Buen Fin: el Black Friday mexicano, en el ojo del huracán

Pese a arrojar buenos resultados a los comerciantes, el festival de consumo en México tiene sus bemoles y no está exento de controversia.

Este logotipo identifica a los negocios participantes durante el fin de semana de ofertas y descuentos en MéxicoFoto de El Buen Fin

Explicar el Buen Fin a una persona que no está familiarizada con México es sencillo: digamos que es el Viernes Negro mexicano, aunque en lugar de un solo día, se extiende a cuatro días y se celebra el fin de semana antes del 20 de noviembre, aniversario de la Revolución Mexicana.

Los creadores del Buen Fin lo describen como "el fin de semana más barato", pero hay más que solo ofertas y descuentos: las tiendas participantes abren sus puertas una o dos horas antes de lo usual y lanzan promociones de hasta 50 por ciento de descuento o créditos a compras ofreciendo más de 18 meses sin intereses. Muchos mexicanos reciben su aguinaldo una semana antes para aprovechar las ofertas durante los días de la celebración comercial y aprovechar para hacer también sus compras decembrinas.

Un empujón económico

El Buen Fin surgió en 2011 como un esfuerzo por el Consejo Coordinador Empresarial -- encargado de regular las actividades de las empresas en México -- en asociación con el gobierno federal, organizaciones del sector privado e instituciones bancarias para ayudar a impulsar la economía en México, un país en donde el gasto per cápita es de solamente $43,000 pesos cada año (unos US$3,100), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Pero el Buen Fin, que en noviembre de 2011 generó ventas por $106,000 millones de pesos (unos US$7,700 millones), no ha estado exento de controversia; incluso algunos negocios aumentan sus precios con la excusa de ofrecer pagos a plazos sin intereses. "A diferencia de lo que se acostumbra en Estados Unidos, el Buen Fin resultó ser una feria de crédito y no una feria de descuentos", dijo Leticia Armenta Fraire, directora del Centro de Análisis Económico del Tecnológico de Monterrey, a CNET en Español.

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El Buen Fin en México nació bajo la influencia del Viernes Negro en EE.UU.Foto de Boston Globe, Boston Globe via Getty Images

El Buen Fin, además de recibir su influencia de la cultura consumista estadounidense, "surge como un dinamizador de la actividad económica mexicana ante la falta de crecimiento económico durante los últimos años", explica Fraire. Como parte de ese impulso, el Buen Fin ha logrado reclutar a las mayores tiendas departamentales y especializadas de México como El Palacio de Hierro, Liverpool y Best Buy, entre muchas otras.

De alguna manera, ese impulso ha dado sus frutos. En su primera edición, del 18 al 21 de noviembre de 2011, se vendieron $106,000 millones de pesos (unos US$7,700 millones) y las 220,000 tiendas participantes reportaron un alza en sus ventas de entre 15 por ciento y 20 por ciento, según el diario El Universal. En 2013, las ventas habían aumentado a $160,000 millones de pesos (unos US$11,500 millones), según la Confederación de Cámaras Nacionales, Servicios y Turismo de México.

Sin embargo, aunque en teoría el Buen Fin supuestamente promociona descuentos y bajos precios en productos y servicios similar a lo que obtienen los consumidores estadounidenses en Viernes Negro, los negocios en México no siempre ofrecen rebajas, sino, como explica Fraire, más oportunidades de pagar a crédito, aunque no siempre a precios de descuento.

Para 2014, las ofertas para el Buen Fin ya aparecen en los portales de Internet de las cadenas participantes. La cadena de tiendas El Palacio de Hierro, por ejemplo, ofrece hasta 18 mensualidades sin intereses y comenzar a pagar en marzo de 2015. La tienda especializada en Apple, MacStore, ofrece 18 mensualidades sin intereses en la compra de cualquier modelo de Mac o un 10 por ciento en el pago de contado. iShop, otra tienda especializada en productos de Apple, promociona "el iPad a un precio nunca antes visto", pero no revela el precio. La cadena Best Buy ofrece hasta 18 meses sin intereses con tarjetas de crédito participantes, cupones de regalo por cada determinada cantidad de compra y algunas rebajas en electrónicos.

Este año, el Buen Fin se lleva a cabo del 14 al 17 de noviembre; se espera participen más de 60,000 empresas y se generen ventas por unos $200,000 millones de pesos (unos US$14,390 millones).

El lado menos bueno del Buen Fin

Pero no todo es miel sobre hojuelas. Por una parte, están las quejas y denuncias de los consumidores. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) de México, durante el Buen Fin de 2013 se recibieron 81 denuncias y siete quejas, principalmente porque los consumidores detectaron publicidad engañosa e incumplimiento en las promociones de los negocios dentro del programa.

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El Buen Fin se plantea ser como el Viernes Negro, pero más que una feria de descuentos, es una feria de créditoFoto de Spencer Platt, Getty Images

Pero, quizás más importante, la promesa de una bonanza en ventas y promociones este año se ha visto nublada por un denso nubarrón: la creciente inestabilidad social en el país -- en particular relacionada con el secuestro y aparente asesinato de 43 estudiantes en el estado de Guerrero en fechas recientes, que ha desatado una oleada de protestas en todo el mundo y, en particular, en ciudades grandes y pequeñas de México, donde ya se promueve un boicot a la festividad comercial.

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Una de las imágenes que promueven el boicotFoto de @RicardoMGarnica/Twitter

"Sin los 43 no habrá Buen Fin, ¡No compres nada!", se lee en las imágenes que son compartidas a diario por usuarios mexicanos en las redes sociales, manifestándose en contra del evento comercial.


Pero según Enrique Solana Sentíes, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo que se encarga de regular la participación del sector privado en el Buen Fin, no comprar perjudica a las pequeñas y medianas empresas.

"La campaña no dañará al gran capital, estará dañando a miles de empresas medianas y pequeñas que no tienen nada que ver. No tiene una visión clara de qué es el Buen Fin y a quiénes están afectando", comentó Sentíes.

A pesar de las protestas y el llamado a boicotear el evento económico, Fraire, del Tecnológico de Monterrey, cree que la situación social no afectará a las ventas del Buen Fin. "La inestabilidad social está muy focalizada; aún cuando la Ciudad de México ha recibido manifestantes protestando por los hechos, no implica una violencia generalizada ni en el país ni en la Ciudad de México".

El boicot, promovido principalmente en Facebook y Twitter, llama a no hacer compras durante esos días e incluso a realizar una cadena humana alrededor de los centros comerciales para impedir el paso de los compradores desde el viernes 14 de noviembre, en que comienza el frenesí de compras.

El gobierno mexicano no ha anunciado medidas para resguardar los puntos de ventas durante el fin de semana, ni se ha pronunciado al respecto.

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