10 señales de que es un buen momento para decir adiós a tu teléfono

No importa qué tanto lo aprecies, cuando la hora del cambio llega, no queda otra que despedirse de tu celular. Aquí te sugerimos cada cuánto es conveniente renovarte, y por qué.

A mucha gente no le daría nada de vergüenza andar en un Fiat 500 de 2009, o usar una heladera de principios de los 2000. Pero si usáramos un Blackberry de hace 10 años atrás o incluso un iPhone de hace algunos años, nos sentiríamos como los picapiedras. En Estados Unidos, las personas actualizan su celular cada 22 meses en promedio, pero ¿cada cuánto tiempo es recomendable cambiar de teléfono?

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1. El estado de la batería

El tiempo de la batería es la principal queja de los usuarios de celulares. La mayoría de los teléfonos de alta gama se supone que duran un día entero de uso moderado. Ahora, si notas que cada vez que la batería resiste mucho menos, puede ser un indicio clave de que sea hora de optar por lo nuevo.

2. Reseteo de fábrica

Como cuando meditamos limpiamos nuestra mente, un buen reseteo de fábrica muchas veces hace volver a la vida a celulares que estaban un poco trabados, con apps que se cuelgan y pantallas en negro. Si tienes que hacer esto muy seguido, digamos cada semana, es claro indicio de que tu teléfono está agonizando.

3. Recalentamiento

Un poco de calor es normal, pero si tu dispositivo se pone como una estufa a las pocas horas e incluso cuando casi no lo usas, dale un respiro y déjalo morir.

4. Botones que no funcionan

Aunque la mayoría de los teléfonos hoy en día funcionan con la pantalla táctil, tienen botones, como el de encendido, que si se ponen muy lentos o dejan de ser fáciles de clicear, estamos en problemas, Houston.

5. Calidad de la cámara

Si tus fotos o videos se ven como del pasado, fuera de foco, o los comandos para activar estas funciones no obedecen a tiempo, piénsatelo dos veces. La cámara puede estar funcionando mal.

6. Velocidad y desempeño

Si tu celular se porta como una tortuguita, y tienes casi que golpearlo para que reaccione, mejor despídete a tiempo. Aquí te contamos algunos trucos para hacer que tu Android sea más rápido.

7. Capacidad de almacenamiento

Si tienes que borrar fotos o videos casi todos los días porque no te entran, es que tu almacenamiento ha llegado a tope. Y, salvo que tengas la opción de expandir con una tarjeta microSD, la otra posibilidad es buscarte uno nuevo.

8. Estado físico del teléfono

Si tu pantalla táctil está muy lenta, o si tienes una quebradura peligrosa, es que el cuerpo de tu teléfono no da más. Si es toda una aventura enchufar los audífonos, si nadie te entiende cuando hablas o si tus amigos se ríen cuando usas tu celular en una reunión, no esperes más, cámbialo.

9. Precio

Como cambiar tu teléfono cuesta dinero, este es un factor clave que no puedes perder de vista. Está comprobado en varias encuestas que los locos por el iPhone suelen modernizarse mucho más rápido que los que prefieren Android. Entonces, hagamos un experimento con el precio de los teléfonos de Apple a lo largo del tiempo, para saber cada cuánto vale la pena vender un iPhone viejo para cubrir parte de los costos de uno nuevo.

En esta hoja de cálculo, comparamos los precios de mercado de iPhones usados, versus lo que cuestan los recién salidos del horno. Si vendemos nuestro iPhone 6S del año pasado o su versión anterior de 2014, la diferencia de precio es un poco más del 20 por ciento, lo que indica que el período de tiempo ideal para que no se deprecie demasiado es entre uno o dos años. Ahora, si queremos deshacernos de un iPhone de más de dos años de vida, por ejemplo el iPhone 5S de 2013, perderá la mitad de su valor. Y el de 2011, más del 80 por ciento de su precio original. Conclusión: La mejor apuesta es renovar tu iPhone cada año o dos años, y vender el modelo anterior enseguida para amortizar gastos. Mientras más esperes, más dinero perderás en el upgrade.

Comparación de precios de iPhone

Año Modelo Precio del mercado* Precio original Diferencia entre Precio original y de mercado Cuánto $ gasto
2015 iPhone 6S 503 649 146 22.50%
2014 iPhone 6 480 649 169 26.04%
2013 iPhone 5S 301 649 348 53.62%
2012 iPhone 5 183 649 466 71.80%
2011 iPhone 4S 104 649 545 83.98%
* Según www.thepricegeek.com

10. Novedad

Si compramos un teléfono demasiado rápido sin financiarlo con la venta de otro equipo reciente, seremos víctimas de precios muy inflados. ¡Lo muy nuevo cuesta caro! Salvo que sea un teléfono deslumbrante y muy esperado, no te dejes llevar por la ansiedad. Y esto se lo digo especialmente a los que salen en septiembre a comprar el nuevo iPhone como si fuera pan caliente. Hazte primero las siguientes preguntas: ¿las nuevas funciones valen la pena para mí? ¿que tenga pantalla retina, por ejemplo, justifica mi compra? ¿esta última versión realmente tiene cambios significativos respecto a la anterior? Recomiendo que sigas nuestros comparativos y reseñas completas para informarte bien antes de adoptar un nuevo teléfono.

Un detalle

Después de considerar todos estos factores, si vives en Estados Unidos, la pregunta más importante que debes hacerte si realmente necesitas cambiar de teléfono es si elegirás firmar un contrato con una telefónica o no.

La mayoría de CNETeros actualiza su celular cuando el proveedor de telefonía lo permite, en general cada dos años. Esto funciona así: las telefónicas subsidian el precio del dispositivo siempre y cuando nos comprometamos con un contrato temporal. Si nos damos de baja antes, hay que pagar una penalización. Pero esta no es la única alternativa. Y los planes como Jump on Demand de T-Mobile o Next Plans de AT&T te dejan actualizarte antes, en general al año, aunque hay que sumar los gastos del servicio.

Empresas como Verizon ofrecen un sistema de cuotas mensuales para financiar el pago del teléfono, y puedes hacer el upgrade una vez que completes el total de tu deuda. Ojo que a esto hay que sumarle los gastos del servicio.

Claro que el hecho de que estas opciones existan no quiere decir que tengas que cambiar todos los años. Y esperamos que no sea la moda o tu deseo de encajar lo que te obligue a cambiar de equipo muy seguido.