El camino a Brasil: el riesgo de innovar

Tercera de tres partes sobre el consumo, desarrollo e inversión en tecnología en Brasil con miras al Mundial de 2014 y a los Juegos Olímpicos de 2016. ¿Está listo el gigante sudamericano?

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El sistema de la empresa de hardware brasileña Bloom consiste en pequeños dispositivos con tecnología NFC y Bluetooth Low Energy (BLE).Foto de Crédito: Bloom/ captura de pantalla por Anne Heim.
 
El Mundial de Brasil 2014 promete arrancar con un gran salto para la innovación y la ciencia: la patada inicial de Mundial de Brasil 2014 la dará un adolescente paralizado, usando un exoesqueleto controlado por su mente. Esta proeza es fruto del Walk Again Project, impulsado por el neurocientífico brasileño Miguel Nicolelis.

Sin embargo, no podemos dejar que el árbol nos tape el bosque. Las cifras no mienten; en el último Informe de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, Brasil ocupa el puesto 36 entre 148 países en términos de capacidad para innovación. Aspectos problemáticos incluyen la relativamente baja inversión de las empresas en I+D, y sobre todo la escasa disponibilidad de científicos e ingenieros, fruto amargo del lamentable estado de la educación en el país.


Eso no quiere decir que los brasileños no son emprendedores. De hecho, casi uno de cada dos sueña con tener su propio negocio. Aún así, muchos de los emprendimientos nuevos que nacen son micro-empresas o, en el caso de startups, imitaciones de modelos ya probados en mercados más avanzados: los llamados copycats.

El riesgo de innovar

Sería un error echar toda la culpa a los emprendedores por esta falta de innovación. Por un lado, es enteramente posible solucionar una necesidad real con un clon adaptado a la demanda local. Por otro lado, los que se atreven a lanzar algo totalmente inédito desde Brasil no la tienen fácil. Decidí hablar de este tema con Horacio Poblete, fundador de la startup brasileña Ledface.

Ledface es una plataforma de preguntas y respuestas automatizada que se apoya en inteligencia artificial para conectar a sus usuarios con contenido relevante, y está por lanzar su nueva aplicación en las próximas semanas. Como bloguera de tecnología, tuve la oportunidad de observar sus avances en los últimos años, pero también sus dificultades a la hora de encontrar financiación. 

"El brasileño es conocido por su creatividad, pero cuando se mira el universo de startups no se ve tanta innovación, principalmente por cuenta de la financiación", dice Poblete. "Eso es porque hace falta un ángel inversor para hacer el puente entre el 'love money' [dinero de amigos y familiares] y el capital riesgo. Este dinero es importantísimo para la innovación, porque hoy en día hay muy buenos equipos con ideas nuevas y sin dinero para seguir adelante. Desafortunadamente, los ángeles en Brasil son muy conservadores y suelen pedir un modelo probado".

Se topó con otra dificultad para buscar financiación para su proyecto: "[Los ángeles también] piden que la startup solucione un problema. Es verdad que tiene que hacerlo, pero muchas startups tuvieron éxito solucionando problemas que aún no existían, pero percibían que iba a existir por lo que entendían de la evolución de la sociedad".

Es el caso de Ledface, que ya existe hace dos años y medio, pero está optimizada para una sociedad que aún no existe por completo: hiperconectada y altruista. "Está a dos años de su timing, pero no tengo duda de que alguien va acabar ganando mucho dinero con Ledface — o por lo menos con 'una' Ledface —", concluye.

Optimismo y realismo

Esta postura es bastante común en el ecosistema emprendedor brasileño. Mientras critican la situación actual, ven motivos para ser optimistas. Michell Zappa es uno de ellos. El fundador de Envisioning, una fundación independiente de investigación sobre tecnología, dice que Brasil tiene problemas de fondo para resolver, pero mucha buena voluntad para mejorar las cosas.

"Siento que la gente que construye cosas hoy en día está muy decepcionada por la manera en que el [sistema] funciona. Brasil tiene cuestiones endémicas como corrupción que parecen que nunca van a desaparecer, pero además todo se hace al último minuto, de forma mediocre. [...] Pero al mismo tiempo, la gente quiere entender por qué la economía no está creciendo, y veo a muchos amigos bastante hartos que dicen: 'Hagámoslo. Será difícil pero lo lograremos'" (traducción nuestra).

