Claudio Miranda, el chileno que le da forma a la fantasía de 'Tomorrowland'

El 22 de mayo se estrena en EE.UU. 'Tomorrowland', una aventura de ciencia ficción de Disney. Conversamos con Claudio Miranda, director de fotografía, sobre los desafíos de recrear el futuro en la pantalla grande.

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Claudio Miranda fue el encargado de concebir la fotografía de 'Tomorrowland'.Foto de Disney

El punto en el que la tecnología y el arte se tocan es donde se siente más cómodo Claudio Miranda, nacido en Chile en 1964. Ganador de un Óscar a mejor director de fotografía por Life of Pi (2012), Miranda es hoy por hoy uno de los profesionales más cotizados de Hollywood.

El viernes, 22 de mayo, se estrena en Estados Unidos Tomorrowland, protagonizada por George Clooney y dirigida por Brad Bird (The Incredibles, de Pixar), el trabajo más reciente de Miranda como cinematógrafo; de su experiencia en esta película conversó vía telefónica con CNET en Español.

"Los desafíos de la película estaban en que la historia de Tomorrowland transcurre entre la actualidad y el futuro, lo que implicaba diferentes tonos cromáticos entre estas escenas. Lo que hice fue emplear la luz del Sol como elemento unificador para que sirviera de puente entre ambos mundos", explica Miranda, quien se ha hecho un experto en brindarle coherencia a películas cuyas historias saltan de realidades o épocas muy distintas, como The Curious Case of Benjamin Button, Life of Pi y ahora Tomorrowland.

Tomorrowland pertenece, junto con Pirates of the Caribbean (2003) y The Haunted Mansion (2003), a una estrategia de Walt Disney Pictures de crear películas inspiradas en atracciones famosas de sus parques temáticos. En el caso de Tomorrowland, la trama se apoya en el diseño y la arquitectura de la sección de Disneyland del mismo nombre, inaugurada en 1955.

En la película, existe una realidad alternativa creada por célebres visionarios del siglo XIX, como Jules Verne y Thomas Alva Edison: un mundo futurista y avanzado al que sólo se puede acceder por invitación. A esa dimensión llegan una adolescente aficionada a los cohetes, Casey Newton (Britt Robertson), y un inventor aislado del mundo que de joven fue expulsado de esta utopía, Frank Walker (George Clooney). La trama se desenvuelve entre esos mundo diferentes.

"El color en una toma crea diferentes estados de ánimo. Por eso me gusta tener el control de la paleta de colores de cada escena. Las secuencias en casa del personaje de Clooney evocan cuán miserable se siente, por su desencanto con cómo la tecnología no cumplió las promesas que él albergaba cuando era niño. En la ciudad futurista, los colores transmiten felicidad y optimismo. La interacción entre esas dos propuestas es lo que genera sentimientos al ver las imágenes", añade el director de fotografía, célebre por su larga cabellera blanca, que recuerda a la del padre de Draco Malfoy en los libros de Harry Potter.

Miranda se ha hecho un nombre en Hollywood por dirigir la fotografía de películas con efectos especiales complejos, como es el caso de Life of Pi (2012), filmada en 3D y que recreó en un tanque un escenario oceánico (sin olvidar a Richard Parker, el tigre que fue recreado en una computadora); o el de The Curious Case of Benjamin Button (2008), en el que el rostro de Brad Pitt fue insertado digitalmente en la cara de un anciano (Miranda recibió su primera nominación al Óscar por su trabajo en esta película).

Si se añaden Tron Legacy (2010), Oblivion (2013) y Tomorrowland (2015), se está ante un director de fotografía que logra, con su iluminación, hacer verosímiles mundos que sólo existen en la imaginación, en un set de filmación con pantallas verdes a las que luego les añadirán los escenarios en computadora. Miranda también tiene un largo historial como director de fotografía en publicidad (quizás el más famoso es el spot que dirigió Guy Ritchie para el videojuego Call of Duty, con Robert Downey Jr.).

"En Tomorrowland, el director Brad Bird insistió en que hubiesen escenarios reales. La NASA, por ejemplo, nos dejó filmar en Cabo Cañaveral. La idea es que sintieras que tienes los pies en el suelo. Los sets eran reales, con escenografía", nos explica.

Ese deseo de anclar las escenas en sitios existentes condujo a Miranda y al equipo de producción a la Ciudad de las Ciencias y las Artes, en Valencia (España), diseñada por el famoso arquitecto Santiago Calatrava. "Su trabajo es de los más interesantes, cómo modifica la estructura de sus edificios en formas orgánicas. Allí encontré el ambiente perfecto para evocar esa sensación de futuro 'limpio' que imaginamos para Tomorrowland".

Miranda, quien debutó en Hollywood como técnico de iluminación en el documental Rattle and Hum (1988) de la banda U2, ha trabajado con directores de renombre como David Fincher y Ang Lee. Afirma que su experiencia en proyectos que emplean tecnología de punta y abundantes efectos especiales le ha convencido de que la clave está en el trabajo en el set de rodaje, no en la pantalla del ordenador.

"Yo ilumino primero el escenario. En Life of Pi era fundamental crear la luz alrededor del actor, poner atención al fondo. Cada escena tiene que estar cargada de significado. En cierta manera, el director de fotografía crea sentimientos a partir de objetos reales; el CGI (computer generated images, los efectos especiales en computadora) hace lo mismo pero a partir de imágenes digitales. La ilusión, en pantalla, se produce igual con ambas técnicas".