Conoce a Kiva: el hacendoso empleado robótico de Amazon

Mientras que los consumidores compran más y más de la tienda más grande de Internet, Amazon se mantiene al ritmo de la demanda con robots que trabajan a una velocidad que los humanos no pueden alcanzar.

Cinco robots Kiva se preparan a poner manos a la obra en la bodega del Amazon en Tracy, California. James Martin/CNET

TRACY, California -- Rejinaldo Rosas, un empleado de Amazon, solía rondar por las estanterías del depósito de mercancías de Amazon para cumplir con los pedidos de los clientes y depositarlos en contenedores que llevarían al producto a su próxima fase en el proceso de entrega.

Sin embargo, este verano, unos robots chatos y naranjas conocidos como Kiva empezaron a rondar los pasillos del depósito, recogiendo artículos y llevándoselos a Rosales, que permanece en su estación. ¿El resultado? Lo que solía tomar horas se realiza ahora en cuestión de minutos.

Rosales, de 34 años, quien trabaja para el centro de distribución de Amazon en esta cuidad californiana que se encuentra a una hora y media de San Francisco, dice que le caen bien sus colegas robóticos.

"No socializamos tanto, pero es más eficiente", dijo Rosales mientras que los robots zumbaban tras de él durante la víspera de Cyber Monday.

La flota de robots -- que se instalaron en las bodegas de Amazon en California, Texas, Nueva Jersey, Washington y Florida -- le permite a la compañía entregar millones de productos a sus clientes. Junto a muchas otras tiendas minoristas, la gigante de ventas digitales inició sus ofertas de Viernes Negro con una semana de anticipación. El año pasado, los consumidores pidieron más de 36.8 millones de artículos a nivel mundial, o lo que sería unos 426 artículos por segundo, según Amazon.

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Amazon espera que esa cifra aumente este año, aunque no dijo por cuánto. ChannelAdvisor, una firma de investigación de la industria, reportó que las ventas de la temporada navideña aumentaron 24 por ciento en Viernes Negro y 45 por ciento el sábado.

Amazon no está solo; las compras online se han vuelto mainstream. Los consumidores que solían hacer fila en las cajas registradoras ahora están comprando artículos desde la comodidad de sus sofás. También están utilizando apps mientras están en las tiendas y mezclando pedidos tanto en tiendas físicas como digitales en un impulso por encontrar las mejores ofertas y los mejores métodos de envío. Compañías como Amazon se han montado a esta ola que cosechó US$71,000 millones en ventas 10 años atrás a US$4.5 billones el año pasado (o lo que equivaldría en inglés a US$4.5 trillion). La firma de investigación Forrester espera que las ventas de esta temporada de fiestas navideñas rindan US$89,000 millones, un aumento del 13 por ciento frente al año pasado.

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Rejinaldo Rosales, un empleado de Amazon, selecciona artículos de un pedido en la bodega de Amazon en Tracy, California. James Martin/CNET

Una de las maneras en las que Amazon se mantiene al día con la demanda es con los robots Kiva. Fabricados originalmente por una compañía que Amazon compró en 2012, estos robots se han integrado a la tecnología de la bodega. Existen 15,000 robots Kiva en 10 bodegas de Amazon, que tiene más de 50 instalaciones en Estados Unidos.

"Los robots se usan para cumplir con ese tipo de demanda", dijo Ken Goldberg, un profesor de robótica de la Universidad de California en Berkeley, porque los humanos simplemente no pueden trabajar a esa velocidad.

Empleados: ¿humanos o robots?

Mientras que los robots Kiva aceleran el paso en las bodegas de Amazon, su presencia despierta una pregunta que resuena a través del mundo: ¿cuánto trabajo que realiza una persona puede ser hecho por un robot? La industria automotriz ya sabe la respuesta, así como también varias fabricantes de tecnología. Foxconn, una de las fabricantes de electrónicos más grande del mundo y uno de los proveedores clave de Apple, reemplazó trabajadores por robots hace unos años, según varios reportes.

