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Deportes

Donald Trump contra deportistas: el duelo que aún no tiene ganador

Michael Jordan, Lebron James, Stephen Curry, Colin Kaepernick y hasta algún latino como José Altuve han chocado con el presidente estadounidense.

"No les encantaría ver que, cuando alguien le falte el respeto a nuestra bandera, los dueños de los equipos dijeran 'echen a ese hijo de puta ahora mismo de aquí. ¡Está despedido!'". Esta frase es de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y la dijo en 2017, refiriéndose a Colin Kaepernick, quaterback de los 49ers de San Francisco, en un discurso en Alabama.

Durante toda la temporada de la NFL en 2016, el jugador se arrodilló durante la ceremonia del himno nacional, en señal de protesta.

"No me voy a levantar para mostrar orgullo por la bandera de un país que oprime a la gente negra y de color", explicó el deportista, refiriéndose a los casos de brutalidad policíaca contra minorías, reseñados ampliamente por la prensa

La protesta simbólica parecía diluirse cuando, en 2017, Trump retomó el tema con la frase que abre este artículo y prendió la mecha: el gesto fue copiado por más deportistas. 

Sin embargo, este no es el último caso de enfrentamientos abiertos entre el polémico mandatario y deportistas que viven en Estados Unidos. 

"Lebron James acaba de ser entrevistado por el hombre más tonto de la televisión, Don Lemon. Hizo que Lebron pareciera inteligente, lo cual no es fácil de hacer. ¡Me gusta Mike!", escribió Trump el pasado 3 de agosto, introduciendo en la discusión a Michael Jordan ("Mike").

James, estrella de baloncesto que recientemente firmó por los Lakers de Los Ángeles, es también conocido por criticar al presidente ya sea en una conferencia posterior a un partido o tras un acto a favor de niños. En la entrevista con Lemon (periodista de CNN), aseveró que el actual inquilino de la Casa Blanca fomenta la división de los seres humanos. 

Jordan, quien regularmente no se mete en polémicas políticas, también saltó a la cancha de la discusión, apoyando a James. 

Lebron y Trump tienen una pelea cazada que data desde hace mucho e incluye a uno de los jugadores más queridos por el público estadounidense: Stephen Curry.

Es tradición desde 1960 que los equipos campeones de las ligas más importantes del país (NFL, NBA, MLB), visiten la Casa Blanca. En ocasiones, algunos jugadores se han ausentado, argumentando cuestiones de agenda; sin embargo, con Trump la tradición ha cambiado y varios atletas, directamente, han hecho públicas sus diferencias con el mandatario. Curry fue quien lo hizo más recientemente.

Los Warriors de Golden State, campeones en 2017, fueron invitados por la Casa Blanca para tomarse la tradicional foto, pero Curry, el jugador más valioso, declinó la invitación diciendo que estaba en desacuerdo con las declaraciones del presidente en contra de las protestas en la NFL iniciadas, precisamente, por Kaepernick al poner una rodilla en tierra durante la ceremonia del himno nacional.

Por supuesto, Trump no se quedó callado.

"Ir a la Casa Blanca es considerado un gran honor para el equipo campeón. Stephen Curry está dudando, por lo tanto, ¡se retira la invitación!", escribió el mandatario en Twitter.

En realidad, Curry no dudaba. El elegido como mejor jugador de la liga en 2015 y 2016 aseguró que los Warriors podían "inspirar algún cambio" al negarse a visitar la Casa Blanca.

"No creo que no ir a la Casa Blanca vaya a mejorar todo milagrosamente, pero esta es mi oportunidad para hablar del tema", explicó.

Según Curry, quería demostrar que él y otros jugadores no apoyaban "las cosas que (Trump) dijo y las cosas que no ha dicho en los momentos correctos".

Además, no era el único de los Warriors que se había manifestado en contra de las políticas de la Casa Blanca. Sus compañeros Kevin Durant, Andre Iguodala y hasta el propio técnico, Steve Kerr, públicamente manifestaron su intención de no asistir a la reunión con Trump.

En este contexto, Lebron James volvió al ataque.

James le recordó que, de hecho, Curry había decidido no ir y cerró el tuit con una sentencia firme: "Ir a la Casa Blanca era un gran honor hasta que apareciste tú".

La presidenta del sindicato de jugadores, Michele Roberts, también intercedió en el tema: "Steph: considera que te retiren esa invitación como un motivo de orgullo".

"He cubierto deportes durante mucho tiempo y nunca había visto algo como esto", dijo a ABC News la periodista deportiva Christine Brennan, que ha cubierto la fuente desde 1981.  

"Este presidente ha ingresado al mundo del deporte de una manera absolutamente sin precedentes (...). Nunca, nunca he escrito sobre un presidente tanto como con él [Donald Trump] y ¿por qué? Porque Trump ha elegido hacer un aterrizaje forzoso en el mundo de los deportes en repetidas ocasiones", añadió Brennan.

Las ligas de baloncesto y de fútbol americano no son las únicas donde Trump ha irrumpido con sus comentarios.

En marzo de 2018, la mayoría de jugadores de los Astros de Houston, campeones de la Serie Mundial, respondieron a la invitación presidencial. Sin embargo, algunos latinos como Carlos Correa y Carlos Beltrán, además del lanzador Ken Giles, se ausentaron. 

El presidente de los Astros, Jim Crane, aseveró que las deserciones se debían a "asuntos familiares".

Trump de nuevo hizo de las suyas al ignorar al venezolano José Altuve, la máxima estrella del equipo y Mejor Jugador de la Liga Americana, mientras saludaba a Josh Reddick, George Spinger y Justin Verlander, quienes estaban al lado del pelotero sudamericano. 

En el siguiente video puede verse (Altuve es el de traje azul claro).

Luego el presidente se retracta, pero al tensión duró todo el encuentro. 

A pesar de las constantes peleas, en el implacable corazón de Trump puede que exista una herida sin curar por una gran ausencia, la de su ídolo Tom Brady. Dado que los Patriots de New England son el equipo favorito de Trump y Brady es su máxima figura, además de ser un jugador que siempre había estado a favor del líder de extraño peinado. 

Un día antes de las elecciones de 2016, Trump anunció que Brady, el entrenador Bill Belichick y el propietario de los Patriots, Robert Kraft, respaldaron su campaña y, después de vencer a Hillary Clinton, anunció que habían llamado para felicitarlo. Sin embargo, Brady, quien fue criticado en 2015 por tener en su casillero una gorra con la frase "Make America Great Again" (un eslogan que Trump usó durante su campaña y sigue usando), empezó a distanciarse del gobernante.

Brady aceptó en el programa de radio Dennis and Callahan Show que había llamado a Trump, pero pidió que se entendiera el contexto de esa relación: "Siempre trato de mantenerlo en contexto porque durante 16 años conoces a alguien antes de que esté en la posición en la que hoy está. Él ha sido un gran apoyo durante mucho tiempo. Es solo una amistad. Tengo un montón de amigos. Llamo a mucha gente", dijo Brady.

Brady, campeón del Super Bowl, tenía una cita con su equipo en 2017. Su amigo y admirador lo esperaba con los brazos abiertos, pero el jugador no llegó. 

El jugador apeló al lugar común de "los asuntos familiares" para disculparse, mientras que el jerarca estadounidense, tan dado a hacer comentarios sobre cualquier cosa, ha guardado silencio al respecto hasta la fecha.