Drones de 3D Robotics: hechos con orgullo en Tijuana

Guillermo Romero dirige un equipo de 120 personas en la primera fábrica mexicana de drones.

3dRobotics_Iris_Drone_Testing.JPG
El empleado Daniel Hernandez se encarga de probar la calidad del drone Iris de la compañía estadounidense 3dRobotics en la fábrica en Tijuana.Foto de Crédito: Claudia Cruz/CNET


A sólo unos minutos de la frontera entre Estados Unidos y México, en la ciudad de Tijuana, unos ingenieros mexicanos lideran aquí una tecnología que echará a volar tu imaginación. Literalmente.

Dentro de la planta de 3D Robotics - a unos pasos de la Universidad Autónoma de Baja California, su alma mater - Guillermo Romero dirige la logística de la producción de drones, esos vehículos sin tripulación que han captado el interés de compañías como Amazon, de aficionados a la tecnología y hasta de los gobiernos. Pero pronto, asegura Romero, los drones tendrán muchas otras utilidades y no solamente servirán para hacer entregas a domicilio, llevar a cabo operaciones militares o para que los gobiernos nos espíen.

"El mundo de radiocontrol ya tiene años de existir y ya con eso se podría espiar. No hay que tenerle miedo", dijo Romero haciendo alusión a las preocupaciones que tienen algunas personas sobre los posibles usos de los drones y explica que se están cambiando las leyes para reforzar la privacidad. "Qué bueno que la gente se esté quejando para que así los legisladores presten atención".

Tal vez por la controversia alrededor de los drones, el interés en estos aparatos voladores sigue creciendo y 3D Robotics busca aprovechar ese interés para llevar al mercado drones de manera más asequible y contribuir a que su uso sea menos controversial.

3dRobotics-GuillermoRomero.JPG
Guillermo Romero, el administrador general de la planta de 3dRobotics en Tijuana, con el drone Iris.Foto de Crédito: Claudia Cruz/CNET

Los vehículos aéreos sin tripulación (Unmanned Aerial Vehicles, o UAV por sus siglas en inglés) son dispositivos eléctricos voladores controlados por control remoto. Los drones se pueden usar simplemente para entretenimiento - como tener un carro a control remoto - o se pueden usar para grabar video y tomar fotografías aéreas. 3D Robotics actualmente vende cinco modelos, siendo los más populares el Iris (que tiene cuatro motores y vale US$750), el Y6 (con seis motores y un precio de US$900) y el X8 (de ocho motores y con valor de US$1,200).

Según Romero, su compañía fabrica 300 drones ya listos para volar cada mes, además de 2,500 componentes que los aficionados piden para armar sus propios drones. Pero creen que aún pueden crecer más, pues como dice Romero, no trabajan aún a máxima capacidad.

Con sede en Berkeley, California, con una oficina administrativa y de distribución en San Diego y la planta en Tijuana, 3D Robotics tiene un total de 180 empleados y más de 28,000 clientes a nivel mundial que usan sus drones para agricultura, fotografía, construcción, servicios de emergencia, estudios ecológicos o simplemente para entretenimiento.

De la primaria a los negocios

3D Robotics se inició como una startup en San Diego y ha podido recaudar inversión para continuar creciendo. El dinero de los inversionistas se invierte en la fábrica y en San Diego, dice Romero.

Close
Drag

Como gerente general y administrativo de la fábrica de 3dRobotics, el joven tijuanense de 27 años lidera el trabajo de las 120 personas en un edificio de 12,000 pies cuadrados dentro del Parque Industrial Internacional de Tijuana. En este edificio fue donde Romero formó parte del primer grupo de seis personas empleadas para 3D Robotics con la división llamada Udrones.

Romero se unió a Udrones en 2010 a instancias de su amigo de la primaria, Jordi Muñoz, quien fundó 3D Robotics en 2009 junto al ex jefe de redacción de la revista Wired, Chris Anderson.

Esto no fue solamente un gesto entre amigos. Romero tenía las credenciales adecuadas. Se graduó de ingeniería eléctrica de la UABC en 2010, pero no antes de hacer una práctica con la maquiladora de Toyota en Tijuana, donde aprendió mucho sobre sistemas de producción. Luego vivió en Cuernavaca a través de contactos de la UABC, y ejerció como practicante para el Instituto de Investigaciones Eléctricas.