Y esta tendencia no parece haber desaparecido. Los expertos, de hecho, dicen que los robots asumirán la mitad de los trabajos que actualmente desempeñan las personas dentro de 10 a 20 años. Un estudio del centro de investigación Pew señaló que la mayoría de los encuestados proyectan que los robots "impregnarán grandes segmentos de la vida diaria para el año 2025, con grandes implicaciones en una amplia gama de sectores como el cuidado de la salud, el transporte, la logística, el servicio al cliente y el mantenimiento del hogar".

Hasta el momento, Amazon dijo que no ha eliminado ningún trabajo con la introducción de Kiva. De hecho, la empresa afirma que ha contratado a más personas durante el período de tiempo en el que han estado laborando los Kiva. Amazon no quiso decir cuántos puestos de trabajo ha añadido después de la incorporación de los Kiva a su cuerpo laboral, pero en general ha contratado a 61,220 empleados desde 2011, un año antes de adquirir Kiva. Esto representa casi el doble de su base laboral en los dos años anteriores.

"Las personas juegan un papel crucial en el centro de almacenamiento de Amazon", dijo Dave Clark, el vicepresidente de las operaciones globales y servicio al cliente de Amazon. "Mira, por ejemplo, la envoltura de los regalos. ¿Lo puede hacer una máquina? Sí. ¿Obtendría los mismos resultados? ¿Tendría un toque personal? No".

Aun así, Amazon está trabajando en robots que puedan agarrar artículos, lo que los hace un poco más capaces de reemplazar la función que desempeñan los trabajadores como Rosales.

Desde un robot hasta la puerta de tu casa

La manera en que funciona Kiva en las bodegas de Amazon puede parecer limitada, pero la empresa afirma que el trabajo que desempeñan los robots disminuye una hora del procesamiento de un pedido. En el centro de almacenamiento de Amazon en la localidad de Tracy, se podían ver a varias personas trabajando al lado de los robots.

La vida de un producto inicia en una bodega de Amazon cuando un empleado descarga un empaque de un camión y lo coloca sobre una cinta transportadora. Una fila con unas 25 personas están paradas cerca de la cinta, descargando las cajas y abriéndolas.

Los empleados vacían las cajas y colocan los contenidos en unas carretillas que irán para que otros trabajadores clasifiquen los artículos y los coloquen en las estanterías.

Los artículos parecen estar clasificados al azar, pero en realidad están organizados en base a un algoritmo computacional.

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Los robots Kiva son bautizados con nombres de los empleados de Amazon. James Martin/CNET

Los 3,000 robots Kiva recogen estantes de productos del piso de la bodega y se lo entregan a los empleados que se encargan de empaquetarlos para enviarlos a los clientes. Este proceso le ahorra tiempo y también dinero a Amazon, aunque la compañía se rehusó a decir cuánto exactamente. Clark dijo que el período promedio de tiempo que toma agarrar un artículo del estante hasta empacarlo es de 15 minutos por pedido -- antes tomaba una hora y media. Amazon ha mejorado los robots gradualmente desde la adquisición de Kiva. El más reciente modelo del robot Kiva puede transportar 50 por ciento más de inventario que su predecesor.

Los robots Kiva utilizan sensores para evitar chocar unos contra otros mientras recorren la bodega de Amazon y también utilizan los sensores para comunicarse unos con otros. Esta tecnología hace de Kiva uno de los sistemas de robótica más avanzados del momento, según Goldberg, el profesor de robótica de UC Berkeley.

"Es más caro que tener un montón de estanterías estáticas, pero vale la pena si tienes un gran volumen de mercancía", dijo Goldberg.

Pero, ¿qué pasa cuando se avería un robot? Amazon tiene ingenieros -- humanos -- quienes pueden reparar un robot en un par de horas. Amazon trata de asegurarse de que no hayan más de 10 robots averiados a la misma vez.

Pero, cuando están funcionando de manera óptima, los robots llegan en fila a la estación de Rosales. Una pantalla de computadora colocada arriba de la cinta transportadora le comunica cuál artículo tomar y en qué estante está localizado. Rosales toma el artículo y lo coloca en un contenedor amarillo que está en una cinta transportadora a su derecha. Una vez que realiza esta tarea, Rosales oprime un botón y la cinta transportadora se lleva el artículo para que sea empaquetado y enviado.