Cómo hacer que tu Mac funcione en las mejores condiciones

Algunos consejos y trucos para hacer que tu Mac trabaje a la velocidad óptima.

Al usar una nueva Mac por primera vez, la instalación y configuración del sistema operativo tendrán la capacidad y velocidad de respuesta que Apple diseñó. En la mayoría de los casos, esto seguirá así durante toda la vida útil del sistema. Sin embargo, al igual que con cualquier sistema, a veces puede que sientas que tu equipo está más lento.

Esto puede ocurrir por la falta de recursos, como RAM o espacio en el disco duro, por incompatibilidades de software o incluso por errores en el sistema.

Aunque estos problemas pueden resolverse cuando se presenten, hay varias cosas que puedes hacer para que tu sistema se mantenga en las mejores condiciones y reducir así la probabilidad de tener problemas.

Cómo minimizar su experiencia

Elementos adicionales del menú en OS X
Tener muchos elementos adicionales en el menú y otras tareas ejecutándose en segundo plano puede resultar en fallas extrañas si uno o más de ellos tienen problemas. (Crédito: Captura de pantalla de Topher Kessler/CNET)

Con frecuencia, la gente instala ciertos programas y herramientas que parecen útiles, pero que casi nunca o nunca usan. A veces, estas herramientas incluyen tareas en segundo plano como escaneos, controles, rutinas de sincronización u otras funciones que aumentan las posibilidad de tener problemas, por eso considera eliminarlas o inhabilitar sus servicios si no las usas.

Esto se aplica también a los servicios integrados de Apple, que incluyen funciones como compartir archivos e impresiones que se pueden configurar en las preferencias del sistema. Si utilizas estas funciones con muy poca frecuencia, inhabilitarlas no solo mejorará la seguridad, sino que reducirá la aparición de incómodas disminuciones de velocidad u otros problemas, en caso de surgir inconvenientes.

En términos generales, solo debes prestar atención a lo que instalaste en tu sistema, especialmente en lo que respecta a controladores, monitores, escáneres y otros programas que se ejecutan en segundo plano, y si no los necesitas, apágalos o desinstálalos.

Controla el uso del disco duro y la memoria RAM

Barra de estado del Finder de OS X
 La barra de estado del Finder (oculta por defecto) te mostrará el espacio disponible en el disco duro actual. (Crédito: Captura de pantalla de Topher Kessler/CNET)

Además de limitar el uso de los servicios en segundo plano y las utilidades de terceros, acostúmbrate a controlar el espacio libre en tu disco duro. Una forma sencilla de hacerlo es habilitar la barra de estado del Finder en el menú Ver, que aparecerá en la parte inferior de cada ventana del Finder y mostrará el espacio disponible en el disco duro actual. Si en algún momento el espacio se vuelve demasiado escaso, el sistema no podrá gestionar la memoria virtual, lo cual puede acarrear disminuciones drásticas en la velocidad del sistema. Como regla general, asegúrate de mantener un espacio disponible del 5 al 10 por ciento de la capacidad total del disco.

Algunos de los principales devoradores de espacio del disco duro en OS X son las carpetas Papelera (Clipboard) y Descargas (Downloads). Con frecuencia, la gente coloca elementos en la Papelera pensando que de esa forma se eliminan del sistema, pero los archivos permanecen en el disco hasta que se vacía la Papelera. De la misma forma, cuando descargas una imagen de disco de instalación u otros archivos de Internet, estos se ubican de forma predeterminada en la carpeta de Descargas (Downloads). Si no los eliminas, el disco duro se puede atascar con numerosos gigabytes de espacio desperdiciado.

Uso de la memoria RAM del Monitor de Actividad de OS X
Clasificar procesos según el uso de memoria y revisar la gráfica de colores circular te ayudará a determinar cuánta memoria RAM utilizan tus aplicaciones. (Crédito: Captura de pantalla de Topher Kessler/CNET)

Además del espacio del disco duro, asegúrate de tener memoria RAM suficiente para sus usos, especialmente a medida que realizas actualizaciones periódicas de los sistemas operativos y las versiones de software. La memoria RAM es el espacio de escritorio que los programas requieren para funcionar. En general, las versiones más nuevas de software requieren de más memoria RAM y aumentan las posibilidades de que tu sistema se quede con pocos recursos y se vuelva demasiado lento. Por lo tanto, asegúrate de abrir periódicamente el Monitor de Actividad (Activity monitor) para verificar cuánta memoria RAM tiene en el gráfico de "Memoria del sistema".

