CNET también está disponible en español.

Ir a español

Don't show this again

Para asegurarse de que nunca vuelva a haber una debacle con las baterías, Samsung ha implementado un nuevo proceso de seguridad de ocho pasos para probar las baterías antes de que se pongan en los teléfonos y estén a la venta.

En Gumi, Corea del Sur, hay una de las nueve fábricas donde la empresa fabrica teléfonos y tabletas.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Durante su visita al campus Smart City de Samsung en Gumi, la reportera de CNET Shara Tibken pudo ver la mayoría de estas nuevos procesos de prueba.

"El énfasis es asegurarse de que las baterías no tienen ningún problema", explicó Daniel Lee, director de fabricación global e innovación.

El nuevo proceso de seguridad incluye pruebas frecuentes a las baterías, así como pruebas de sobrecarga, pruebas donde se perforan las baterías con clavos y pruebas a temperaturas extremas.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

El número de dispositivos y baterías probados con el nuevo proceso de Samsung varía según la prueba. En algunos casos, todos los dispositivos pasarán la prueba. En otros, se probará sólo una muestra.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Al examinar el fiasco del año pasado con las baterías del Note 7, Samsung se dio cuenta de que ninguna de sus pruebas previas hubiera detectado los problemas con las baterías de los teléfonos.

De modo que cambió el proceso, instituyendo ocho puntos de inspección que incluyen algunos pasos que son nuevos y otros que llevan a cabo sus proveedores.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

La prueba de Compuestos Orgánicos Volátiles Totales ( TVOC, por sus siglas en inglés) se asegura de que no haya ninguna posibilidad de fuga o pérdida de compuestos orgánicos volátiles.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Desmontar una batería para ver cada uno de sus componentes forma parte del nuevo proceso de seguridad de Samsung.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Los técnicos de Samsung desmontan la batería para ver cuál es su calidad, incluyendo cosas como la soldadura o el aislamiento.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Samsung puede probar hasta 60,000 teléfonos de golpe en sus pruebas de carga y descarga, uno de los tres exámenes nuevos que la compañía ha añadido a su proceso de seguridad.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Una prueba intensiva simula el uso acelerado de un consumidor, llevando las baterías hasta el límite bajo escenarios reales pero extremos.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Las baterías se cargan y descargan a gran escala durante el proceso de prueba en la fábrica de Gumi, Corea del Sur.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

El ciclo de la vida de la batería y su carga es parte de los ocho puntos de seguridad de Samsung.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Más uso acelerado para poner a prueba baterías.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Además de pruebas de hardware en baterías, el riguroso proceso también se fija en el papel que juegan los algoritmos de software.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Samsung usa equipos automatizados para acelerar el proceso de montaje y fabricación.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Las pruebas de tensión de circuito abierto (OCV, por sus siglas en inglés) buscan cualquier cambio en el voltaje durante el proceso de fabricación: desde en los componentes hasta en el dispositivo completo.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung

Hay nueve fábricas Samsung en todo el mundo, encargadas de ensamblar teléfonos Samsung en este nuevo entorno de fabricación y proceso de pruebas. A un obrero le lleva unos 13 minutos montar un teléfono.

Fecha de publicación:Texto deFoto deSamsung
Próxima Galerías

WWDC 2018: En vivo desde San José [fotos]