CES: fabricantes ponen a prueba el 'wearable' que lo hace todo

Durante la feria de electrónica en Las Vegas, las compañías avanzan con entusiasmo para forjar el futuro de la tecnología de vestir.

Tecnología de vestir
El Apple Watch. James Martin/CNET

Cuando se trata de la tecnología de vestir, más no significa mejor.

En la Feria Internacional de Electrónica de Consumo (CES, por sus siglas en inglés) que se realizará en Las Vegas del 6 al 9 de enero, los fabricantes de dispositivos se enfrentarán a este dilema mientras demuestran sus innovadores productos al mundo. Hablarán de lo que vendrá y cómo llegar al futuro.

Los dispositivos de tecnología de vestir son, sin duda, una nueva tecnología que es crucial. Para 2018, se espera que los envíos de wearables alcancen las 112 millones de unidades, más de cinco veces la cifra del año pasado, de acuerdo con la firma de investigación de mercado IDC. La revista de moda Vogue, incluso, puso al Apple Watch, uno de los dispositivos más esperados del año, en su tapa. Las gafas inteligentes y de realidad virtual, una vez esquinadas en la ciencia ficción, finalmente están llegando al mercado como productos para el consumidor.

Así que, ¿qué les depara el futuro? Las fabricantes de dispositivos en la feria de este año no sólo rastrearán el evento para ver quiénes son sus competidores, sino que también tratarán de ver quién tiene el dispositivo que resultará ganador en el mercado del futuro. Los titanes de la tecnología de vestir, desde Samsung hasta LG, Motorola e Intel, tratarán de establecer sus posiciones antes de la llegada del Apple Watch. Se espera que otras compañías más pequeñas dentro del sector se asocien unas con otras y también con otras compañías tradicionales de mayor tamaño, como Adidas y otras marcas de renombre en los deportes y en la moda, para seguir manteniendo una presencia en el sector.


El verdadero debate que surgirá en CES, y más allá de esta feria, será de naturaleza más técnica. Pero en el centro de todo se encuentra un interrogante filosófico: ¿quieren las personas comprar un dispositivo que lo pueda hacer casi todo? ¿O quieren comprar una variedad de productos conectados -- como zapatos, camisas y gafas -- que trabajen juntos hacia una sola meta?

Las empresas ya están formando sus bandos en cuanto a este interrogante, pero los analistas no están convencidos de que exista una clara respuesta por el momento.

"Creo que ese será uno de los grandes problemas en el mercado", dijo Wes Henderek, un analista y director del sector de inteligencia conectada de la firma de investigación NPD Group. Lo que probablemente no funcionará, dijo, es un dispositivo que trate de hacer demasiado y termine siendo algo fútil.

¿Uno para todos, y todos para uno?

Apple está definitivamente del lado que cree que un dispositivo wearable debe hacerlo todo. El Apple Watch, que se espera llegue al mercado en la primavera, tendrá una pantalla a color, tecnología para monitorizar el ritmo cardíaco, software para monitorizar la salud y actividad física y una serie de apps que tratan de productividad y comunicación. Su precio superará los US$350.

Esta estrategia de Apple no es la excepción. El software Android Wear de Google, que potencia los relojes inteligentes de Samsung, LG y Motorola, también está diseñado para hacer muchas cosas. El smartwatch Moto 360, por ejemplo, puede reproducir videojuegos, portar una cara de reloj interactiva que está inspirada en el personaje de James Bond, correr la aplicación de apuntes Evernote y seguir comandos de voz para proveer direcciones a un lugar en específico. El Gear S de Samsung tiene incluso un radio celular para que los usuarios puedan realizar llamadas sin tener que usar su teléfono.

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La radio pulsera de Dick Tracy captó la imaginación del público en los años 40, y ahora estamos viendo dispositivos que pueden realizar esta tarea. Getty Images

Pero no todos están de acuerdo con esta aproximación. Un creciente grupo de startups están fabricando dispositivos especializados. Estas compañías están colocando sensores en camisas y esquíes hasta prótesis impresas en 3D. Estos productos son generalmente más baratos que los relojes inteligentes fabricados por las grandes compañías.

