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ZTE Blade V8 Pro análisis: El ZTE Blade V8 Pro es un mendigo con pretensiones de príncipe

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Lo bueno Su cámara doble principal logra maravillas, aún de noche. Excelente batería, pantalla y diseño frontal con biseles muy afinados.

Lo malo El diseño de su parte posterior es tosco, con una superficie de plástico arrugada poco elegante. Su lector de huellas digitales no es muy intuitivo a la hora de configurarlo.

Conclusión Es uno de los mejores teléfonos en su gama de precio, con detalles de categoría como sus cámaras principales, lector de huellas y conexión NFC.

8.5 Total
  • Diseño 7.5
  • Funciones 8
  • Desempeño 8.5
  • Cámara 9.5
  • Batería 9

Los sapos se convierten en príncipes cuando los besa el amor de su vida. Ahora, para que celulares de rango medio se transformen en sus pares de primera línea, ha sido necesario mucho más que una demostración de afecto.

La línea ZTE Blade se identifica precisamente por esta cualidad: son teléfonos económicos que portan elementos que otrora eran exclusivos de productos de un promedio de precios mucho más elevados. El "toque transformador" son posibilidades que hace no tantos meses eran impensables en celulares de alrededor de US$200: doble cámara principal, lector de huellas digitales, conexión NFC, por sólo nombrar algunas de las funciones más espectaculares del ZTE Blade V8 Pro.

Este príncipe-sapo debe envidiar el zoom óptico del iPhone 7 Plus, la precisión del lector de huellas del OnePlus 3T, la belleza de los Samsung Galaxy S7 o le dará rabia no tener inteligencia artificial como Google Assistant en Pixel, como está tan de moda hoy en día.

No obstante, pisa firme y se presenta como un peso pesado en el mercado de celulares menos con ambiciones (pero no por ello con menos porte) y se pelea codo a codo con el Huawei Honor 6X (que tiene peor cámara, pero es más bonito) y con el Motorola Moto G4 Plus (con especificaciones técnicas muy similares, pero más caro).

Examinaremos una a una las características de este teléfono de ligas menores, pero con aspiraciones mayores que está a la venta en Estados Unidos a US$230 en la página de ZTE. Aunque atentos: su única red es la GSM, por lo que no funcionará en este país con las operadoras Verizon y Sprint, y usuarios de otros países tendrán que consultar con las telefónicas extranjeras.

Diseño: bello de frente, feo de espaldas

El ZTE Blade V8 Pro no es un nadador profesional: no es que tiene nada por delante, ni nada por atrás. Mejor dicho: tiene poco en su frente, y mucho en su espalda. Como sabemos, en el mundo de los teléfonos, a veces menos es más: y su frente limpio, con biseles extremadamente delgados y delicados es más atractivo que su parte trasera, recubierta por un plástico rugoso que parece ser de goma y que se ve bastante tosco.

Su frente es imponente y no se distingue mucho de los de alta gama, con una excepción: su botón de inicio físico que, además, funciona como lector de huellas digitales. Me cuesta encontrar una palabra para describirlo pero, si tuviera que elegir una diría: raro. No es redondeado como el de los iPhone, o invisible, como el del Huawei Honor 6X, sino que es levemente rectangular, pero con bordes redondeados. Y oculta una contradicción en su misma forma: aunque es físico, porque está claramente diferenciado del resto del celular y responde a la presión, su huella digital no lo es y esta distinción complica un poco las operaciones.

En principio, configurar la huella digital fue toda una osadía. Mi teléfono está configurado en español y tal vez es un error de traducción pero el celular me daba indicaciones erróneas: "presiona el lector... levanta el dedo", cuando en verdad nunca tienes que quitar el dedo de su lugar, sino arrastrarlo levemente.

Demoré bastante tiempo en comprender esto pero, una vez configurada, responde bien para desbloquear el teléfono y puedes ajustar hasta 5 huellas para que abran diferentes aplicaciones. En mi caso, con el pulgar derecho abro el teléfono y con el índice creé un atajo para la cámara.

