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Fitbit Charge HR análisis: La pulsera de actividad física Fitbit se queda corta de la perfección

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Lo bueno La Fitbit Charge HR añade seguimiento continuo del ritmo cardíaco a todas las funciones que ya tenía el Fitbit Charge por un poco más de dinero. Las lecturas del ritmo cardíaco son razonablemente precisas.

Lo malo El diseño y el ajuste no son ideales para echar un vistazo al ritmo cardíaco; la actividad física causa que la precisión decaiga; no funciona en la ducha o cuando estás nadando. La pantalla OLED se apaga después de unos pocos segundos, lo cual es molesto. El entrenador de ritmo cardíaco y la configuración de las metas no son intuitivos.

Conclusión La Fitbit Charge HR añade monitor de ritmo cardíaco a una pulsera buena a un buen precio, pero sus pequeños inconvenientes no se han solucionado aún.

7.8 Total
  • Style 7
  • Features 8
  • Ease of use 8

Pienso en la primera vez que aparecieron los dispositivos de vestir para la actividad física -- como la Fitbit -- y me pregunto, ¿qué los hizo tan especiales? ¿Por qué se emocionó la gente?

La fuente de la emoción: ¿fue la actividad física en sí o la idea de convertir el ejercicio en algo divertido?

Ese es un punto importante a considerar, creo yo, y uno que se ha perdido un poco en la última ronda de monitores de actividad física. Fitbit, como otros podómetros, cuenta pasos. Pero también lo hizo como un juego en el que logras un objetivo y recibes un premio. Puedes compartir tu progreso con tus amigos y competir. Esta clase de concepto de juego es exactamente lo que las FuelBands, Jawbone Ups y Fitbits ofrecen: nos dan un incentivo para motivarnos a hacer ejercicio.

La Fitbit Charge HR es la entrada más grande de Fitbit a la tendencia del ejercicio: añade monitor de ritmo cardíaco, algo que un montón de pulseras y monitores han comenzado a adoptar. Hace seguimiento de tu ritmo cardíaco las 24 horas del día, hasta cuando estás durmiendo, y sincroniza todo a tu teléfono. Todavía se ve como una pulsera Fitbit vieja, pero hace mucho más.

Sarah Tew/CNET

Por US$20 más que la Fitbit Charge (pulsera sin monitor de ritmo cardíaco), parece ser una decisión simple (US$150 versus US$130 por la Charge). La más cara, Fitbit Surge, hace prácticamente lo mismo pero añade una pantalla grande de reloj y puede darle seguimiento a tu recorrido con el uso de su propio GPS. El precio de US$150 de la Fitbit Charge HR es bueno para un dispositivo con todas estas funciones.

Y, sin embargo, hay algo que hace a la Charge HR quedarse corta. Se trata de cómo Fitbit maneja el ritmo cardíaco. Se trata de cómo se siente cuando la llevo puesta. Se trata de cuán útil es -- o no lo es. Sin duda, es uno de las mejores pulseras con monitor de ritmo cardíaco que está disponible en el mercado, pero no es la espectacular banda que me imaginé iba a ser. Aún así, es la mejor pulsera de Fitbit que está disponible.

Mi reserva: pensaría dos veces antes de considerar la más reciente Fitbit como el dispositivo ideal para tus necesidades.

Sarah Tew/CNET

Diseño: damos la bienvenida a la vieja Fitbit

La Charge HR se ve casi idéntica a la Fitbit Charge, y la Fitbit Force que fue descontinuada. Tiene una banda de goma, con una pantalla OLED pequeña que dice la hora, los pasos y otra clase de información. Necesitas presionar el botón ubicado en uno de los lados, no obstante, para ver algo en la pantalla.

El resto de la Charge HR en realidad ha cambiado. La banda ahora se junta con una clase de hebilla de reloj tradicional, haciéndola más segura y menos propensa a caerse. Y, la parte de abajo también se siente diferente. Un sensor de ritmo cardíaco óptico con luces verdes LED sobresale en la parte de abajo, presionando sobre tu piel un poco cuando la Charge HR se ajusta a tu muñeca.

Sarah Tew/CNET

Mi piel se acostumbró, pero la Charge HR se siente definitivamente menos cómoda que las anteriores pulseras de Fitbit. Además, la tienes que usar de manera diferente: Fitbit recomienda colocarla a una distancia de un dedo de largo por encima del hueso de la muñeca para obtener la mejor lectura del monitor cardíaco. Así, tiende a desaparecer bajo el puño de una camisa de manga larga.

La Charge HR viene en diferentes colores opacos: mi unidad de análisis era negra. También viene en varios tamaños, aunque cada una se puede ajustar significativamente. El modelo Large se sintió bien en mi muñeca, pero el ajuste hacia arriba del brazo se siente incómodo con el tiempo. De pronto por eso es que esta pulsera tiene hebilla: permite ajustarla más arriba del brazo.

La Charge HR viene con su propio cargador USB, pero mientras que se conecta de igual forma a las Fitbits anteriores -- directo en la parte de abajo -- usa otra conexión propia de la empresa. Así es: un nuevo conector. Tampoco pierdas este.

Sarah Tew/CNET

Ritmo cardíaco: lectura de todo el día

Una vez la tengas puesta, la Charge HR hace parpadear sus luces verdes LED para obtener información de tu ritmo cardíaco. Lo hace todo el tiempo. Eso, además de un acelerómetro y barómetro integrado reúnen datos de pasos, ritmo cardíaco, elevación (pasos en subida) e intensidad del ejercicio (caminando o corriendo).

La tecnología del ritmo cardíaco de Fitbit se llama Pure Pulse, y existe en la Charge HR y en la Surge. Funciona de manera automática una vez que te la colocas y puedes acceder la lectura al presionar el botón lateral.

La lectura fue estable cuando estaba quieto, pero cuando hacía actividad más rigurosa la lectura del ritmo cardíaco variaba mucho. Sin embargo, la Charge HR parecía capturar mi ritmo cardíaco mejor que otras pulseras que he probado.

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