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Televisión y cine

Ant-Man and The Wasp: Marvel se apunta tres de tres en 2018

[Reseña con pocos 'spoilers'] A pesar de ser el tercer estreno del estudio de cómics este año, la película sobre superhéroes miniatura logra divertir y entretener -- digamos -- en grande. Se estrena este 6 de julio.

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Evangeline Lilly (The Wasp/Hope van Dyne) y Paul Rudd (Ant-Man/Scott Lang) tienen mucha química en pantalla.

Ben Rothstein/Marvel Studios

¿Una aventura color de hormiga? ¿Diversión en grande? ¿Un homenaje a la chiquitolina?

¿Muy obvio? Lo que no lo es tanto es que, a pesar de ser su tercer estreno del año, Marvel ofrece en Ant-Man and The Wasp lo mejor de la marca. La película, la segunda del hombre hormiga, logra divertir, emocionar y entretener, y eso no es poca cosa sino algo verdaderamente, digamos, grande.

Caer en los clichés no es muy difícil cuando se habla de las películas de Marvel. Pero, más allá de las críticas fáciles, la filial de Disney ha logrado algo que muchos envidian (Lucasfilm, ajém, ajém). Marvel ha perfeccionado su fórmula. La prueba de ello, como las mejores tendencias, viene en tríos: Black Panther, Avengers: Infinity War y Ant-Man and The Wasp.

Las dos primeras ya probaron en taquilla -- y con los fans -- su éxito.

La tercera, de uno de los personajes menores del estudio -- literal y metafóricamente -- viene a confirmar la regla. Las películas de Marvel han logrado condensar el placer de ir al cine y empaquetarlo una y otra vez para la fascinación de sus audiencias.

Ojo: A continuación hay algunos leves spoilers.

En pocas palabras, Ant-Man and The Wasp es como nuestro grupo de amigos más añejo, con quienes podemos pasarla bien en cualquier situación porque tienen cualidades especiales -- y porque sus defectos no nos molestan tanto.

En mi reseña de Ant-Man (2015) hice énfasis en algunas de esas cualidades: La perfección de los escenarios miniaturizados; la agradable actuación de Paul Rudd como Ant-Man/Scott Lang (agradable porque Rudd es el amigo que igual invitas a una fiesta que a un velorio, porque siempre lo quieres ver y siempre marca el tono apropiado para la ocasión); y la acción frenética y entretenida de las batallas y persecuciones.

Pues buenas noticias: Ant-Man and The Wasp integra todo eso, y lo ha llevado a niveles descomunales y subatómicos (sí, también literalmente). Una de mis mayores quejas en la anterior entrega fue la actuación de Evangeline Lilly (The Wasp/Hope Van Dyne, quien es la amiga guapa con quien también podemos tener conversaciones muy intelectuales). Pero en esta ocasión, Lilly es una superhéroe con muchos méritos. La cámara la quiere, y su química con Rudd es incuestionable. Ellos son la pareja que conoces en un crucero y con los que quieres pasar todas las vacaciones juntos.

Otro que también roba mucha pantalla es Michael Douglas (Hank Pym, el papá de tu amigo que te deja usar sus gadgets a pesar de no siempre estar de buen humor), quien no tuvo mucho que hacer en la primera. Ahora, a Douglas le han dado más trabajo y lo hace bastante bien, incluso el par de veces que hace bromas sobre el flirteo entre Scott y Hope. También vuelve el fabuloso Michael Peña (Luis), quien otra vez añade el toque cómico (aunque a veces el recurso parece sobreutilizado, aunque sigue siendo el amigo con el que nos gustaría echarnos unas chelas) junto con el resto del equipo de criminales fracasados que ahora son pequeños empresarios y que aportan el tono de ligereza a las seriedad de Pym.

Al principio de Ant-Man and The Wasp, Scott está en arresto domiciliario como consecuencia de su participación en Captain America: Civil War, lidiando con sus responsabilidades paternas durante el encierro. Hank Pym y Hope se ocultan del FBI en un laboratorio secreto que crece y se reduce según sus caprichos -- accionado por un control remoto. La obsesión del padre e hija es hallar a Janet Van Dyne, mamá de Hope y esposa de Hank, quien se perdió en el llamado Mundo Cuántico cuando se hizo demasiado pequeña durante una misión para salvar al mundo cuando Hope era niña.

