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Tecnología de vestir

Fitbit sube a las alturas con Alta HR, un monitor que lee tu corazón

El dispositivo más reciente de la marca líder de 'wearables' deportivos es delgado, con pantalla y sensor de ritmo cardíaco.

Reproduciendo: Mira esto: El esbelto Fitbit Alta HR es un monitor con ritmo cardíaco...
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Fitbit Alta HR es uno de los monitores físicos con lector de ritmo cardíaco más esbeltos que existen en la actualidad y, según la empresa, reclama su lugar entre los más delgados del mundo.

Es también uno de los más completos: detecta diferentes actividades de forma automática, te informa en su pantalla tus logros más recientes, sigue tus pasos y tus calorías quemadas y hasta te proporciona un informe detallado (y casi obsesivo) de las etapas de tu sueño.

Pero Fitbit Alta HR no resuelve la paradoja de los wearables de la empresa: aún es necesario elegir un monitor para cada ocasión porque no hay uno que lo logre todo (y conserve la belleza). No se puede sumergirse como el delgadísimo (pero sin pantalla) Flex 2, no tiene GPS (como el tosco Surge) ni distingue cuando subimos escaleras (como el Charge 2).

Si no te importan estas falencias, Fitbit Alta HR puede que sea uno de los monitores más bonitos y más prácticos del momento, con el registro de la actividad tan preciso al que nos acostumbró Fitbit.

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Así de delgado se ve el Fitbit Alta HR.

Marta Franco/CNET

Diseño: Un delgado alargado, pero no tan flexible

Ni bien tuve ante mis ojos al Fitbit Alta HR esperaba encontrar un dispositivo tan maleable como el Flex 2. Pero no: las bandas intercambiables de goma lucen similares a la vista, pero están hechas de un material más duro que hace que sea más fácil colocárselo, pero que deja de sentirse demasiado fijo a la muñeca.

Por este motivo es que si el Flex 2 me parecía imperceptible de tan cómodo, nunca olvidé la presencia de Alta HR durante el tiempo que lo llevé conmigo. De hecho, me lo quité varias veces para que mi muñeca se sintiera liberada (vale la pena aclarar que no suelo llevar reloj ni nada en ella).

También me lo saqué por precaución cuando lavé los platos y lo tapé con mi sweater al caminar por fuera un día de lluvia, es que carece de la resistencia al agua del Flex 2. Por estos dos motivos, Flex 2 sigue siendo mi Fitbit favorito (flexibilidad, resistencia al agua y la belleza de sus bandas metálicas).

De todas formas, Alta HR es liviano y emula cierto encanto heredado del Fitbit Alta de 2016: es esbelto, alargado y se ve moderno, con su pantalla OLED estirada que te ofrece un vistazo rápido de tu información física más esencial (pasos, ritmo cardíaco, millas, calorías, etc.). El único detalle de diseño que mejoraría es su grosor: es más ancho que Charge 2, por lo que sobresale bastante de la mano si lo observamos de costado.

Los colores son muy lindos, y agradecemos que no hayan elegido los colores flúor que a veces exageran al máximo los accesorios deportivos. Sus bandas de goma son intercambiables y vienen en color salmón, violeta, negro y gris con ediciones especiales de acero inoxidable. No hemos probado estas últimas, pero si son tan elegantes como las del Flex 2 puede que el monitor se confunda con una joya.

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Aunque es muy liviano y esbelto, los costados de Fitbit Alta HR son más voluminosos que los de Charge 2.

Sarah Tew/CNET

Registro automático y nuevo análisis del sueño

Una de las decisiones de diseño que afectan el uso cotidiano del dispositivo es que carece de un botón lateral para iniciar entrenamientos de forma manual, algo que sí permitía Charge 2. Esta posibilidad puede que frustre a las personas que les gusta ejercitarse por intervalos, o que circulan por la ciudad y necesiten detener el conteo cuando esperan en el semáforo, por ejemplo.

