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Kodak Ektra análisis: Kodak Ektra es un teléfono con aires del pasado que quiere ser cámara (y falla en el intento)

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Lo bueno Diseño fuera de lo común, con estética hipster. Ranura microSD para extender el almacenamiento hasta 128GB.

Lo malo Una cámara de 21 megapixeles que brinda fotos mal iluminadas, con pésimo balance de blancos y una profundidad de campo plana. No es resistente al agua y carece de lector de huellas. Su pantalla es muy oscura y su procesador se demora mucho en tareas varias.

Conclusión Una apariencia inusual no justifica funciones tan anticuadas. Por un poco más de su precio (US$400), el OnePlus 3T es mejor opción, o conviene esperarse al OnePlus 5. Cámaras de teléfonos más económicos son mejores que la de Kodak Ektra, incluso celulares básicos de la marca ZTE o Huawei.

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Andrew Hoyle/CNET

Al tiempo en que las cámaras de celulares se vuelven cada vez mejores, algunos fabricantes de cámaras han puesto la mirada en los teléfonos.

Kodak se anima a ir por este camino apuntando a un nicho muy específico: aquellos foto-aficionados que aprecian una buena cámara y sus controles manuales pero que no quieren andar cargando con un aparato pesado.

El Kodak Ektra es un teléfono que aparenta ser cámara, tanto en su aspecto exterior como en sus funciones. Algunos de sus rasgos de aspecto se quedan cortos, por ser mero adorno, y cero funcionalidad. Otros, además de ser interesantes visualmente por su estética vintage, agregan capacidades nuevas que no hemos visto en otros celulares de este estilo. 

Aunque el análisis inicial de CNET calificó este teléfono de forma muy negativa, precisamente porque lo más llamativo de este celular, su cámara, presentó algunas fallas iniciales (un app que se cerraba sin razón alguna, demoras en el procesamiento de las imágenes y resultados no del todo satisfactorios por un mal balance de blancos) Kodak actualizó el software del teléfono y ahora exhibe varias mejoras que examinaremos caso por caso.

No obstante, otros aspectos, además de su cámara, frustran nuestra experiencia con este teléfono: su batería no se compara con teléfonos del mismo rango, su procesador es caprichoso y el diseño del celular, aunque bello, no nos convence de forma utilitaria. Aunque haya bajado de precio (de US$549 a US$400), sigue siendo mejor teléfono el OnePlus 3T, líder de la gama media. 

Diseño: 'Vintage', estilo cámara de antes 

Kodak Ektra es un material de plástico rugoso que simula ser cuero: se siente áspero cuando roza con la piel y no es lo más cómodo del mundo. Entiendo que es más práctico que una cámara grande de fotos a la hora de fotografiar, pero tampoco es de los teléfonos de bolsillo que se llevan fácil.

Sus 5 pulgadas parecen más largas que lo usual, y lo percibo como pesado y grande en mis manos. Admiro, sin embargo, el esfuerzo que ha hecho por parecer una cámara: su protuberancia lateral para agarrarlo mejor, su lente sobresalido del cuerpo le brinda personalidad propia, así como la marca Kodak clavada en el pecho del teléfono. De estos elementos bonitos y retro, sólo uno es funcional: su sostén es práctico para fotos horizontales, pero el marco grueso del lente no tiene otro sentido de ser además de pura estética.   

Dicho esto, algunos de mis colegas de CNET me han contado que la gente pregunta en los cafés "¿qué es ese teléfono?", asombrados por su aspecto tan peculiar, incluso cuando estaba colocado sobre una mesa junto al Samsung Galaxy S8, el teléfono más hermoso del momento. Por estos comentarios, y por la moda retro, este teléfono apunta a un nicho muy específico: los hipsters y foto-aficionados que adoran el pasado y lo reivindican, con dispositivos cool que se destacan por raros. Es la misma gente que se compra una Polaroid para hacerse instantáneas. 

Volviendo al aspecto de este teléfono, 
Ektra parece ser, de hecho, una cámara compacta, y también nostálgica, con un diseño tanto en su exterior como en su interfaz que la vuelve pariente lejana de las cámaras del pasado. Aunque cabe en el bolsillo de los caballeros, este celular es algo alargado para los míos, y se siente pesado con sus 163 gramos. 

El lente de su cámara principal parece ser más grande que el de teléfonos regulares, pero en verdad es del mismo tamaño que el de muchos teléfonos con buenas cámaras. La diferencia radica en el vidrio Gorilla Glass 3 que recubre este lente de 21 megapixeles con apertura f/2.0: sus materiales resistentes que recubren la cámara
permiten en teoría una mayor entrada de luz, pero no hay evidencia de esto en nuestras pruebas prácticas que detallaremos debajo.

Aunque este vidrio sobresale de su cuerpo, el costado derecho de este teléfono está diseñado con una forma muy particular, también sobresalida, para que nuestras manos lo sostengan mejor y para que la cámara no quede expuesta a golpes.

Si lo usamos para navegar Internet de modo vertical, por su extremo inferior sobresalido es complicado agarrarlo con una mano y se dificulta presionar sus botones de inicio capacitativos. En cambio, colocado de forma horizontal es muy cómodo a la hora de tomar fotos. Además, agrega un botón con forma redonda y la marca Kodak, junto a la tecla de inicio, que se dedica solamente a capturar fotos.  

Sus imágenes: Tan retro como el cuerpo del celular 

Me encantaron los detalles que le brindan a este celular una identidad muy propia de cámara de antes, pero cuando este atributo se traslada a las funciones de la cámara, decepciona. 

Como es un teléfono que se concentra precisamente en la cámara, esperaba encontrar un dispositivo a la altura de un Samsung Galaxy S8, Google Pixel o iPhone 7 Plus, pero me topé con un aparato que ni siquiera le llega a los talones al OnePlus 3T o a teléfonos incluso más económicos como el Motorola Moto G5, o el ZTE Blade V8 Pro. En algunas fotos, incluso, me recordó a la experiencia pobre y plana del iPhone de hace una década atrás. Mi colega Andrew Hoyle opinó que las imágenes de este teléfono le parecían similares a las que lograba la cámara USB Circa de 2003. 

Debido a una serie de críticas negativas de la prensa, Kodak bajó el precio de este teléfono (de US$549 a US$400) y actualizó el software de la cámara para afinar la velocidad del procesador, el autofoco, la exposición, la posibilidad de guardar las imágenes en formato RAW y hasta incluyó una guía sobre cómo usar la cámara, con carteles que aparecen sobre la interfaz del teléfono y te avisan de posibilidades que son poco intuitivas (como que los botones de inicio no funcionan cuando el app de la cámara está encendida, una opción sin sentido). 

Pese a esta renovación (que, según mi compañero Patrick Holland, mejoró la experiencia de la cámara 30 por ciento), los resultados de su cámara de 21 megapixeles dejan mucho que desear, sobre todo las tomadas en su modo automático. 

Antes de ver los ejemplos, rescato un gesto de la interfaz de la cámara que me maravilló: el menú de su cámara principal es una rueda que gira y emite una vibración háptica cuando se elige una categoría, al estilo de las cámaras de fotos. Los más prácticos pueden elegir el modo de captura automático (disparas y listo) o los que les guste tener más control sobre el dispositivo pueden seleccionar el modo manual, y ajustar el brillo, los blancos, la entrada de luz, etc.

También recupera opciones de las máquinas de antaño como el modo panorama, macro, deportes, noche y bokeh (pero este efecto de fondo difuminado no se logra con tecnología óptica sino con un retoque digital). 

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