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Apple iPad Pro (2018) análisis: La tableta perfecta no existe — pero sí existe el iPad Pro

Lo bueno El iPad Pro tiene un diseño hermoso de delgados biseles y adopta Face ID que funciona en cualquier orientación. El nuevo Apple Pencil (se vende por separado) se carga de mejor forma y tiene nuevas funciones. El desempeño de esta tableta está a la altura de una Mac.

Lo malo El nuevo iPad Pro puede ser caro en comparación con otras tabletas o computadoras; no es compatible con el primer Apple Pencil. El teclado oficial se vende por separado y aumenta el precio. Ya no tiene puerto de audífonos.

Conclusión El iPad Pro es hermoso y poderoso, pero caro. Esta tableta es la aliada perfecta para usuarios exigentes o profesionales que ya han probados sus mieles, como el Apple Pencil o su alto poder de procesamiento. Es urgente una nueva versión de iOS para el iPad.

9.0 Total
  • Diseño 9
  • Funciones 8
  • Desempeño 10

El iPad es la tableta por excelencia. Quizá sea la tableta más cara de entre todas las plataformas, pero hay que decir que también es la tableta más balanceada por tener acceso a la más basta colección de apps optimizadas para estas pantallas, un buen hardware y un sistema operativo confiable.

Y hablando del iPad en específico, también los hay para diferentes finalidades: desde un iPad básico para leer y jugar como el iPad mini, pasando por algo un poco más completo como el iPad de 9.7 pulgadas, que ya tiene compatibilidad con el Apple Pencil

Entonces, el iPad mini y el iPad de 9.7 pulgadas son productos para usuarios poco exigentes que simplemente buscan una buena experiencia de tableta alrededor de iOS. Para el resto de usuarios, aquellos que buscan algo más poderoso, está el iPad Pro. 

Al igual que como sucede con las MacBook, en el iPad la línea Pro está destinada a personas con necesidades específicas: diseñadores, ilustradores, editores y casi cualquier creativo que quiera un producto poderoso al vuelo. 

Sin embargo, he notado que la más reciente tableta de Apple para el ámbito profesional ha sido duramente criticada al no ser una alternativa a una computadora por limitantes de software más que de hardware. La cultura parece intentar que el iPad sustituya a una computadora convencional aunque Apple nunca ha dicho que se trate de un producto para ese fin, sino que ofrece una experiencia entre un teléfono inteligente y una portátil. 

Precio y disponibilidad: iPad Pro

Óscar Gutiérrez/CNET

El iPad Pro (2018) viene en configuraciones de 11 y 12.9 pulgadas, y cada una de estas se puede comprar con Wi-Fi, Wi-Fi + Celular y a su vez configurar con diferentes capacidades de almacenamiento interno que van desde los 64GB hasta 1TB. 

El iPad Pro en Estados Unidos tiene un precio de US$799 por el modelo de 11 pulgadas con 64GB de almacenamiento. El iPad Pro de 12 pulgadas sube a US$999 con el mismo espacio de almacenamiento. 

El iPad Pro en México tiene un precio de 18,999 pesos por el modelo de 11 pulgadas con 64GB de almacenamiento. El iPad Pro de 12 pulgadas sube a 23,499 pesos con el mismo espacio de almacenamiento.

El iPad Pro en España tiene un precio de 879 euros por el modelo de 11 pulgadas con 64GB de almacenamiento. El iPad Pro de 12 pulgadas sube a 1,099 euros con el mismo espacio de almacenamiento.

El iPad [Pro] como sustituto de una computadora

No sé de dónde surgió la idea de que un iPad debe sustituir a la computadora que tienes en casa para toda la familia o la que usas en el trabajo, pero es una creencia que ha cobrado fuerza y que ha desencadenado críticas al iPad –y a Apple. 

Para intentar llegar al fondo de esto y averiguar si fue un error de Apple me remonté a la conferencia de presentación del primer iPad, a cargo de Steve Jobs en 2010. Entonces, Jobs dijo que el iPad no era una computadora y tampoco un teléfono; sino que ofrecería una experiencia mejor en actividades clave que usando un teléfono o una computadora. Esas actividades clave en las que el iPad debe ser mejor son, según Jobs, navegar en Web, ver imágenes y videos, escuchar música, jugar y leer libros electrónicos. "Si no es mejor, no tiene razón de existir", dijo Jobs. 