Tampoco percibe cuando subimos escaleras y no nos dice cuántos pisos hemos subido, y carece de GPS propio, por lo que si queremos seguir nuestro recorrido en un mapa tendremos que recurrir al app de Fitbit en nuestro teléfono inteligente.

El resto de las actividades las capta sin que tengamos que indicarlo en el app: correr, caminar, andar en bicicleta, siempre que se trate de ejercicios aeróbicos. Yoga y pilates, por ejemplo, no los reconoce, y hay que anotarlos de forma manual dentro de la aplicación.

La sincronización con el app es muy amena, y no esperábamos menos. Uno de los puntos más fuertes de Fitbit es su app para el celular, que brinda un panorama conciso y completo de todo lo que hacemos, y hasta de lo que realizamos en los momentos de reposo.

Si Charge 2 y Flex 2 hacían hincapié en la importancia de conseguir momentos de calma durante el día, y proponían sesiones guiadas de meditación, Alta HR, en cambio, abandona esta propuesta y se dedica a un análisis más profundo de nuestro sueño. Esta nueva función llegará también al Charge 2 y al Blaze en las próximas semanas.

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De esta forma se ve el análisis del sueño.

Mariana Marcaletti/CNET

Antes, los dispositivos Fitbit indicaban los momentos "inquietos" y en reposo de tu descanso nocturno. Ahora, explica cuantas horas y minutos has pasado despierto, en sueño profundo, ligero y REM (cuando se acelera tu respiración, sueñas y se eleva tu ritmo cardíaco). Aunque los resultados me parecieron aterradores (descubrí que duermo profundo sólo 45 minutos en una noche de más de 7 horas), las explicaciones de Fitbit son positivas y alentadoras: narran la importancia de cada etapa y para qué sirven a nuestra recuperación física y mental. No descarto llevar el diagnóstico de Fitbit al médico como evidencia de un desorden de sueño.

Más allá de si alimenta tendencias paranoicas, esta nueva monitorización del reposo es muy completo, y es un adicional interesante que complementa esta visión de que la salud no es sólo ejercicio y alimentación, sino también un buen descanso.

Un monitor bello, íntegro y sobre todas las cosas, práctico

Fitbit Alta HR también vibra y muestra en su pantalla notificaciones de llamadas y de mensajes de texto, y recordatorios frecuentes de que camines al menos 250 pasos para mantenerte activo (estas alertas se pueden personalizar para mantenerlas o eliminarlas).

A su pequeño tamaño y peso se suma una característica muy relevante a la hora de convertirse en el Fitbit más práctico del momento: su batería promete durar 7 días, que son dos días más que lo que duraba Charge 2 y Flex 2. Puede parecer que somos perezosos, pero evitarnos la preocupación de tener que recordar cargarlo es un gran plus. Otro gesto bienvenido es que se puede ver información del estado de la batería desde la misma pantalla (algo que Charge 2 no tenía, y varias veces murió sin que yo me diera cuenta de que su pila se estaba agotando).

Es muy sencillo de usar: con dos golpecitos se despierta, y con uno cambiamos de opciones en su pantalla. No es pantalla táctil, por lo que cualquier otro movimiento será ignorado. Y la pantalla también se enciende cuando hacemos el gesto de girar nuestra muñeca para mirar el dispositivo, algo que es genial durante el día pero que resulta algo extraño a la noche (estaría bueno que pudiéramos activar o desactivar esta función).

En síntesis, Fitbit Alta HR sería mi compañero de ejercicio eterno si tolerara exposición al agua (y, de hecho, si registrara actividades acuáticas), tuviera GPS y fuera apenitas más maleable. Sus otros atributos (registro automático, enlace con el teléfono, simplicidad, elegancia y liviandad) lo convierten en uno de los monitores más prácticos del mercado, y festejamos su llegada al mundo Fitbit.

Cuesta lo mismo que Charge 2: US$150 y ya está disponible a la preventa en la página de Fitbit.

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