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Ciencia

Los drones asesinos son caros, mortales y están disponibles en tu tienda más cercana

No necesitas estar en el ejército para orquestar un ataque de drones. Son capaces de una gran destrucción y ahora están disponibles para cualquiera.

Anadolu Agency / Getty Images

Cinco de agosto de 2018. En el corazón de la capital de Venezuela, Caracas, Nicolás Maduro estaba pronunciando un discurso. El evento se transmitió en directo en la televisión nacional. Después de una hora, el presidente se encogió de hombros y abrió bien los ojos. Un objeto estaba sobrevolando el área.

Era un dron con explosivos, sobrevolando la histórica avenida Bolívar. Supuestamente, esto era un intento de asesinato usando un vehículo a control remoto. El tipo de dron que puedes comprar en cualquier tienda de electrónica, pero lleno de explosivos.

Jai Galliott, un becario del Modern War Institute dice que el evento de Caracas fue "una forma moderna de [intento de] asesinato".

Los avances en la tecnología de drones implican que sean más estables en el aire. Tienen mejores sistemas de comunicación. Pueden levantar cargas más pesadas. Se pueden comprar por menos de US$800 online, algo que hace que se los pueda tener gente normal y corriente que los quiere para grabarse a sí misma en una excursión por la montaña o para grabar el partido de fútbol de sus hijos. 

Los drones también son capaces de mucha destrucción y prácticamente todo el mundo puede hacerse con ellos.

Fuente de problemas

En 2015, un empleado que supuestamente trabajaba para una agencia de inteligencia estadounidense, mostró lo fácil que era infiltrarse en un edificio de alta seguridad. Tomó prestado el dron DJI Phantom de 2 pies por dos pies y lo hizo volar accidentalmente por encima del jardín de la Casa Blanca. El radar de la Casa Blanca estaba calibrado para amenazas más grandes como aviones y misiles.

En 2016, las fuerzas kurdas le dispararon a un dron pequeño al norte de Iraq. Se trataba de un dron no identificado comprado en una tienda y que explotó y mató a dos soldados cuando lo desmontaron para examinarlo.

Este enero, un cúmulo de drones caseros llenos de explosivos se detectaron antes de que pudieran descender a una base aérea rusa en Siria.

Hay muchos tipos de drones diferentes. La mayoría de drones militares se parecen a los aviones. El MQ-9, usado por el Ejército estadounidense, tiene una envergadura de las alas de 66 pies (20 metros). Pero hay drones que caben en la palma de una mano. Todos ellos tienen diferentes grados de autonomía. Algunos drones militares pueden volar de forma autónoma pero no pueden usar sus armas para matar sin la ayuda de un humano. De momento.

"La historia de la tecnología militar es una guerra de lucha cada vez más remota", dice Toby Walsh, un profesor de inteligencia artificial en la Academia Australiana de Ciencia. "Este podría ser el último paso, en el que no hubiera ningún humano".

An MQ-9 Reaper remotely piloted aircraft (RPA) gets  prepared for a training mission at Creech Air Force Base, Nevada.

Una aeronave MQ-9 Reaper que se pilota remotamente.

Isaac Brekken/Getty Images

El cazador de drones

En Caracas, después de darse cuenta de la presencia del dron en el aire, Maduro continuó su discurso. Dos minutos después, se produjo una explosión. Según los reportes, se produjo a menos de un campo de fútbol de distancia. Los guardaespaldas corrieron a socorrer al presidente. Habían pasado 14 segundos y se produjo una segunda explosión a dos manzanas. El ataque hirió a siete soldados.

Según las autoridades venezolanas, las explosiones fueron causadas por dos drones DJI Matrice 600, que llevaban 13 libras (casi 6 kilos) de explosivos C4, el tipo que usa el ejército y las fuerzas del orden. Un oponente político de Maduro fue culpado por el ataque.

Con ataques de drones como este en Caracas y otros que se han podido ver en los medios, la gente ha empezado a estar cada vez más preocupada de las muchas formas en las que se pueden usar drones comerciales.

"Los tipos malos también están mirando en esa dirección", dijo Galliott. "Es el peligro asociado a la nueva tecnología".

Los drones comerciales son un reto para el personal de seguridad, que debe tener en cuenta no sólo que hay que parar los drones, sino también identificar su punto de origen.

La principal medida de contraataque usada por las fuerzas del orden es sobrecargar la señal y causar interferencias. Hay dos métodos. El primero requiere saturar la radiofrecuencia que se usa para controlar el sistema, normalmente frecuencias de 2.4GHz o 5.8GHz. El segundo sistema implica saturar la señal de GPS que usan los drones para volver a sus operadores.

Pero hay inconvenientes. Sobrecargar las frecuencias puede bloquear potencialmente otros dispositivos que usen esa frecuencia. Causar interferencias en la señal de GPS no deja que las fuerzas del orden puedan rastrear el origen del dron. Y peor aún, con la pérdida de señal, la mayoría de drones están programados para aterrizar automáticamente, algo que no es ideal si llevan una bomba incorporada.