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Bloom es un joven proyecto de hardware que se apoya en tecnología para cambiar la experiencia de la gente que sale en la noche a la fiesta.Foto de Crédito: Bloom/ captura de pantalla por Anne Heim.
  

La promesa del hardware

El ánimo de Zappa viene de iniciativas como Bloom, un joven proyecto de hardware que se apoya en tecnología para cambiar la experiencia de los juerguistas, organizadores de eventos y patrocinadores. Del punto de vista del cliente final, empieza con la compra de una entrada electrónica que el usuario podrá almacenar en su smartphone y presentar al llegar al local. Asociada con su cuenta, le permitirá pagar por sus consumiciones sin tener que esperar.

Del lado tecnológico, el sistema consiste en pequeños dispositivos con tecnología NFC y Bluetooth Low Energy (BLE), los Blooms, que van a entrar en fase de prueba en breve en un local de conciertos de São Paulo. Además de funcionales, también tienen un lado interactivo que Bloom y terceros (por ejemplo marcas) podrán usar para ofrecer experiencias personalizadas.

A pesar de su originalidad, Bloom no es el único proyecto brasileño que está intentando facilitar las transacciones de pagos. Por ejemplo, la startup Pagpop, parecida a la estadounidense Square, ha recibido inversión de nadie menos que Intel Capital para comercializar su terminal de cobros con tarjeta a partir de un móvil. Además, otros emprendimientos también desarrollan productos físicos, como la empresa fabricante de impresoras 3D Cliever.

De forma general, parece que el sector de hardware es muy prometedor para la innovación brasileña. De hecho, el programa gubernamental de apoyo Start-Up Brasil ha seleccionado dos aceleradoras enfocadas en tecnología dura entre las nueve organizaciones con las cuales va a colaborar para su próxima edición. El primero, Acelera Cimatec, beneficia de sus vínculos con el sector manufacturero de Salvador de Bahía, cuando su homólogo Baita Aceleradora está ubicado en la ciudad universitaria e industrial de Campinas, cerca de São Paulo.

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En Brasil también se desarrollan productos físicos, como la empresa fabricante de impresoras 3D Cliever.Foto de Crédito: Cliever/ captura de pantalla por Anne Heim.
    

Nuevos puentes hacia el mundo

Eso es buena noticia por varios motivos. No sólo muestra que las fuentes de financiación para startups se están diversificando y sofisticando, sino que ilustra cómo Brasil podría sacar partido de las conexiones entre centros universitarios regionales, empresas, inventores y proyectos innovadores en todo su gigante territorio.

Otra relación interesante es la que se está estableciendo entre el sector publicitario y el ecosistema de startups, como lo explica el co-fundador de Bloom, Edson Pavoni. Cuenta que Bloom nació como uno de los experimentos conducidos por la agencia D3, conocida por ayudar agencias de publicidad a crear proyectos interactivos innovadores, pero ahora ya es una startup por derecho propio.


"Creo que el sector publicitario brasileño adquirió fama de ser muy creativo. Durante muchos años hubo cierta hegemonía de Brasil entre los ganadores de los Cannes Lions (Festival Internacional de Publicidad). Sigue siendo fuerte aunque perdió un poco de su influencia con el ascenso del digital. Al mismo tiempo, [los profesionales] estaban tal vez un poco frustrados con algunos aspectos de la publicidad. En nuestro caso, vimos en las startups una forma más perenne de aplicar nuestra creatividad y conocimiento técnico".

También es interesante ver cada vez más startups brasileñas con una visión regional o global. No sólo son muchas las que tienen planes de expansión, sino que algunas empiezan ya enfocadas en exportación. "Blogo está basada en Río de Janeiro pero su principal mercado es EE.UU. y Europa," explicó en Quora Amure Pinho, emprendedor en serie y fundador de esta nueva plataforma de blogging.

¿Qué pasará?

Desafortunadamente no hay panacea para fomentar innovación en un país cuyos problemas estructurales siguen siendo un desafío para la educación y los negocios. Aún así, parece que cada vez más emprendedores están buscando lanzar ideas de alto impacto, apoyándose en unos centros universitarios de alto nivel, grandes empresas interesadas en innovación abierta y en fuentes de financiación como inversores ángeles, aceleradoras y subsidios públicos. No será fácil, pero la creatividad y la voluntad de los brasileños pueden ser la chispa para transformar el país y tal vez el mundo.