Su parte trasera es lo más decepcionante de este teléfono: se nota que los materiales físicos son de una calidad dudosa, se ve y se siente que es plástico y su superficie rugosa no disimula. El color negro deja los rastros de mis dedos en su superficie, por lo que su amplia pantalla sólo se disfruta si la mantenemos limpia.

Un gran plus: es de los teléfonos más livianos de su especie, porque pesa sólo 141 gramos y se siente como una pluma al sostenerlo.

Su tamaño de 5.5 pulgadas entra dentro de lo común hoy en día, y aunque no cabe en el bolsillo, es ideal para leer y mirar videos de YouTube. Su resolución es 1080 pixeles, con una concentración de 401 pixeles por pulgada, que es casi lo mismo de los Huawei Honor 6X, 5X, y los Moto G4 y G4 Plus.

Mi única queja con su pantalla es que refleja demasiado el medio ambiente, por lo que tuve que ajustar el brillo cuando lo usaba en diferentes lugares. Me encantaría que la pantalla se despertara sola y mostrara datos básicos como la hora o las últimas notificaciones, pero este celular no permite esta función. La forma más sencilla de desbloquearlo es mediante la huella digital.

Con gran tiempo de vida, y un desempeño muy satisfactorio

Un gran punto a favor de este celular es su extenso tiempo de vida, con su batería de 3,140mAh. Duró 15 horas y 20 minutos en nuestras pruebas de batería, que consisten en la reproducción de video HD sin interrupciones. En el uso cotidiano, no tuve que preocuparme por su batería en dos días de uso moderado, para tomar fotos, jugar en intervalos regulares videojuegos con gráficos simples como Pac Man y Tetris y para leer Twitter.

Supera casi por más de dos horas al Huawei Honor 6X, que rindió 12 horas y 50 minutos en nuestros experimentos, y al Motorola Moto G4, con sus 13 horas y 36 minutos.

Este teléfono hace justicia a su denominación "pro" y se convierte no sólo en uno de los teléfonos con más extenso tiempo de vida que hayamos probado (en este rango de precio), sino también en uno de los que tiene un desempeño más fluido, aunque en velocidad le ganan los Moto G4 y G4 Plus en nuestras pruebas.

Desempeño

ZTE Blade V8 Pro
818
3003
N/A
Huawei Honor 6X
799
3,330
N/A
Moto G4 Plus
710
3,081
9,738
Moto G4
719
3,074
9,725

Leyenda:

Geekbench 3: Single-core (Un núcleo)
Geekbench 3: Multi-core (Múltiples núcleos)
3DMark Ice Storm (Unlimited)

Nota:

Las barras más largas indican un mejor desempeño (en segundos)

Ejecuté varios apps al mismo tiempo (la cámara, Facebook, Twitter, fotos, YouTube, email) y no se demoró demasiado en ningún momento, con una navegación fluida entre app y app. Lo mismo a la hora de usar internet: abrí varias páginas y aunque olvidé cerrarlas una por una esto no entorpeció la fluidez del dispositivo.

Porque sé que su procesador Qualcomm Snapdragon 625 es intermedio (y no tiene la potencia de los líderes en el mercado como el 821 y el 835 que se espera que llegue a los teléfonos más caros este año) no lo forcé demasiado tampoco: aunque no vería Netflix durante horas para no exigir demasiado el teléfono, sí puse un video HD con el app "Video Looper" para que no cese nunca, y así lo hizo, sin cortarse durante muchas horas. Y cuando tomé el teléfono en mis manos no estaba recalentado, como sí me sucedió con otros celulares incluso más caros, como el Google Pixel XL.

Su almacenamiento es de 32GB pero se puede expandir: es que el ZTE Blade V8 Pro incluye un SIM doble, que también se puede utilizar como ranura microSD para agregar hasta 256GB. Su RAM de 3GB no está nada mal.

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