'Arrival': Ciencia ficción para adultos con ganas de reflexionar

[Reseña sin 'spoilers'] Amy Adams interpreta a una experta lingüística en una película donde la humanidad se ve obligada a intentar comunicarse con unos visitantes extraterrestres.

Photo credit: Paramount Pictures

"Solía pensar que éste era el principio de tu historia. La memoria es algo tan extraño. Estamos tan atados al tiempo...". Con estas palabras comienza Arrival, mostrándonos en la pantalla a Louise (Amy Adams) en diferentes momentos a lo largo de la vida de su hija. Sabemos que Louise está casada sólo por el detalle de un anillo en su mano. Es una secuencia rápida, hermosa, que casi recuerda aquella de Up sobre el matrimonio de Carl y Ellie con la que es imposible no llorar.

"No estoy segura de creer en principios y finales", prosigue la voz de Louise mientras la vemos en su nueva rutina. La actual. La de una profesora universitaria que vive sola y está especializada en lingüística. Louise casi logra interesarme con su clase sobre cómo el portugués surgió en el reino de Galicia, cuando una de sus alumnas la insta a poner la televisión. Y de esa manera, sin llegar a ver las imágenes, pero sí escuchando el noticiero y viendo la cara de la lingüista, descubrimos que los extraterrestres han venido a visitar la Tierra.

Se trata de doce naves minimalistas y oscuras, como huevos alargados, que flotan sobre diferentes países como Rusia, China, Dinamarca, Sudán o Venezuela. En lugares que a priori no parecen estratégicos políticamente. Una de ellas está en Montana. Algo que hace que el ejército estadounidense vaya a buscar a Louise para pedirle ayuda para entender qué quieren y cuál es el propósito de los visitantes en el planeta.

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Amy Adams y uno de los símbolos que usan los extraterrestres en Arrival.

Jan Thijs/ Paramount Pictures

Louise trabaja junto a Ian (Jeremy Renner), un matemático, porque cuando la lengua y la ciencia se unen pocas cosas se les pueden resistir. Poco a poco empiezan a hacer progresos en sus primitivas conversaciones con sus interlocutores alienígenas: dos criaturas de siete piernas que desprenden una especie de tinta de sus tentáculos y escriben con símbolos redondeados.

Aprender una nueva lengua no es sencillo, ni rápido. Y, a la impaciencia del ejército, Louise debe sumar los problemas diplomáticos que empiezan a tener los estadounidenses con los gobiernos de los otros países donde también hay naves alienígenas. Y es que si hay una idea que nos queda clara con Arrival es la importancia de presentar un frente común, humano, cuando hay que afrontar problemas que afectan a todo el planeta. Y es imposible no pensar cómo reaccionaríamos los humanos ante una situación como ésta y si sería realmente posible una coalición internacional.

Arrival reflexiona también con la hipótesis lingüística de Sapir-Whorf, que hace una relación directa entre el idioma que hablas y cómo éste determina tu forma de pensar o ver el mundo. A medida que Louise va asimilando la forma de hablar de los visitantes, sus pensamientos se ven influenciados por ello. También sus sueños.

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Amy Adams y Jeremy Renner en Arrival.

Jan Thijs/ Paramount Pictures


Arrival da un giro al final de la película. Pero se trata de una sorpresa perfectamente integrada y que no resulta gratuita. Todo lo contrario, es parte integral de esta historia que de hecho es una adaptación del relato de ciencia ficción La historia de tu vida, de Ted Chiang.

Denis Villeneuve, el director de cintas como Sicario o Prisoners, vuelve a mostrar maestría y sensibilidad poniéndose al mando de esta película. Hace de Arrival un drama con ingredientes de thriller, una historia emocionante sobre una mujer y su hija, una singular aportación al género de la ciencia ficción para adultos. Además de un título con el que reflexionar sobre el futuro de la humanidad.

Lo ayudan a conseguirlo la delicada dirección de fotografía de Bradford Young, la música electrónica pero íntima de Jóhann Jóhannsson y, sobre todo, la interpretación medida y precisa de Adams. Nos creemos a Adams como experta en lenguas capaz de llegarse a comunicar con los extraterrestes. Con la misma simplicidad que nos la creemos como estrella de Hollywood. Lo que nos resulta más difícil de asimilar es que tenga cinco nominaciones al Oscar pero todavía no haya ninguna estatuilla dorada en las estanterías de su casa. Éste podría ser su momento.

El filme debería hacerse también con nominaciones en el apartado de guión adaptado, dirección y película.

Si fuiste a ver The Martian el año pasado pero no acabaste de quedar del todo satisfecho con el resultado, Arrival podría ser el título de ciencia ficción que estabas esperando. Y la relación con Ridley Scott ni siquiera termina ahí. Villeneuve está dirigiendo la secuela del mítico film de Scott, Blade Runner. Tenemos muchas esperanzas puestas en Blade Runner 2049.

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