Entonces, si en su debut Apple presentó al iPad como un producto intermedio entre un teléfono y una computadora, y no como el sustituto de esta última, ¿por qué esperamos que haga algo para lo cual no fue creada?

Esperamos que así lo sea porque su precio (que comienza en US$799) hace que el iPad Pro cueste casi lo mismo que algunas portátiles con Windows y algunos modelos ya cuestan lo mismo que una MacBook Pro. Pero el precio del iPad Pro viene excusado: el poder que tiene esta tableta supera a la mayoría de computadoras con Windows y está a la par de las portátiles profesionales de Apple. 

El iPad Pro tiene el potencial y tiene lo suficiente para ser una alternativa para una computadora, y si así lo deseas, en la mayoría de actividades lo logrará cumplir, pero también hay que reconocer que un iPad no debe ser una computadora convencional. De hecho, Apple bien destaca en un video publicitario del iPad la pregunta de "¿qué es una computadora? y qué es lo que esperamos de una.

En esencia, pues, el iPad no debe sustituir a una computadora común y corriente… pero lo puede hacer. 

Nota del editor: El análisis se realizó en un iPad Pro de 12.9 pulgadas con Wi-Fi + Celular de 1TB de almacenamiento y 6GB de memoria RAM.

Usando el iPad Pro como sustituto de mi Mac

Para llegar a una conclusión definitiva sobre el iPad Pro, usé la tableta durante un par de meses como si fuera la computadora que uso normalmente: un iMac de 27 pulgadas desde la que escribo, cubro streamings de eventos, edito fotos y videos y en la que juego. 

El cambio más drástico fue acomodarme a la pantalla del iPad Pro de 12.9 pulgadas. Si bien ya he utilizado tabletas como mi herramienta principal de trabajo, es la primera ocasión que trabajo con una tableta de casi 13 pulgadas (o el tamaño de una MacBook Air).

El delgado diseño como un cuchillo

Lo primero que hay que destacar del iPad Pro es su diseño de infarto. 

La tableta es extremadamente delgada (247.6x178.5x5.9mm) y ligera. La primera vez que la sostuve solté un ¡wow! y es que al ver una pantalla tan grande, con biseles tan delgados, esperas que su peso sea considerable; pero no es así. De hecho, el iPad Pro es tan delgado que existen reportes de algunas unidades llegando a manos de usuarios con una ligera flexión por su mitad (Apple ya dijo que se trata de un problema menor y los usuarios con este desperfecto pueden cambiar la unidad por una nueva dentro de su garantía). En lo personal, no he experimentando este problema. 

Óscar Gutiérrez/CNET

El cambio de diseño en el iPad Pro con respecto a sus antecesores es enorme. Es un cambio tan drástico como el salto del iPhone 8 al iPhone X. Es fácil decir que el diseño de este iPad Pro es el más atractivo hasta ahora. La pantalla en este iPad tiene una actualización de 120Hz (igual que el iPad Pro de 2017), una de las características visuales que más me gustan de los iPad Pro. 

Al sostener el iPad Pro es como tener un panel de puros pixeles, con apenas unos biseles muy delgados pero no tanto como para que el agarre sea incómodo. Todos los biseles son normales, excepto el bisel superior en donde Face ID —el reconocimiento facial 3D que llegó con el iPhone X— aparece tímidamente. 

Face ID en el iPad Pro funciona en cualquier orientación, a diferencia del iPhone en donde debes siempre tener el teléfono en modo vertical. Esto es algo bueno porque los usuarios suelen usar el iPad en diferentes orientaciones. A dos años de conocer Face ID, sigo creyendo que es la mejor opción actualmente para seguridad y autenticación en dispositivos; me gusta en el iPhone, lo adoro en el iPad y espero su llegada a la Mac — la mayoría de ocasiones me funciona en el iPad y solo en pocos casos, como cuando estoy muy alejado (unos 50 centímetros o más de distancia) de Face ID es cuando he tenido fallos. 

El diseño del iPad me recuerda mucho al iPhone 4, mi iPhone favorito al menos en cuanto a diseño. Los costados metálicos son elegantes y con un cortado tan elegante que da un acabado plano pero no filoso y tampoco incómodo para la mano. Todo el contorno es liso, excepto unas áreas: en la parte superior e inferior de la tableta hay dos hileras (dos por lado) de bocinas asegurando el impecable sonido estéreo del iPad. Lo otro a destacar del contorno es la llegada del puerto USB Tipo C y que desfasa al puerto Lightning (el cual aún está en los iPhone XS). En uno de sus costados también hay un aditamento a resaltar que no agrega volumen pero es importante: es donde el Apple Pencil (de segunda generación) se sujeta por imanes al iPad y se carga al mismo tiempo. 