Otra opción es dispararle al dron. Pero si lleva explosivos, eso puede ser un riesgo potencial para los civiles que haya debajo.

¿Pero y si la amenaza también pudiera ser una solución? Una empresa de seguridad aeroespacial de Utah, Fortem Technologies, ha hecho un dron que puede controlar otros drones. El "DroneHunter" identifica automáticamente al dron enemigo, le dispara una red a 80 millas por hora y lo arrastra hasta un lugar seguro.

Las medidas que se acaben tomando contra el dron enemigo dependerán del contexto y aquello que quiera conseguir la agencia de seguridad encargada de ello.

"Es un área complicada", dice Galliott.

Lo que pasó en Caracas no se limita únicamente a acontecimientos de tipo político, añade. La playa, los centros comerciales al aire libre, los aeropuertos, los partidos de fútbol son áreas potenciales que el FBI y las fuerzas del orden de la la zona, junto a los departamentos de policía, deberían tener en cuenta.

US Conducts Air War Against ISIL From Secret Base In Persian Gulf Region

Un MQ-1B Predator sin piloto.

John Moore/Getty Images

Te presentamos a Predator

El primer caso de intento de asesinato con dron reportado se produjo hace 17 años. En él se usaron drones Predator de la Fuerza Área de Estados Unidos, no un dron comercial.

Era 2001, menos de un mes después del 11 de septiembre. La guerra del terror estaba desarrollándose en Afganistán. Mullah Omar, el líder supremo de los talibanes, fue localizado en un edificio en la ciudad de Kandahar. Las Fuerzas Aéreas enviaron al Predator a destruir ese edificio con sus ocupantes.

No salió bien. En lugar del edificio, el dron, armado con misiles Hellfire, le disparó a un vehículo que había en el exterior del edificio. Mató a varios guardaespaldas. Se produjo un caos y el líder talibán escapó.

"Si agarras la tecnología actual, con sus armas semiautomáticas como los drones Predator, y eliminas el elemento humano, deberías preocuparte", dijo Walsh.

Un debate internacional entre expertos en inteligencia artificial está considerando si las armas letales autónomas (LAWs por sus siglas en inglés) deberían prohibirse. Este pasado mes de julio, 2,400 científicos y especialistas en inteligencia artificial, incluyendo al presidente ejecutivo de Tesla Elon Musk y a Walsh, firmaron un compromiso pidiendo que los gobiernos crearan leyes de prevención en contra de las LAWs.

Pero Galliott cree que el ataque de Caracas es una prueba que el uso de civiles de drones menos avanzados es una mayor preocupación.

"Es el tema que se pierde la gente con el énfasis en sistemas militares", dice Galliott. "Son sistemas de alto nivel que un civil no podría reutilizar sin la ayuda de un equipo entero. Mientras que estos drones que se pueden comprar en tiendas, ya están disponibles".

Los drones para consumidores corrientes son cada vez más sofisticados. DJI, que hace drones para fotografía aérea, incrementa la batería y rango de sus drones cada vez que libera un nuevo modelo. El Phantom 3 vuela durante 25 minutos a un rango de media milla (1 kilómetro). El Phantom 4 tiene hasta 28 minutos de vuelo en un rango de 3 millas.

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El DJI Phantom 4.

Dave Cheng/CNET

Un representante de DJI dijo que la compañía es consciente de que sus drones se usaron en el ataque de Caracas pero que "la enorme mayoría de los pilotos hacen volar sus drones de forma segura y responsable".

"DJI hace drones sólo para finalidades pacíficas y deplora el mal uso de una tecnología que tiene muchas ventajas en todo el mundo", dijo Adam Lisberg, portavoz de DJI en América del Norte.

Dice que DJI desarrolló un dispositivo para ayudar a los aeropuertos y la policía a monitorizar los espacios aéreos de los drones. Se llama AeroScope y puede identificar drones, monitorizar sus movimientos, identificar sus números de serie, además de encontrar la localización del piloto.

Se están llevando a cabo algunas medidas de seguridad.

En Estados Unidos, hay una restricción legal en la altura a la que pueden volar los drones, 400 pies. De modo que la solución podría ser "limitar el rango de los sistemas" dice Galliott.

Añade que los gobiernos inevitablemente tendrán que ver lo que se puede hacer para controlar el impacto de los drones. En Venezuela, las autoridades han decretado órdenes de arresto para 27 personas después del supuesto intento de asesinato.

Además cualquiera podría aprender a desarrollar este tipo de tecnología. "Están entrenando a la gente para que desarrolle estas cosas en el instituto o preparatoria y la universidad", dice Galliott.

Algunos foros online, como MavicPilots.com, están llenos de discusiones entre constructores "amateur" de drones. "Muchos de ellos dan indicaciones sobre cómo eliminar las protecciones programadas directamente en los drones que se pueden comprar", dijo Galliott, como límites de peso o rango que se imponen artificialmente.

Cualquiera podría convertir un dron en un arma mortal, añade.

"Y eso es mucho más difícil de parar".