Apple usa las palabras del director del FBI en su contra en caso iPhone de NY

La compañía no quiere desbloquear un iPhone para el FBI en un caso que involucra a un narcotraficante confeso en Brooklyn. Es un capítulo más en el debate sobre seguridad pública y privacidad digital.

Sarah Tew/CNET

Apple le lanzó sus propias palabras en su casa al director del FBI, James Comey, el viernes en la batalla que enfrenta la compañía con el Departamento de Justicia sobre el desbloqueo de un iPhone encriptado.

En documentos presentados en una corte federal de Brooklyn, Nueva York, Apple rehusó la petición del gobierno para que la compañía ayudara a investigadores a desbloquear el teléfono. Para empezar, una corte no es el lugar indicado para solucionar el problema, dijo Apple.

Y lo mismo dijo Comey, durante una conferencia en Kenyon College a principios de este mes. "Un litigio es un terrible lugar para tener cualquier tipo de discusión sobre un asunto de políticas complicado", citó Apple a Comey, diciendo: "especialmente uno que aborda nuestros valores, las cosas que más nos preocupan, la tecnología, los sacrificios y el equilibrio".

Apple también cuestionó que el gobierno realmente necesite su ayuda, ya que fue capaz de desbloquear otro iPhone en un caso separado sin la ayuda de la empresa. En ese caso, el Departamento de Justicia también dijo que necesitaba la ayuda de Apple, pero al final de cuentas y antes de una audiencia sobre el caso, le dijo a la corte que había encontrado la manera de abrir el teléfono con la ayuda de una empresa externa. Son dos de muchos casos en los que los investigadores del gobierno quieren la ayuda de una compañía tecnológica para acceder a datos de usuario encriptados, los cuales sólo pueden ser leídos si el teléfono se desbloquea con la clave correcta.

El Departamento de Justicia le dijo a la corte la semana pasada que apelaría una decisión de febrero pasado que estableció que Apple no tenía que ayudar a desbloquear un iPhone 5S usado por un narcotraficante. El sujeto involucrado en el caso confesó sus crímenes y recibirá sentencia en mayo.


Un abogado de Apple, hablando con reporteros la semana pasada bajo condición de anonimato, expresó su decepción de que el gobierno hubiera decidido seguir adelante con el caso en Nueva York pero dijo que Apple no estaba sorprendida. El abogado reiteró la postura de Apple en el sentido de que el gobierno está intentando sentar un precedente en forzar a Apple a ayudar a agencias del orden a desbloquear iPhones.

El caso de Nueva York es uno más de varios en los que el gobierno ha buscado a Apple para que le ayude a desbloquear iPhones. El más notable ha involucrado a un iPhone 5C vinculado al ataque terrorista de San Bernardino, California, ocurrido en diciembre. En ese caso, luego de una feroz resistencia de Apple, el gobierno obtuvo la ayuda para desbloquearlo de un tercero. El método de desbloqueo funciona sólo con el 5C y no con modelos posteriores del iPhone. El FBI aún no le ha dicho a Apple cómo logró acceder al teléfono.

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En ambas instancias, el gobierno de EE.UU. ha invocado una ley que tiene dos siglos de existencia, la All Writs Act, para obligar a Apple a ayudar. Un juez de Nueva York ha determinado que la ley no puede ser usada para forzar a Apple, algo que el Departamento de Justicia quiere cambiar. Depende de cada corte individual a lo largo del país determinar si Apple debe ayudar o no.

Los casos de Nueva York y California tienen notables diferencias. En el caso de Nueva York, el teléfono es un iPhone de más alta gama que el dispositivo usado en San Bernardino: un 5S contra un 5C. El 5S tiene lector de huellas dactilares, lo que ofrece mayor seguridad. Pero el teléfono ejecuta iOS 7, en comparación con el de San Bernardino, que ejecuta iOS 9. Ese software de dos años de antigüedad tiene controles de seguridad menos estrictos, lo que debería hacer más fácil la extracción de sus datos.

Y en el caso de Nueva York, el FBI quiere que Apple extraiga datos del iPhone 5S y no que ayude a determinar cuál es la contraseña, como en el caso de California. Apple tendría que crear un nuevo software para saltarse la seguridad de su propio dispositivo en el caso del iPhone usado por el terrorista de San Bernardino. La compañía alega que hacerlo sería una carga excesiva que pondría en riesgo a todos los usuarios de un iPhone. En Nueva York, no tendría que crear un software completamente nuevo para obtener información del dispositivo.

El caso de California convirtió las discusiones privadas entre Apple y el FBI en una batalla pública y dio inicio a un debate más amplio sobre privacidad y seguridad. Las compañías de tecnología y grupos de derechos alegan que una encriptación fuerte, que oculta los datos de manera que sólo pueden ser leídos por la persona indicada, hace falta para mantener a la gente segura y proteger la privacidad. Las agencias del orden alegan que no pueden combatir crímenes a menos que tengan acceso a la información en los dispositivos móviles.