Mi casa es tu casa: Aprende otro idioma, con inteligencia artificial

Nada de aulas, largas sesiones o conversaciones reales incómodas. Duolingo estrena una nueva versión de su aplicación móvil en la que charlas con un robot para entrenar tus capacidades lingüísticas en un lenguaje extranjero.

Hoy en día, muchos queremos ser ciudadanos del mundo, pero a veces la comunicación se nos enreda.

Y aprender otro idioma no es tarea fácil: requiere tiempo, esfuerzo y dinero. Pero, ¿qué pasaría si fuera breve, fácil y gratis? La empresa Duolingo, que se dedica desde fines de 2009 a crear plataformas educativas y ya cosechó más de 150 millones de estudiantes en el mundo entero, estrena una nueva versión de su app con inteligencia artificial que promete una experiencia interactiva para aprender idiomas, sin costo alguno.

Duolingo nos ofreció un acceso beta a esta aplicación, y aquí les contaremos nuestras primeras impresiones sobre cómo funciona.

Tus metas, tu estilo

Si las clases de idiomas, en general, agrupan una cantidad de gente diversa y se imparte el mismo contenido a todos ellos; este app de Duolingo apunta a que cada estudiante es un individuo, con sus propias características.

Lo primero que es necesario hacer antes de comenzar una sesión es crear nuestro perfil de usuario. No nos pide mucha información: sólo nombre, email y contraseña, para que podamos acceder tanto de nuestro app en iOS como de la versión Web.

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Imágenes gentileza de Duolingo.

Duolingo
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Algunos de los personajes-robot que chatean contigo en el app.

Duolingo

Una vez que hayas hecho tu perfil, la aplicación te permite decidir qué tanto quieres entrenar. Tienes la opción "relajada" de 5 minutos por día, "regular" de 10 minutos, "seria" de 15 minutos o "loca" de 20 minutos por día.

Además de este objetivo de cada usuario (que se puede cambiar desde la configuración cuando quieras), también puedes ir ajustando tu nivel de destreza en el idioma que elijas aprender, sumar a tus amigos y compartir tus resultados en las redes sociales (curiosamente, LinkedIn es la que figura de forma predeterminada, tal vez porque es en esta plataforma laboral donde uno más presumiría conocimiento).

The cat is under the table

Muchas veces, las lecciones de idiomas nos enseñan un vocabulario, y una gramática compleja que rara vez usaríamos en la vida real. O frases que casi nunca diríamos, salvo que el gato esté realmente, debajo de la mesa. Lo que espera Duolingo con este app es que podamos practicar conversaciones cotidianas, que se sientan como reales (aunque del otro lado está un robot).

En mis intentos iniciales, las charlas no me parecieron naturales, pero puede que sea porque elegí el nivel inicial. Los gráficos y los personajes con los que charlamos son muy simpáticos, por lo que a veces sentí estar dentro de un juego, en vez de en un app educativa. Desde el loro verde que es el avatar de la aplicación en la interfaz de mi teléfono, hasta las personas ilustradas de colores chillones dentro del app, las imágenes son agradables y no cansan.

A medida que avanzaba, noté cómo ciertas palabras se repetían, y se iban grabando en mi cerebro. Me gustó mucho la función "reforzar palabras", para volver a recordar las que recién había aprendido. Sin embargo, aunque me resultó fácil recordar términos, no me sucedió lo mismo con construcciones lingüísticas más complejas, como las frases, o las preguntas. Hay toda una lógica detrás de la forma que hablamos que no vi reflejada en esta etapa de recién iniciada. Sólo esto me hace extrañar tener un profesor humano, que me cuente la anécdota o el razonamiento que subyace a una oración, pero en todo lo demás el robot me ayudó mucho.

Si queremos incluir frases coloquiales (ese argot que da vida a un idioma, como para que si te preguntan "What's up?" en inglés, respondas "bien" y no "the sky") o usos especiales de un lenguaje (como, por ejemplo, el coqueteo), son capacidades "bonus", que no son parte del curriculum oficial, sino que podemos obtenerlos si alcanzamos el nivel suficiente.

Para adquirir más destrezas idiomáticas, se pueden intercambiar "lingots", que es un puntaje que ganamos a medida que progresamos en nuestro conocimiento. Podemos intercambiar estos puntos por figuritas de ropa, por un búho de mascota, y por otros incentivos para practicar más.

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Uno de los personajes que nos habla en el chat del app.

Duolingo

It, the robot

Lo que diferencia a Duolingo de otras aplicaciones que utilizan robots para conversar en formato de chat es que, según dice la empresa, este algoritmo puede reconocer y reaccionar ante miles de respuestas únicas diferentes. Mientras más usemos la aplicación, su inteligencia artificial nos conocerá más y podrá, por lo tanto, darnos lecciones más relevantes. Más interacción, más perspicaz se vuelve el robot para educarnos.

Me llamó la atención cuando, por ejemplo, escribí una traducción de una frase del inglés al español y, por apuro, no utilicé el signo de pregunta al inicio de la oración (en inglés se coloca sólo al final). El robot, muy educado, tomó como correcta mi traducción, pero me recordó que tendría que haber usado los signos correctos en español. Atento a los pequeños detalles.

Si en algún momento me sentí atascada al usar el app, las opciones múltiples me ayudaron mucho. Y la reiteración de los conceptos. El robot te proporciona traducciones en tiempo real y se puede escuchar la pronunciación de las frases. Por ahora, sólo conversa contigo a través de chat (pero Duolingo dijo que pronto estarán de forma conversada también).

Esta inteligencia artificial está disponible en la última versión del app de Duolingo para usuarios de iOS que quieran aprender francés, español, inglés o alemán.

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