Después que Muñoz y Anderson fundaron 3D Robotics, Romero asumió la responsabilidad del ensamblaje, distribución y soporte de los drones desde la subsidiaria Udrones. Todavía se fabricaban los componentes en San Diego, pero para finales de 2012, toda la producción se mudó a Tijuana.

Drones a la medida

Al principio "solamente teníamos una máquina de manufactura, ahora tenemos cuatro para ensamblar", explica Romero. Además de armar los drones, también hacen la ingeniería de soporte - que ayuda a personas por teléfono a armar o arreglar problemas.

La mayoría de los materiales provienen de China - las hélices de Hong Kong, el motor, de Shenzhen y los brazos, de Beijing. Sin embargo, el molde de vidrio para el chasis del drone se corta en Tijuana. "El mundo está comprando más de estos [drones] y en China siguen bajando los precios de los materiales", explica Romero. También tienen una imprenta para fijar palabras en los componentes, que al comprarla se ahorraron US$7,000 al mes por no tener que mandarlo hacer afuera. Por temas de leyes internacionales, las ventas para EE.UU. se distribuyen desde EE.UU. y las ventas internacionales, desde Tijuana.

No obstante, la innovación en la tecnología de los drones no es solamente sobre su maquinaria, sino sobre las aplicaciones que lo apoyan. Los drones tienen microprocesadores que se pueden programar para instruir al drone tomar fotos, video y hasta para monitorear su trayecto por sistemas de posición global. El hardware del drone, - el microprocesador y el panel de computación - también se puede programar. Toda la información sobre la computadora de los drones de 3D Robotics está disponible abiertamente para que los desarrolladores puedan crear programas para su uso. Algunos de estos programas, por ejemplo, sirven para mapear un circuito para los drones o incluso ayudarlos a aterrizar más fácilmente.

Esta transparencia ayudó a 3D Robotics a crecer, explica Romero, porque todos los componentes se pueden comprar al detalle y los consumidores saben exactamente cómo está hecho su drone. Estos componentes incluyen los paneles con los procesadores y sensores para controlar la navegación automática del dron. Los paneles usan el procesador Arduino llamado Ardupilot que crea una plataforma operativa que permite a los usuarios controlar el drone. 3D Robotics, desde su fábrica en Tijuana, monta estos procesadores en paneles y los sensores, y los vende en línea. Esto significa que una persona puede recibir su drone de 3D Robotics y configurar el software para usarlo como le plazca.

Un abanico de opciones

Parte del éxito de 3D Robotics viene de las conexiones de su co-fundador, Anderson, quien administra el foro llamado DIY Drones, una comunidad de 55,000 miembros que incluye desde personas en el campo de la electrónica, las universidades y hasta aficionados a robots. "El abanico de personas que ya usan es [drones] es muy amplio", dijo.

Ese abanico podría ampliarse aún más. Según Romero, al hacer que los drones sean tan fáciles de conseguir, habrán muchos posibles usos que se le irán ocurriendo a las personas. Por ejemplo, un ingeniero civil podría observar la construcción de un edificio, o un agricultor podría monitorear su finca y llevar un control de su inventario.

Pero para hacer que más personas usen drones, hay que simplificar los manuales de cómo fabricarlos; cómo hacerlos más baratos y más fáciles de entender, explica Romero.

En la voz de Romero se siente su entusiasmo por 3D Robotics, especialmente el hecho de que la compañía creció por su cuenta. Romero reitera el orgullo de tener bajo su encargo a 120 empleados en la planta de Tijuana y ser una fuente de trabajo y beneficios para ellos.

"Aún siento cierta fortuna y orgullo de tener esta operación andando. Somos unos de los pocos que no comenzaron en una incubadora. Todo fue orgánico", dice Romero.

"Queremos seguir creciendo. Y ya a no vamos a caber [en esta fábrica] este año", dijo sobre todo el trabajo que tienen ahora y esperan seguir teniendo.