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OPINIÓN Televisión y cine

Harry Potter cumple 20 años, y con ello mi fascinación por J.K. Rowling

Se cumplen dos décadas de la publicación de ‘Harry Potter y la piedra filosofal’ y el descubrimiento de su escritora, que ha ascendido a la constelación de los clásicos de la literatura inglesa.

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Emma Watson (Hermione Granger), Daniel Radcliffe (Harry Potter) y Rupert Grint (Ron Weasley) en la primera película de Harry Potter, que se estrenó en 2001.

Cuando salió publicado el primer libro de Harry Potter, el 26 de junio de 1997, yo ya era adulta (al menos legalmente). De modo que técnicamente no me he criado con estos libros, pero la franquicia del niño mago guarda un lugar especial en mi memoria. He leído a ritmo frenético todos los volúmenes y he visto todas las películas en el cine con diferentes niveles de aprobación. Soy muy poco aficionada a las versiones de Chris Columbus, no necesariamente fan de la versión de Alfonso Cuarón y completamente devota de las versiones de David Yates.

La piedra filosofal fue la primera novela en su versión íntegra que me atreví a leer en inglés. Todavía la conservo con un sinfín de anotaciones tras tener que buscar léxico tan específico como broomstick (escoba), wand (varita mágica), Jelly Slug (esos caramelos de diferentes sabores que se consiguen en el tren que lleva a Hogwarts), owl (lechuza) y otras maravillas del mundo de la brujería. Con la lectura descubrí que la autora, J.K. Rowling, es muy dada a inventar todo tipo de términos como mudblood (brujo sin linaje, hijo de padres humanos), patronus (figura generada por un brujo para competir contra la fuerza negativa de los dementors) o dementors (criaturas que se alimentan de los sentimientos positivos de los humanos y que sirven como guardianes en la cárcel de Azkaban). En todo caso, le agradezco a Rowling su gran contribución en mi aprendizaje de la lengua y gramáticas inglesas.

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La autora de Harry Potter, J.K. Rowling.

Pottermore.com

Y es que más allá del vigésimo aniversario de Harry Potter, lo que me apetece celebrar en realidad son los 20 años de Rowling en la esfera pública y su carrera como escritora. Estoy convencida de que acabará pasando a la historia de la literatura inglesa a la misma altura que figuras del nivel de Jane Austen, Ian McEwan, J.R.R. Tolkien o Doris Lessing. Es así de buena.

No es sólo que su historia personal sea fascinante y me la imagine escribiendo su primer libro por los cafés de Edimburgo cuando era una madre separada y en paro que poco podía sospechar la fortuna literaria que le deparaba. Cuando hace unos años se descubrió que Rowling era en realidad la autora de una novela de detectives ambientada en Londres y firmada por un tal Robert Galbraith corrí a la librería a hacerme con una copia de The Cuckoo's Calling, la primera aventura de Cormoran Strike. Con ella mi amor y mi admiración por Rowling quedaron sellados para siempre. Y es que si hay algo que me guste todavía más que la historia épica de un niño mago que crece a lo largo de siete novelas, salva el mundo y se enfrenta a una fuerza malvada interpretada por Ralph Fiennes sin nariz... es una novela negra con todos los ingredientes del género.

Incluso para aquellos que nunca hayan leído uno de sus libros y se hayan limitado a consumir su universo en formato audiovisual, Rowling resulta un personaje interesante. Su cuenta de Twitter, sin ir más lejos, es una ventana abierta a la vida de una mujer con mucho sentido del humor y una vida plena. Stephen King le escribía hace unos días pidiéndole ayuda porque el presidente estadounidense Donald Trump lo ha bloqueado en Twitter. Y Rowling se ofrecía públicamente a reenviarle todos los tuits de Trump a su colega escritor por mensaje directo. 

También en Twitter, Rowling nos tiene muy informados a los fans de Strike con novedades sobre la adaptación para la pequeña pantalla de sus historias detectivescas. Y nunca se corta un pelo para demostrar su ideología política. Hace apenas unas semanas explicaba por qué había dejado de seguir a alguien en esta red social, que hasta el momento le había parecido divertido pero que se había referido a la primera ministra inglesa -- Theresa May -- con un apelativo de lo más insultante.

En todo caso, ya sea en Twitter, escribiendo guiones, nuevas novelas de Galbraith o entradas de Pottermore espero que Rowling nos premie con al menos 20 años más de inmejorable escritura.


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