Cómo gestionar tu reputación en Internet sin pagar un centavo

Tu reputación lo es todo - especialmente en la Web. Aquí te enseñamos a depurarla y, sobre todo, protegerla.

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Sarah Jacobsson Purewal/CNET

Hace apenas unos años, mucho de lo que hacíamos se desvanecía en el olvido. Pero gracias, en gran parte, a las redes sociales, nuestra memoria colectiva es clarísima.

Tuits con errores ortográficos, largos sermones en Facebook después de un mal día, y fotos tuyas pocos halagadoras que han publicado tus amigos han dificultado administrar tu reputación en línea, especialmente cuando esta información se almacena para la posteridad. No se trata de sólo ocultar tus pasados tropiezos en Internet, sino también de mostrarte más seguro, capaz y conocedor de los ires y venires de Internet.

Existen muchas compañías que te ayudarán a limpiar tu imagen, proteger y robustecer tu reputación profesional en línea -- pero todo por un precio. La buena noticia es que existen maneras gratuitas de monitorizar tu reputación en Internet. Aquí te las mostramos.

1. Búscate en Google

Toda buena monitorización de tu reputación online empieza con una buena búsqueda. Cuando digo que te busques en Google, no quiero decir que te busques sólo en Google. Utiliza todo motor de búsqueda que conozcas, incluyendo búsquedas de personas, redes sociales, búsquedas en foros para ver todo -- tanto lo bueno como lo malo -- que se ha dicho sobre ti en Internet.

Busca a través de tu nombre, de tu sobrenombre, tu nombre de soltero, tu nombre mal escrito -- cualquier iteración que se te ocurra y hasta con palabras clave. (Las palabras clave pueden incluir cosas como tu ciudad natal, la ciudad en la que estás residiendo actualmente, el nombre de tu universidad y tu profesión). Si te preocupa lo que una persona en específico, como tu jefe, pueda encontrar en el ciberespacio, asegúrate de buscar con los datos que éste pueda tener como tu correo electrónico, un nombre de usuario que utilizas con frecuencia o un número de teléfono.

Debes indagar en las cuentas de redes sociales, blogs o foros que frecuentas para asegurarte de que no haya ninguna publicación o fotos que perjudiquen tu reputación y que se te haya pasado su existencia. Puedes darle un vistazo a Wayback Machine para ver si cualquiera de las cuentas que has borrado aún existe en formato cache en Internet.

Un consejo extra: revisa las publicaciones en las cuentas de redes sociales, blogs y foros de tus amigos, familiares y seres queridos. Sólo asegúrate de que no te pille por sorpresa que alguien no tome tu reputación en línea tan en serio como tú.

2. Limpia tu presencia digital y robustece tus ajustes de privacidad

OK, ya has explorado todo Internet, y has encontrado algunos enlaces, fotos, publicaciones en blogs de tus ex compañeros de secundaria que prefieres no vea tu futuro empleador. Lo primero que debes hacer es tratar de quitar esos enlaces, fotos y publicaciones, o al menos ponerlos en modo privado.

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Sarah Jacobsson Purewal/CNET

En Facebook, abre el menú de Configuración, haz clic en Privacidad en la columna izquierda. Dale clic en la opción "Limitar el público de publicaciones antiguas". Esto hará que todas tu publicaciones antiguas sean visibles sólo para tus amigos, y así no tienes que preocuparte de revisar cada publicación una por una y hacerlas privadas de manera individual. Haz clic en "Limitar las publicaciones antiguas" y luego en "Confirmar" (esta acción no es reversible), y así tus publicaciones antiguas se vuelven privadas.

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Sarah Jacobsson Purewal/CNET

En Twitter, abre Configuración (Settings) y haz clic en Seguridad y privacidad (Security and privacy). Bajo Privacidad, hay una opción de Privacidad de tuits (Tweet privacy). Haz clic en la cajita para que asegurarte que tus tuits son privados y que sólo tus seguidores los puedan ver.

Pero recuerda, los empleadores y acechadores en línea son muy inteligentes, así que proteger sólo tus cuentas en redes sociales no es suficiente. Si hay una foto tuya rondando el ciberespacio que no quieres que nadie vea, lo mejores que quitarla o pedirle al amigo que la subió que la borre. Puedes quitarle la etiqueta, pero la foto aún estará visible a menos que el usuario que la subió originalmente la quite. Puedes pedirle a Google que quite tu información personal de los resultados de búsqueda, pero esto no funciona con fotos vergonzosas y publicaciones de blogs.

3. Considera cambiar tu nombre

No, no me refiero a que cambies tu nombre legalmente, o que entres a un programa de protección de testigos. Lo que quiero decir es que debes considerar usar distintas variaciones de tu nombre para que tu vida personal en Internet no se desparrame en tu vida profesional.