Uno de los experimentos de padre e hija tiene un efecto extraño en Scott, quien se comunica con ellos después de varios meses para contarles que ha logrado conectarse a Janet (Michelle Pfeiffer, a quien extrañábamos mucho, y es como la mamá de tu amigo que trabaja mucho pero que siempre que se aparece es muy buena onda), por lo que Hope lo saca de su casa y lo lleva a regañadientes al laboratorio. Ahí le muestran la máquina que están construyendo para entrar al Mundo Cuántico, y le piden su ayuda.

La primera misión, para obtener un componente necesario para terminar la máquina, los lleva a un enfrentamiento con un grupo de mafiosos que los perseguirá celosamente el resto filme. Pero ahí también conocen a Ghost (Hannah John Kamen), una mujer que puede penetrar objetos sólidos (un personaje al estilo de Erik Killmonger de Black Panther: tiene una razón bastante justificable para ser mala. Digamos, es la amiga intensa que uno sabe por qué es como es). 

A partir de ahí, la cinta es una colección de persecuciones de todos colores y sabores, pero sobre todo de todos tamaños. Ant-Man crece en dimensiones descomunales y viaja sobre un insecto alado; The Wasp usa un salero gigante como arma y se para sobre un cristal de un candelabro; y Pym tiene una colección de cochecitos en un estuche que puede usar al tamaño real en cualquier momento, además de que constantemente aumenta y reduce el tamaño del edificio donde está el laboratorio (cuando es pequeño, lo transporta como maleta de mano con todo y llantitas).

Lo mejor de esta película, como en la primera, es poder visitar esos espacios minúsculos e incluso microscópicos y subatómicos. Cuando Pym finalmente llega al Mundo Cuántico, el director Peyton Reed, quien también dirigió la original, presenta un festival de colores cuasialucinógeno que recuerdan un poco el espacio sideral en otras películas de Marvel, como durante el final de Doctor Strange. (Una aclaración: Vi la cinta en la sala especial de Dolby en sus oficinas en San Francisco, una experiencia inigualable por la tecnología y la calidad de sonido y resolución de pantalla. Curiosamente, la película también está situada en esta ciudad).

A estos efectos especiales hay que sumarles uno del que poco se habla: el sonido. El hecho de estar lidiando con objetos de todos tamaños invita a crear una experiencia auditiva especial: los carritos miniatura ronronean suavemente a pesar de ir a toda velocidad, y cuando Ant-Man cae al agua en su estado miniatura se escucha un levísimo zambullido.

Antes de terminar, vale la pena mencionar que Ant-Man and The Wasp responde dos cosas importantes sobre Avengers: Infinity Wars: en dónde estaba Ant-Man y qué papel podría jugar en Avengers 4. (Quédate hasta las escenas post-créditos para averiguar esto último).

Si bien la historia de Ant-Man and The Wasp tiene demasiadas aristas y es un poco enredada, además de que la malvada de la cinta no es realmente tan mala -- y de incluir unos mafiosos que no causan mucho miedo --, la película recupera lo mejor de la primera, además de incluir historias de familia -- la de Pym y la de Lang -- y un poco de romance -- entre Scott y Hope -- que funcionan bien porque los actores cumplen cabalmente: son los amigos con los que queremos ir al cine (o ver la final del Mundial).

Ant-Man and The Wasp es dirigida por Peyton Reed y el elenco completo lo forman Paul Rudd, Evangeline Lilly, Michael Peña, Michelle Pfeiffer, Laurence Fishburne, Michael Douglas Walton Goggins, Bobby Cannavale,  Judy Greer, Tip "T.I." Harris, David Dastmalchian, Hannah John Kamen, Abby Ryder-Fortson y Randall Park.

El productor es Kevin Feige, y Louis D'Esposito, Victoria Alonso, Stephen Broussard, Charles Newirth y Stan Lee son productores ejecutivos. El guión es de Chris McKenna, Erik Sommers, Paul Rudd, Andrew Barrer y Gabriel Ferrari.

Ant-Man and the Wasp se estrena el 6 de julio en Estados Unidos.