Si la memoria libre es siempre relativamente baja (es decir, si representa menos de un cuarto del gráfico), considera agregar más memoria RAM a tu sistema. Si la memoria RAM de tu sistema no se puede actualizar, considera salir de las aplicaciones que no usas para liberar memoria RAM para otras tareas.

Un consejo para ayudarte con esto es mantener el Dock visible en lugar de ocultarlo, ya que las luces debajo de cada elemento del Dock te ayudarán a determinar qué aplicaciones están abiertas. Ocultar el Dock, en cierta forma, enmascara esto y quizás tengas muchos programas abiertos sin darte cuenta.

Quédate con un servicio de cada clase en segundo plano

Muchas empresas de software ofrecen sus propios servicios de administración de entradas, firewall y detección de malware. Estos servicios pueden ser beneficiosos, pero también pueden interferir con otros que hacen lo mismo. Por ejemplo, si tienes dos paquetes de software antivirus y cada uno tiene su método individual para poner archivos en cuarentena, el malware detectado será constantemente identificado por uno u otro programa a medida que intercambian los archivos sospechosos entre sus ubicaciones de cuarentena.

Además, si instalas un firewall de terceros que prefieras usar, será bueno inhabilitar el firewall integrado del sistema.

Algunas veces, programas similares, como las rutinas de copias de seguridad y otros servicios de sincronización (Dropbox, Google Drive, etc.) pueden coexistir sin problemas, pero en otros casos la redundancia, especialmente con respecto a los software de seguridad y controles del sistema, puede resultar en comportamientos extraños o no deseados.

Si es posible, utiliza controladores de Apple

En la medida que puedas, intenta usar controles suministrados por Apple para dispositivos periféricos y hardware de terceros. Conecta el dispositivo a tu Mac y ve si se puede configurar para funcionar sin instalar un software adicional. En tal caso, considera dejarlo tal como está a menos que falte alguna función clave.

Si necesitas instalar controles adicionales, asegúrate de usar las últimas versiones. Para cuando compras el dispositivo, con frecuencia ya están disponibles las actualizaciones de los controles que solucionan errores y agregan funciones nuevas. Por lo tanto, asegúrate de actualizar inmediatamente el software que hayas instalado desde un CD o simplemente baja la última versión en línea.

Recuerda mantener los controles actualizados visitando el sitio web del desarrollador para conocer nuevas versiones o usando herramientas de actualización integradas.

Retrasa las actualizaciones de software, pero eventualmente hazlas

Apple y los desarrolladores externos actualizan su software con regularidad y, si bien de esta forma generalmente mejoran la seguridad y la estabilidad del sistema, a veces las actualizaciones generan problemas. Por lo tanto, si hay una actualización disponible, considera esperar de una a dos semanas antes de instalarla para comprobar si les da problemas a otros usuarios.

Está claro que a veces los problemas son específicos de una configuración determinada y no siempre se pueden evitar, pero los más comunes se pueden identificar en sitios y foros de noticias y resolución de problemas de Mac. Sin embargo, duda cuando veas problemas descritos por una o dos personas en los sitios de apoyo, ya que estos son lugares para debatir problemas y por eso brindan una perspectiva sesgada de la naturaleza de un problema determinado.

Independientemente de tu enfoque, instala las actualizaciones si no hay signos de problemas generalizados, pero asegúrate de realizar una copia de seguridad completa de su sistema antes de hacerlo.

¿Mantenimiento periódico?

Utilidad OnyX en OS X
Algunas herramientas como OnyX ofrecen opciones de limpieza, pero solo son recomendables si tienes problemas. (Haz clic para agrandar la imagen.) (Crédito: Captura de pantalla de Topher Kessler/CNET)

No necesitas ejecutar mantenimientos periódicos en tu Mac. Con frecuencia, la gente enumera varias tareas de "mantenimiento" para OS X. Estas instrucciones y otras similares pueden parecer una tarea que debe llevarse a cabo regularmente para mantener el sistema en buenas condiciones, pero en realidad ofrecen pocos beneficios al sistema (o ninguno). OS X incluye varias rutinas de limpieza automáticas que se ejecutan según una programación propia y administran las tareas que requieren mantenimiento regular, pero más allá de ellas, no hay mucho que deba limpiarse ni alterarse periódicamente.