Si tienes un nombre muy común, como Juan Pérez, querrás usar una variación de tu nombre sólo para ayudarte a distinguirte del otro millón de Juan Pérez del mundo que subsisten en Internet. En esta clase de situaciones, sugiero añadir la inicial de tu segundo nombre al nombre que utilizarás profesionalmente. Así, los futuros empleadores y colegas te encontrarán cuando busquen en Google -- y no a un impostor.

Si quieres distanciarte de una reputación online que no es tan reluciente, o sólo quieres mantener tu vida privada separada de tu vida profesional, sugiero que cambies tu nombre en tu cuenta personal y en tu cuenta profesional, para que no se solapen. Esto no quiere decir que tienes que adoptar un seudónimo. Por ejemplo, you usé mi primer nombre y el primero de mis segundos nombres en mis cuentas personales, y usé mi primer nombre y tercer segundo nombre (sí, tengo muchos nombres) y mi apellido para mis cuentas profesionales. De esta manera, estoy segura de que si alguien está viendo mis cuentas profesionales no se topará con mis cuentas personales ya sea por accidente o a propósito.

4. Construye tu marca

La mejor estrategia para monitorizar tu reputación online es tomar una aproximación proactiva. En vez de intentar enterrar el pasado, enfócate en construir tu futuro. Al añadir nuevo contenido en la forma de nuevas cuentas en redes sociales, publicaciones en blogs, artículos y publicaciones en foros, podrás robustecer tu identidad profesional y amainar tu opaco pasado en Internet. Esto funciona porque a los algoritmos de búsquedas les gusta el nuevo contenido -- en los ojos de Google, un blog actualizado es mucho más relevante que una foto en Facebook de hace ya varios años. Por ello, el nuevo contenido se muestra primero en los resultados de búsqueda.

Estas son algunas maneras de construir tu propia marca:

Abre un blog o un sitio Web personal. No tiene que ser un blog o un sitio Web profesional. Puede ser sencillamente un blog personal con publicaciones que no perjudicarían tu vida profesional. Si quieres escribir sobre restaurantes donde sirven buenas ensaladas o sobre cómo reparar gavetas, no dejes que nada te detenga -- sólo asegúrate de hacerlo de una manera profesional. Además, nunca es mala idea comprar tu propio nombre de dominio (primernombre+apellido.com).

Embellece tus redes sociales. Crea una cuenta separada en Facebook para tu identidad profesional. En esa cuenta puedes añadir a tu jefe y colegas, y puedes publicar contenido interesante pero apropiado. Si no tienes cuentas en varias redes sociales, considera apuntarte a otros servicios con tu identidad profesional. LinkedIn es una opción obvia, pero también me gustan sitios de reseñas como Yelp y Amazon, sitios de ex alumnos como Classmates.com, y sitios blog como Tumblr. Después de todo, lo que necesitas comunicar es que eres una persona con muchos intereses pero que son apropiados para el ámbito profesional.

Sé un experto. Si eres en un experto en un campo específico, intenta que incluyan tu nombre en publicaciones y revistas especializadas en el área. La vía más rápida hacia la cima es asociarte al éxito de otros, y una publicación especializada tiene muchas más probabilidades de tener más presencia en Google que tú. Sitios Web como Help A Reporter Out (HARO) y MediaDiplomat conectan a los reporteros con sus fuentes -- y tú puedes ser esa fuente. Si no eres un experto en tu área, intenta posicionarte como uno a través de tus publicaciones en el blog, en foros y hasta blogs de video en las redes sociales.

Pero, recuerda que mientras piensas que tener una presencia online completamente limpia es lo ideal, esto no es siempre cierto. Si tu reputación online es completamente estéril, esto también puede suscitar dudas y hará que los asechadores empiecen a buscar más información sobre ti. Lo que querrás hacer es que tu contenido refleje que eres profesional pero que también tienes una personalidad.

5. Manténte atento

Una reputación online sólida no tiene precio, así que asegúrate de que no se te desmorono al tomar un par de medidas preventivas.

Configura una alerta en Google. Google Alerts te permite rastrear términos de búsqueda (como tu nombre). Se te notificará inmediatamente cuando se realice una búsqueda con ese término. La página de Google Alerts tiene un útil widget "Me on the web", que te permite crear alertas para tu nombre y correo electrónico.

Crea cuentas de email separadas. Si decides tener nombres distintos para tus perfiles personales y profesionales, utiliza dos emails distintos. Muchas redes sociales permiten a las personas buscar a los usuarios a través de las direcciones de correos electrónicos o buscar a los usuarios basados en su lista de contactos (por email). De hecho, si puedes, usa datos separados para tus cuentas personales: números de teléfonos distintos, nombres distintos, tarjetas de crédito distintas.

Sé diplomático. Esto es particularmente importante si estás administrando la reputación en línea de un negocio. Las palabras se magnifican en Internet, donde las cosas no se toman con mucho humor. Así que, piensa dos veces antes de publicar algo, especialmente cuando le estás respondiendo a alguien y siempre inclínate hacia el lado de la diplomacia.

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