Debido a que estos dispositivos no pretenden hacer todo para todos, son tanto menos costosos como también potencialmente más útiles y poderosos al desempeñarse en tareas específicas. También existe la promesa de que estos dispositivos puedan comunicarse entre sí, creando así una red de dispositivos que envuelven nuestros cuerpos. Los audífonos inteligentes pueden detectar tu ritmo cardíaco y enviar la información a una pulsera inteligente que monitoriza tus movimientos corporales. Una camisa inteligente puede recolectar datos como la transpiración, la temperatura de la piel y los niveles de hidratación. Los apps móviles pueden empaquetar toda esta información y mostrarla en tu teléfono.

Ya existen señales de que algunos consumidores están de acuerdo con esta aproximación. Forrester encuestó a miles de consumidores en Estados Unidos en marzo y encontró que la mayoría quiere un dispositivo de vestir que se puedan poner en la muñeca, como un Apple Watch que lo puede hacer todo. La demanda de los dispositivos especializados, como joyería, dispositivos que se ajustan a la ropa o sensores incorporados en las camisas y zapatos. En 2015, la firma de investigación Gartner espera que los envíos de ropa inteligente aumente de 100,000 unidades a más de 10 millones de unidades, registrando casi el tercio de la cifra total de ventas de smartwatches a nivel mundial.

Incluso los empleados de Google afirman que esta estrategia tiene sentido. Cuando la gigante de Internet presentó por primera vez sus gafas inteligentes Google Glass en 2012, la empresa las concibió como una computadora que se coloca en la cabeza. Ahora, mientras que otros dispositivos similares han emergido, algunos ejecutivos de Google sostienen que ningún dispositivo puede hacerlo todo.

"Glass está destinada a ser un dispositivo entre muchos", dijo Astro Teller, director del laboratorio de investigación Google X, donde se desarrollaron las gafas inteligente. "[El consumidor] terminará poniéndose muchos dispositivos".

Teller dijo que la estrategia de Google se puede resumir en otro wearable que saldrá de Google X: unos lentes de contactos inteligentes. Este producto, que fabricará la gigante de farmacéutica Norvatis, contiene un pequeño procesador de computadora. La meta es ayudar a los pacientes que padecen de diabetes medir los niveles de glucosa a través de sus lágrimas.

Dijo que sería tonto tratar de recargar los lentes con distintas funciones y usos, especialmente teniendo en cuenta el reducido tamaño del producto.

Hasta el momento, la idea de autocontrol y restricción ha demostrado ser exitosa, no obstante con dispositivos que rápidamente se están volviendo obsoletos. Las startups como Fitbit, Jawbone y Withings, junto a fabricantes tradicionales de dispositivos como la relojera Garmin, han estado durante largo tiempo vendiendo wearables que hacen unas cuantas cosas de una manera suficientemente eficiente que ha ganado el favor de los consumidores. Las bandas inteligentes y los monitores de actividad física se han convertido en la imagen de la tecnología de vestir.

Aunque algunas de estas compañías, como Fitbit, han comenzado a agregarles más funciones -- como una pantalla para mostrar la hora y los pasos recorridos -- estos dispositivos se han enfocado en funciones orientadas específicamente a la salud física como medir la cantidad de actividad y monitorizar el sueño. Un app que acompaña el dispositivo y que se instala en un smartphone le permite a los consumidores ingresar el número de calorías que han consumido entre otros datos que estos dispositivos no pueden medir.

Hasta el momento, esta estrategia parece funcionar. Las ventas de los productos de la empresa representaron el 68 por ciento del mercado de monitores de actividad física entre abril de 2013 y marzo de 2014, según la firma de investigación NPD. Sin embargo, la explosión de smartwatches, y en especial los efectos que surtirá en el mercado con el arribo del Apple Watch, resultará en una desaceleración de las ventas de las bandas y monitores de actividad física el próximo año, según Gartner.

Sin embargo, Fitbit está expandiendo sus esfuerzos. La empresa anunció en octubre Surge, su propio reloj inteligente. Este dispositivo no está destinado a competir con Apple porque no tiene una pantalla a color o una colección de apps. Está dirigido a complacer el enfoque de la compañía: monitorizar la actividad física.

Jawbone, el principal rival de Fitbit, lanzó Up3 en otoño. Este dispositivo, que es el sucesor de las populares bandas Up que ha estado fabricando desde 2012, tampoco tiene una pantalla. Pero Jawbone dice que no necesita de una pantalla para desempeñar sus populares funciones como monitorizar el ritmo cardíaco.