En general, estas opciones solo son útiles cuando tienes un problema, como una disminución de velocidad que no parece tener una causa específica u obvia.

La excepción a esta regla es comprobar la presencia de errores en el disco duro, acción que se recomienda hacer regularmente, en especial si el sistema se bloquea, se cuelga, tiene un error de alimentación o se interrumpe. Si un disco duro está fallando, puede presentar progresivamente errores que disminuyan la velocidad de una Mac; por eso, revisarlo una vez cada un par de semanas puede ayudarte a identificar problemas antes de que se pierdan datos.

Para verificar la salud de tu disco duro, abre la Utilidad de discos (Disk utility), selecciona el volumen de arranque y luego haz clic en el botón 'Verificar disco' en la pestaña 'Primera ayuda'. Esto puede pausar el sistema por uno o dos minutos, pero comprobará el formato de la unidad de disco y se asegurará de que todo está en orden. También puedes usar herramientas como SMARTreporter para verificar regularmente el estado del diagnóstico integrado de la unidad de disco.

Malware y seguridad en Mac

Antivirus Sophos ejecutado en OS X
Las herramientas anti malware ligeras, como Sophos, pueden configurarse fácilmente para que se ejecuten solo a pedido y tienen un impacto insignificante (o nulo) en el desempeño de tu sistema. (Crédito: Captura de pantalla de Topher Kessler/CNET)

El último aspecto a tener en cuenta para mantener tu sistema en forma es el reconocimiento de malware y amenazas de seguridad. Este tema es siempre controvertido en la plataforma Mac porque, si bien no son frecuentes los ataques de malware, estas amenazas afectan cada vez más a usuarios de Mac. Por lo tanto, la teoría de siempre de que el software de seguridad es inútil en la plataforma Mac ahora hace agua.

La capacidad de administrar malware proviene fundamentalmente de tus prácticas de computación y de las cosas que ves y en las que participas en línea. Sin embargo, si no sabes qué buscar ni cómo evitar algo, puedes no tener en claro qué hacer. Si bien puede sonar lógico mantener el sistema actualizado y mantenerse alejado de ofertas depredadoras, spam, ventanas emergentes y sitios clandestinos, en algunos casos el malware puede interceptar sitios web legítimos.

Si los malware te preocupa, primero lee la Mac Malware Guide (Guía sobre malware para Mac) de Thomas Reed (en inglés) que es una de las reseñas más completas de la situación actual en lo que respecta al malware en Mac y acerca de qué opciones de seguridad hay disponibles.

En segundo lugar, independientemente de las técnicas para administrar y evitar las amenazas, si te sientes vulnerable, instala desde Mac App Store una utilidad anti malware liviana y gratuita, como Sophos Home Edition, el conjunto de aplicaciones de código abierto ClamXav o, incluso, iAntivirus de Symantec. (Sin embargo, ten en cuenta que esta última opción no tiene una rutina de actualización automática y confía en actualizaciones a través de la App Store, por lo que sus definiciones de amenazas pueden estar significativamente desactualizadas). Otras herramientas anti malware pueden ser igualmente útiles, pero exigen la compra de una licencia o suscripción para mantenerse actualizadas.

Independientemente de la herramienta que elijas, asegúrate de minimizar el impacto que generan en tu sistema desactivando cualquier servicio que ejecuten en segundo plano, como análisis de comportamiento, rutinas de exploración al momento de acceso y opciones de entrada de teclado seguras, a menos que su uso sea absolutamente necesario. Si bien podría decirse que es más seguro mantener estas funciones habilitadas, hay que saber que son también las más entrometidas y, a veces, pueden desencadenar comportamientos raros, pánico en el núcleo y disminuciones de velocidad. Sin embargo, normalmente estas herramientas no generarán problemas si se configuran para ejecutarse de forma programada o solo a demanda y, de esta forma, solo te beneficiarás al usarlas como ayuda para identificar amenazas potenciales.

Con una herramienta de esas características instalada, una buena opción es explorar cualquier cosa de la que dudes. Si ves elementos en tu carpeta de descargas y quieres saber qué son o de dónde vienen, lo primero que tienes que hacer es realizarles un escaneo con definiciones de malware actualizadas. Luego puedes revisarlos en mayor profundidad mirando su contenido.

En líneas generales, si mantienes su Mac simplificada y actualizada y si evitas instalar arbitrariamente cualquier programa que encuentras solo para probarlo, entonces tu sistema se mantendrá ágil durante mucho tiempo.


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