Cuatro cosas a considerar antes de tirar la caja de un producto

No es fácil decir adiós a esas cajas flamantes y relucientes en las que vienen empacados nuestros nuevos dispositivos. Averigua cuándo puede ser útil conservarlas y cuándo es mejor deshacerte de ellas.

Foto de Josh P. Miller

Los fabricantes cuidan mucho el diseño y empaque para que sean casi tan atractivos y estilizados como los productos que albergan. Por esa razón, tal vez cueste trabajo deshacerse de esa nueva y pulcra caja en la que llegó tu nuevo dispositivo y, en algunos casos, no deberías hacerlo. Mientras te planteas si deberías reciclar la caja de un producto en lugar de conservarla, responde estas cuatro preguntas.

1. ¿Aún no termina el plazo de devoluciones?

A esto no hay que darle muchas vueltas. Si todavía estás dentro del plazo permitido para devolver el producto (que suele extenderse más allá de lo normal durante la temporada festiva), conserva la caja.

Algunas tiendas, como Best Buy en Estados Unidos, aceptan devoluciones sin la caja (son productos que eventualmente se venderán como "Open Box" en la tienda), pero si incluyes la caja en la que vino tu producto te aseguras de que el proceso de devolución sea más rápido y sencillo.

2. ¿Puedes revender el producto cuando compres una versión mejor o actualizada?

Yo no sé qué pienses tú, pero a mí me parece que incluir la caja original de un objeto usado le da un no sé qué que lo hace más atractivo. Si tienes planes de vender tu teléfono, computadora o incluso cámara a través de un mercado en línea en el futuro, considera conservar el empaque original. Es muy probable que mejore tus credenciales como vendedor y haga a tu producto verse más atractivo que otros dispositivos empacados en un plástico de burbuja común y corriente.

3. ¿Planeas mudarte pronto?

Algunos productos son mucho más fáciles de transportar dentro de su caja y empaque originales. Los televisores, por ejemplo, pueden ser un problema a la hora de empacar y llevar a otro lado, lo mismo que los monitores, impresoras grandes y pequeños electrodomésticos. La espuma de poliestireno, conocida en inglés como styrofoam, así como la caja original, mantendrán el producto asegurado, fácil de transportar y muy sencillo de desempacar cuando estés listo para establecerte en tu nuevo hogar.

4. ¿Eres de los que conserva todo?

¿Tienes una pila de cajas de todos los productos que has comprado en los últimos años? ¿Están ahí nada más, acumulando polvo, sin propósito alguno? Si contestaste afirmativamente a al menos una de esas preguntas, es probable que seas una de esas personas que no tira nada a la basura. En algunos casos raros, tal vez decidas conservar la caja de un producto para guardarlo el día que ya no lo uses (he visto eso varias veces con los iPhones). Por lo demás, en la mayoría de los casos, las cajas de productos no tienen ningún uso y lo mejor es desarmarlas y reciclarlas.

5. ¿Puedes darle una nueva vida a la caja?

Si tus respuestas a las preguntas anteriores sugieren que deberías deshacerte de la caja, pero aun así no logras hacerlo, esta podría ser una solución viable para ti. Un buen número de gente a la que le encanta hacer cosas con sus propias manos, los fanáticos del llamado DIY, han encontrado en la red diferentes maneras de darle nueva vida a las cajas de productos al convertirlos en muebles que se pueden utilizar. Como mínimo, puedes usar las cajas pequeñas (como en las que vienen los teléfonos o tabletas) para organizar cables que se suelen usar poco, o los audífonos y adaptadores.

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