El dispositivo Up de Jawbone. Sarah Tew/CNET

"Es probable que compre un reloj inteligente, pero el smartwatch no va a monitorizar mi sueño", Andrew Rosenthal, el director del departamento de salud de Jawbone, dijo el mes pasado durante una conversación sobre wearables. "No estamos tratando de construir un smartwatch. No es el terreno donde saldremos victoriosos".

Existen aún señales de que dispositivos especializados no van a tener éxito conforme las grandes empresas promuevan los relojes inteligentes entre los consumidores. Nike se adentró a la industria de los wearables a principios de 2012 con su monitor de actividad física FuelBand diseñado para los atletas y fanáticos del deporte.

Sin embargo, casi dos años después del lanzamiento de la banda, la empresa despidió al equipo responsable del desarrollo de la FuelBand, mientras que el presidente ejecutivo de Nike, Mark Parker, confirmó que el enfoque de la compañía se estaba tornando al desarrollo de su software Nike+. Nike, quizá, ya vio las señales de advertencia: la compañía se ha asociado con Apple y el presidente ejecutivo de la gigante de Cupertino Tim Cook ha sido un miembro del consejo de directores de Nike durante más de una década. Se espera que se lance un app Nike+ con el Apple Watch en la primavera.

De 'smartphone' a 'smartwatch'

Existe una razón para creer que los dispositivos de tecnología de vestir se convertirán en máquinas todo en uno. El mercado de los smartphones pasó por la misma transición. Los primeros dispositivos eran teléfonos inalámbricos, luego pagers de dos vías. Con el transcurso del tiempo, se le añadieron más capacidades que le permitieron reemplazar a los fax, calculadoras, cámaras, geolocalizadores y más.

"Esta es la manera en que usualmente se desarrollan estas batallas de dispositivos: la batalla de un dispositivo multiusos o un dispositivo de un solo uso o especializado", dijo Tim Chang, de Mayfield Fund. Chang fue el cofundador de la fabricante de wearables Basis Science en 2010, que vendió a Intel por US$100 millones en 2014.

Pero, ¿qué diferencia esta batalla de las demás? Uno de los desafíos es la duración de la batería.

Los relojes inteligentes insignia como el Samsung Gear Live y el Moto 360 han recibido críticas por la mediocre duración de la batería. (El análisis de CNET del Gear Live calificó la duración de la batería como "terrible"). El presidente ejecutivo de Apple también sugirió que el Apple Watch no duraría más de un día.

Existen ciertas excepciones, sin embargo. El reloj inteligente Pebble dura entre cinco y siete días, gracias en parte a que la fabricante optó por usar botones en vez de una pantalla táctil, y evitó tener una pantalla a color. La Band de Microsoft, que es una mezcla entre una pulsera y un smartwatch con una pantalla a color y un monitor de ritmo cardíaco, puede durar hasta 48 horas.

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Los dispositivos más sencillos que no intentan realizar muchas cosas tienden a durar más. Astro Teller, de Google, piensa que los dispositivos de tecnología de vestir se llevarán en el cuerpo de la forma en que mejor se acomode a los avatares de la moda y a la duración de la batería.

Y no es el único que piensa así. Por ejemplo, el músico Will.i.am lanzó su propia banda inteligente llamada Puls en octubre. Este dispositivo ha sido muy criticado, pero cuando Will.i.am hizo el anuncio también habló sobre otros wearables que la compañía estaba desarrollando. Uno de estos dispositivos es una chaqueta inteligente que recarga tu reloj cada vez que la manga toca el reloj.

Al final de cuentas, los analistas dicen que un diseño todo en uno será el que triunfará a corto plazo, particularmente porque ése ha sido el camino que han tomado todos los dispositivos. Laptops, computadoras de escritorio, impresoras, smartphones -- todos tienden a adquirir más funciones con el transcurso del tiempo.

Chang, de Mayfield, señala que TomTom encontró el éxito con la venta de unidades de GPS a los automovilistas para que luego su producto principal se convirtiera en el software que se incorpora en los teléfonos móviles. "Son los dispositivos especializados que han estando un rato en el mercado los que tienen que estar nerviosos", dice.

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