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Computadoras portátiles

Apple identifica bug que ralentiza a las MacBook Pro y ofrece solución

El fallo afecta a todas las portátiles MacBook Pro de 2018, y no solamente los modelos de alta gama Core i9; la empresa prometa una solución a través de una actualización de MacOS.

Sarah Tew/CNET

Apple ha recibido muchas críticas en cuanto al desempeño de sus nuevas laptops MacBook Pro, pero la empresa espera que una nueva actualización de software ayude a aplacar la furia de los usuarios. 

Después de reportes de problemas de calentamiento que resultaban en un desempeño ralentizado, Apple ha determinado que el culpable era un bug de software, y ha lanzado lo que espera sea una solución rápida. 

"Después de realizar exhaustivas pruebas de desempeño, hemos identificado que falta una llave digital en el firmware que afecta el sistema de gestión térmica y que puede desacelerar la velocidad bajo pesadas cargas térmicas en la nueva MacBook Pro", le dijo un portavoz de Apple a CNET. "Un arreglo a este fallo está incluido en la actualización MacOS High Sierra 10.13.6 Supplemental Update que se lanzó hoy y que recomendamos". 

"Le pedimos disculpas a cualquiera de nuestros clientes que haya experimentado un desempeño menos que óptimo en sus nuevos sistemas. Los clientes pueden esperar que las nuevas MacBook Pro de 15 pulgadas sean 70 por ciento más rápidas, y que la MacBook Pro de 13 pulgadas con Touch Bar sea dos veces más rápida, como se muestra en los resultados de desempeño que está en nuestro sitio". 

Esta actualización sorpresa a la línea de MacBook Pro de 13 pulgadas y 15 pulgadas, que se anunció el 12 de julio, incluye nuevas CPU Intel de octava generación, que llegan hasta el Core i9 de seis núcleos, en la MacBook Pro de 15 pulgadas. Otras novedades incluyen unidades de almacenamiento de estado sólido, un chip de seguridad actualizado T2 y una pantalla True Tone que ajusta el color de la temperatura dependiendo de las condiciones de luz. 

Desempeño más lento

La mayor crítica de las nuevas MacBook vino de los usuarios que decían que las versiones premim con Core i9, que tenían un precio de entrada de US$2,799, eran susceptibles a la ralentización debido al calor. Esto significa que las CPU reducían la velocidad de cuando subían las temperaturas internas, lo que resultaba a un desempeño más lento que el de las modelos más viejas con procesadores Core i7 que son menos avanzados.

Dave Lee, una personalidad de YouTube, fue el primero en sacar la situación a la luz con un video en el que demostraba los problemas de desaceleramiento por calor. Los resultados fueron replicados por otros usuarios, como en una sesión de demostración de Leo Laporte en The New Screen Savers

Los problemas se volvieron aun más evidentes cuando la computadora ejecutaba procesos largos e intensos, como, por ejemplo, la codificación de videos 4K extensos. En los laboratorios de CNET, en donde estamos poniendo a prueba una MacBook Pro de 15 pulgadas con Core i9 que cuesta US$4,699, el nuevo modelo mostró mejoras en el desempeño en comparación con el modelo MacBook con Core i7 del año pasado durante nuestras pruebas iniciales. Estas pruebas, sin embargo, fueron lo suficientemente cortas como para no accionar la ralentización por calentamiento. 

Cuando configuramos una sesión de trabajo intensiva para aumentar la demanda del sistema, fue muy fácil hacer que la temperatura interna de la CPU Core i9 de nuestra MacBook Pro de 2018 fluctuara radicalmente y hacer que su velocidad subiera y bajara rápidamente, tanto en pruebas de codificación de video como reproducción de videojuegos 3D. 

En comparación, la MacBook Pro de 15 pulgadas de 2017 pudo mantener una temperatura más consistente y la velocidad de la CPU mientras realizaba las mismas tareas, 

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A la izquierda, una 2017 Core i7 MacBook Pro ejecuta una prueba de codificación de video. A la derecha, una 2018 Core i9 MacBook Pro ve su temperatura interna y la velocidad de su CPU fluctuar radicalmente mientras realiza la misma tarea.

Dan Ackerman/CNET

Por ello, mientras que no todos los usuarios ven afectado el desempeño de sus MacBook por problemas de ralentización por calor, los usuarios avanzados que lidian con videos de alta resolución y larga extensión sí se toparon con este problema. Pero fueron precisamente estos usuarios avanzados a quienes Apple se dirigía con esta ronda de actualizaciones. Y sobra decir que quienquiera que pague hasta US$6,699 por una configuración de primera línea quiere toparse con la situación de que su equipo no puede funcionar tan bien como versiones más viejas para realizar tareas intensas. Es como comprar in Ferrari para darte cuenta de que no puede pasar de las 60 mph cada 5 minutos. 

La solución de Apple ya está aquí

El temor inicial era que Apple había forzado efectivamente el procesador de una computadora de escritorio en una portátil delgada que no tenía un sistema adecuado para manejar el calentamiento. De hecho, el chasis del modelo 2018 prácticamente no ha cambiado en comparación de su predecesor de 2017, ni en el exterior ni en función de los desmontes que han aparecido desde su disponibilidad en tiendas minoristas a principios de este mes.

Sin embargo, Apple asegura que es un problema relacionado con el software. La compañía dice que ha identificado un bug antes desconocido que afecta el sistema de gestión térmica del sistema. Bajo ciertas cargas de trabajo, esto podría provocar que el CPU se fuerce más de lo necesario, lo que provocaría un rendimiento entrecortado no previsto.

El asunto afecta a todos los modelos MacBook Pro de Apple, tanto de 13 como de 15 pulgadas. La MacBook Pro más básica de 13 pulgadas sin la barra táctil no tiene problemas, ya que este año no se ha actualizado.

La actualización del software ya está disponible para descargarse y estará precargada en algún momento futuro en las nuevas MacBook Pro de venta en tiendas minoristas. Hasta que eso ocurra, los nuevos compradores tendrán que instalar la actualización ellos mismos.

Resultados prometedores

Una vez que Apple lanzó la actualización, la instalamos en nuestra MacBook Pro Core i9 de 15 pulgadas y repetimos algunas de las mismas pruebas. Ahora, la ralentización de la CPU dejó de ocurrir, y la velocidad de la CPU además del sistema térmico se mantuvieron estables, aun cuando estaba ejecutando codificación de video 4K o ejecutando un juego en su ajuste máximo. 

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Una MacBook Pro 2018 realiza pruebas antes (izquierda) y después (derecha) de la actualización

Dan Ackerman/CNET

Los laboratorios de CNET continuarán probando la nueva MacBook Pro con la actualización de software de Apple e incluirá la actualización de los resultados de desempeño en los reviews completos.

Nota del editor: Este artículo fue actualizado el 24 de julio a las 4 p.m. hora del Pacífico para reflejar las pruebas hechas después de la actualización.