parecen legítimas sobre los fundamentos económicos de Brasil, no tengo duda que este mercado en plena expansión representa una tremenda oportunidad para los negocios digitales. Recién lo decía a La Nación el fundador de gigante del comercio electrónico MercadoLibre, Marcos Galperín: "En esta industria, es más importante el crecimiento de la web que del PBI".

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