CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Seguridad

Los riesgos de compartir tu contraseña de Netflix

Existen muchas buenas razones para compartir una contraseña, hasta que sufres las consecuencias.

James Martin/CNET

Es probable que la mayoría de ustedes no acepten que lo hacen, aunque muchos admiten que sí estarían dispuestos a hacerlo.

Hablamos aquí de una actividad de alto riesgo que muchos están ansiosos por probar: compartir su contraseña.

El 71 por ciento de las personas dijeron que considerarían compartir una contraseña con su cónyuge o pareja, según una encuesta de SurveyMonkey Audience (enlace en inglés). Más de un tercio de los encuestados indicaron que estaban dispuestos a abandonar un servicio de streaming, como Netflix o HBO, si la empresa empezara a usar sistemas de inteligencia artificial para evitar el intercambio de contraseñas.

"Es casi como si se sintieran con derecho a compartirlas", dijo Jillesa Gebhardt, la científica investigadora de SurveyMonkey que dirigió la encuesta.

Otros datos de la encuesta confirman esta idea. Las personas que habían sido víctimas de una filtración de datos en el pasado tenían más probabilidades de estar dispuestas a compartir sus contraseñas bancarias —46 por ciento—, frente a quienes no habían pasado por esa situación. Sólo el 41 por ciento de quienes no creían haber sido víctimas de una filtración de datos dijeron que compartirían sus contraseñas bancarias.

Existen demasiadas buenas razones para compartir nuestras contraseñas. ¿Por qué pagar por Netflix y Hulu cuando puedes pagar por solo un servicio mientras un amigo o familiar paga por el otro? Basta con intercambiar contraseñas y listo. En otros casos, se trata simplemente de una cuestión práctica, como permitir que todos los miembros de la familia utilicen la misma cuenta de Target o Amazon.

Nuestro imparable deseo de compartir constituye un excelente ejemplo de cómo las recomendaciones de ciberseguridad con frecuencia pierden sentido en la vida cotidiana de los usuarios de internet. Aplicar estos consejos puede ser una molestia, como tener que escribir un código adicional en una aplicación de autenticación o usar un token o identificador físico para iniciar una sesión. ¿Quién tiene tiempo para eso cuando lo que quieres es ver una maratón de The Magicians?

Además, las grandes filtraciones de datos personales, como las que sufrieron Equifax en 2017 y la Oficina de Administración de Personal de EE.UU. en 2015, no ocurren porque compartamos contraseñas de correo electrónico con nuestros cónyuges. Es difícil ver por qué este tema sí debería importarnos.

Es por ello que debe ser más fácil para los usuarios compartir cuentas de una manera segura.

Reproduciendo: Mira esto: 5 formas de proteger tus fotos mejor que Jeff Bezos
3:24

Razones para no compartir

Solo el 16 por ciento de los encuestados por SurveyMonkey admitieron que comparten sus contraseñas. El porcentaje podría ser mucho mayor, lo cual tiene mucho sentido. Es práctico hacerlo, aunque no sea seguro. Y, por supuesto, plantea la pregunta, en ocasiones compleja, de si confías en tu cónyuge o pareja.

Pero incluso para quienes no tengan motivos para desconfiar de su media naranja, esta sigue siendo una mala práctica. ¿La razón?: Duplica la cantidad de personas que pueden exponer tu contraseña a hackers o piratas informáticos.

Además, compartir tu contraseña también dificulta a los servicios en línea protegerte mediante programas especiales que hacen seguimiento a cómo escribes en el teclado y mueves el mouse y los alertan cuando un desconocido ingresa tu contraseña.

Esta práctica es particularmente insegura porque muchos —un poco más de la mitad de los encuestados, según SurveyMonkey— reutilizan sus contraseñas. Puedes pensar que solo estás compartiendo tu contraseña de Amazon, pero olvidas que también es tu contraseña del correo electrónico del trabajo.

"Hoy en día, utilizamos contraseñas tanto para uso comercial como personal, y debido a que muchas personas comparten o reutilizan las mismas contraseñas, ponen en riesgo tanto sus datos personales como comerciales", dijo Brent Williams, director de seguridad de la información en SurveyMonkey.

Reproduciendo: Mira esto: Cómo proteger tu información personal en la red
3:40

Compartir es humano

Por supuesto, compartir tu contraseña es también algo humano, y en ocasiones es la opción más lógica.

Puedes decidir por ti mismo lo que quieres y lo que no. Si tus finanzas y las de tu pareja están mancomunadas, tal vez tenga sentido compartir cuentas bancarias, de Netflix y de Prime.

Compartir contraseñas de otras cuentas personales no resulta atractivo para todos, pero 31 por ciento de los encuestados dijeron que sí compartirían sus contraseñas de redes sociales y el 29 por ciento sus contraseñas personales de correo electrónico.

Los menores de 35 años fueron los peores infractores en lo que respecta a las redes sociales: el 39 por ciento de los encuestados dijeron que sí compartirían esas contraseñas.

Claramente, se trata de algo que las personas quieren hacer, y decirles que no es seguro no va a detenerlas.

Ten cuidado al compartir

Las empresas saben que compartir es un problema, por lo que tiene sentido que fomenten un intercambio más seguro. Por ejemplo, Amazon te permite compartir tus beneficios de Prime con otro adulto y agregar niños a través de Amazon Household. Y puedes mantener tu propia contraseña.

Los bancos y las empresas de tarjetas de crédito también habilitan esta opción para cuentas mancomunadas.

Por último, compartir contraseñas sería más seguro si los usuarios tuvieran más cuidado de no reutilizarlas. Pero solucionar esto requiere un mayor esfuerzo de tu parte: debes usar un administrador de contraseñas. Es una aplicación que te ayuda a crear y almacenar contraseñas únicas para todas tus cuentas.

Por el momento, sin embargo, esta no es una solución popular, pues solo el 21 por ciento de las personas encuestadas utilizan una aplicación de este tipo. Pero si quieres compartir contraseñas de una manera segura, es tu mejor opción.