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Hogar inteligente

Cambia de almohada y descansa más

La almohada o cojín equivocados pueden interferir en tu sueño. Te contamos cómo escoger la almohada perfecta para ti.

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Josh Miller/CNET

Dormir bien requiere que se den muchas cosas a la vez. Además de tener un buen colchón, sábanas cómodas, un buen control de la temperatura y de la iluminación, también hay que tener en cuenta el papel que puedan jugar las distracciones.

Tu almohada o cojín también juegan un papel importante. Pueden afectar la forma en la que duermes pero también en cómo de descansado te sientas al despertarte. Esto es todo lo que debes tener en cuenta cuando estés comprando una nueva almohada.

Posición al dormir y nivel de soporte

Una buena postura al dormir implica alinear tu cuerpo para que tenga un buen soporte. La cabeza, cuello, espina, caderas e incluso rodillas y tobillos deberían tener soporte y estar alineados para que no te levantes con dolores o molestias.

El primer paso para escoger la almohada adecuada es identificar en qué posición duermes más a menudo. La forma en la que duermes indica el nivel de soporte que necesitas en una almohada o cojín.

Sobre el estómago

Si duermes sobre tu estómago la mayor parte del tiempo, prueba con una almohada delgada o directamente sin almohada. Dormir sobre el estómago pone una gran cantidad de presión en la parte inferior de tu espalda, por ello la National Sleep Foundation o Fundación Nacional del Sueño sugiere que en lugar de eso duermas de lado con una almohada corporal para estar más cómodo.

De lado

Si te gusta dormir de lado, invierte en una almohada firme y de buen grosor. Este grosor añadido ayuda a rellenar la distancia que queda entre tu hombro y tu oreja, ayudando a aguantar tu cabeza y cuello.

Para tener la columna más recta también puedes añadir una almohada entre las rodillas.

De espaldas

Si te gusta dormir de espaldas, considera una almohada más delgada para que tu cuello no esté demasiado inclinado.

Prueba una almohada que tenga una parte más elevada en la zona inferior. Ese pequeño bulto (que tienen muchos cojines de espuma con efecto memoria) le da soporte a tu cuello permitiendo que tu cabeza esté alineada de forma normal. La espuma con efecto memoria es una buena opción en este caso porque se amoldará a la forma de tu cuello y cabeza.

Si quieres todavía más soporte puedes añadir un cojín bajo tus rodillas para aliviar la presión sobre la parte baja de tu espalda.

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Material de relleno

El relleno de tu almohada puede implicar también una gran diferencia. Sobre todo si tienes alergias o eres sensible a determinados materiales.

Si no te gustan las plumas reales, considera alternativas como el plumón sintético. La mayoría de fibras de polyester o poliuretano son hipoalergénicas y no deberían irritarte. Lo mismo ocurre con algunos modelos de espuma con efecto memoria o rellenos de alforfón. Asegúrate de leer las etiquetas y recuerda que cada relleno te causará una sensación diferente.

Prueba las diferentes opciones en la tienda para ver cómo de suave, firme, sólida o llena de bultos pueda parecer la almohada.

Temperatura

Algunas almohadas de espuma con efecto memoria incluyen un gel de enfriamiento para que estés más cómodo.

Si realmente quieres que tu almohada esté fría, considera almohadas de alto rendimiento o fundas de almohada con tela repelente a la humedad. Como la tela de la ropa de deporte, está diseñada para repeler el calor y la humedad.

Cuándo cambiar tu almohada

Los expertos en la National Sleep Foundation recomiendan cambiar la almohada cada 18 meses o así. Las almohadas pueden estar llenas de moho, células de piel muerta y ácaros de polvo.

Si estás completamente horrorizado, trata de ponerle un protector a tu almohada para alargarle la vida. Para saber cuándo ha llegado el momento de cambiar de almohada, pon la tuya a prueba doblándola por la mitad y viendo si vuelve a quedar plana. Si no lo hace, es tiempo de encontrar un nuevo lugar donde poner tu cabeza.

Hay docenas de factores que afectan la forma en la que duermes y tener un cojín que sea acorde a tus preferencias y estilo de sueño ayuda mucho. Con la almohada adecuada y tal vez incluso un colchón más inteligente, te pondrás a dormir enseguida.