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Política

Vender seguidores y 'likes' falsos es ilegal: fiscal de Nueva York

La empresa Devumi, que vendía seguidores, 'likes' y cuentas falsas a celebridades, músicos y deportistas, cerró sus puertas en septiembre.

Twitter  logo is seen on an android mobile phone
Getty Images

Vender amigos falsos no rinde frutos. 

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, anunció el miércoles un acuerdo con la empresa Devumi que establece precedentes. Devumi es la empresa que se encontró en grandes aprietos después de que el diario New York Times reportara que la compañía vendió millones de "Me gusta" (Like), retuits y seguidores falsos en las redes sociales. 

Estos millones de cuentas de bots operaron sin supervisión en Twitter, YouTube, LinkedIn, SoundCloud y Pinterest. Algunas de las cuentas falsas robaron las fotos de usuarios reales en las redes sociales, según la fiscalía general. La empresa vendió seguidores y likes falsos a celebridades, músicos y deportistas, dijo la fiscalía. Esta práctica da la ilusión que ciertas personas y opiniones son más populares de lo que son. 

Esta es la primera vez que un organismo que se encarga del cumplimiento de la ley ha determinado que es ilegal vender seguidores y likes falsos en redes sociales. Devumi y su antiguo presidente ejecutivo, Germán Calas Jr., no pudieron ser contactados para que dieran un comentario al respecto. 

"Los bots y otras cuentas falsas han operado de forma descontrolado en las plataformas de redes sociales, y con frecuencia robaban la identidad de las personas para cometer fraude", dijo la fiscal James en un comunicado. "Con este acuerdo, estamos enviando un claro mensaje de que cualquiera que se aproveche del engaño y la suplantación está quebrantando la ley y se tendrá que enfrentar a las consecuencias".

Un portavoz de Twitter se refirió a los comentarios de la empresa cuando se revelaron por primera vez los métodos empleados por de Devumi en 2018.

"Las tácticas utilizadas por Devumi en nuestra y otras plataformas y que fueron descritas en un artículo del New York Times quebrantan nuestras reglas y no son aceptables. Estamos trabajando para detenerlos y a otras empresas similares", dijo Twitter.

Las cuentas falsas en las redes sociales no sólo son un problema bajo los ojos de la ley, sino también para las mismas empresas de redes sociales como Facebook y Twitter que tienen que lidiar con el fraude. Hay gobiernos que han usado estrategias similares a las de Devumi para diseminar la desinformación e instigar el caos político. Durante la llamada con inversionistas con motivo de su reporte financiero el miércoles, Facebook dijo que las cuentas falsas constituyen hasta 5 por ciento de sus usuarios activos al mes, o sea, unas 116 millones de cuentas. 

Pero las cuentas falsas no conforman la totalidad ni la esencia del problema, sino su uso para inflar la influencia en Internet. Y esto fue lo que la investigación de la fiscal concluyó hacía Devumi. Falsificar la interacción en las redes sociales puede afectar lo que los seguidores optan por comprar o a quién escogen patrocinar los anunciantes.  

Algunos clientes de Devumi pensaban que estaban pagando por adquirir seguidores reales. Entre 2015 y 2017, Devumi vendió 250,000 interacciones en redes sociales. La empresa se hizo de unos US$15 millones en esos dos años, y su crecimiento se aceleró. 

Adquirir hasta 500,000 seguidores en Twitter podría costar US$3,997. Devumi vendía likes y retuits en paquetes de hasta US$228 al año. 

Devumi cerró sus operaciones en septiembre, cuando ya había experimentado una gran baja en ventas. Bajo los términos del acuerdo, a la empresa se le prohíbe repetir el mismo comportamiento. 

Devumi también tendrá que pagarle a Nueva York US$50,000 por los costos que se incurrieron durante la investigación de la fiscal.