Durante todo el tiempo que usé el iPad Pro como máquina de trabajo, no solo cumplió en todas mis tareas — también me ayudó con la espalda. El iPad Pro de 12.9 pulgadas tiene un peso de apenas 633 gramos. Eso es apenas poco más de medio kilo (y un poco más si agregas el Apple Pencil y el teclado) con todo lo necesario para hacer mi trabajo. Pude asistir a eventos y hacer viajes durante ese tiempo sin un maletín, solo con el iPad bajo el brazo y sin la preocupación de no poder hacer algo. 

El desempeño que esperas… de una Mac

Intenté usar el iPad Pro de 10.5 pulgadas (2017) como una computadora con un resultado agridulce. En esta ocasión la experiencia ha sido mejor, sobre todo porque el hardware ha mejorado (más procesador y más RAM) de la mano de un software (iOS, aplicaciones nativas y de terceros) que ha madurado al mismo tiempo.

Con el iPad Pro de 10.5 pulgadas no pude editar video y las aplicaciones de Lightroom y Affinity en el iPad simplemente no podían con mis imágenes de 42 megapixeles en formato RAW. 

Con el iPad Pro de 12.9 pulgadas esta experiencia ha sido muchísimo mejor, más placentera. Ahora el proceso de importación de imágenes de mi cámara al iPad es más fácil (gracias al USB Tipo c) y también las aplicaciones han mejorado haciendo que la edición de estos archivos sea más fluido.

La mayoría de procesos son igual que en una Mac, pero algunos siguen siendo un poco más lentos sobre todo por la ausencia de un ratón o trackpad. En algunos casos puntuales, como al usar el sistema interno de publicación de CNET en Español, Safari y Chrome no dan el mejor desempeño y suele tener fallas; estos problemas de desempeño no impiden mi trabajo, pero sí lo hacen más problemático con bugs (estoy escribiendo y se mueve de posición la pantalla o los menús no se despliegan correctamente). También tengo algunos problemas al intentar usar un dispositivo de almacenamiento externo, porque iOS aún no tiene un sistema de gestión de archivos que reconozca un dispositivo de este tipo.

Óscar Gutiérrez/CNET

Pero quitando esos dos escenarios específicos, el resto de la experiencia de usar el iPad Pro fue genial. En uno de mis días más ajetreados, puedo desconectar el iPad por la mañana, irme al aeropuerto, ver una película o serie durante el breve vuelo, leer noticias y contestar correos, editar algunas de mis fotos pendientes o seguir escribiendo un artículo (como el caso de este análisis que escribí completamente en el iPad, al igual que edité en la tableta todas las fotos que ves). 

El teclado virtual en el iPad Pro es cómodo para escribir un mensaje o un correo electrónico, pero no lo recomiendo para escribir o editar por varias horas. El Smart Keyboard (US$199), la oferta oficial de Apple para un teclado físico en el iPad Pro, es excelente, no necesita de recargarse (ya que va conectado por los imanes en la espalda del iPad) y ahora tiene dos posiciones. La buena noticia es que este teclado físico funciona de maravilla con el iPad Pro; la mala es que su precio se dispara a por lo menos US$1,200 al juntar el iPad Pro de 12.9 pulgadas con el Smart Keyboard. 

En un día normal, puedo sentarme en el escritorio tranquilamente, conectar el iPad Pro a mi monitor 4K —por medio de USB Tipo C— y escribir en el monitor más grande y al mismo tiempo cargar la batería en la tableta. Es cierto que me gustaría que cuando hago esto (conectar el iPad al monitor) se activara una interfaz que sacara provecho del monitor más grande y no solo mostrar lo mismo de iOS pero en una pantalla de mayor tamaño.

Pero basta de mi experiencia (que puede variar dependiendo los apps que uso); algunos datos sólidos muestran el potencial del iPad Pro. 

Apple coloca en esta tableta un procesador A12X que en Geekbench 4 tuvo un resultado de 5,019 puntos (un núcleo) y 18,149 puntos (varios núcleos). Esto es más rápido que una Razer Blade de 2018 con un procesador Core i7 de 2.2GHz; también es más rápido que una MacBook Pro de 2017 con el mismo procesador pero a 2.9GHz. Esto es poder de una portátil usada para videojuegos o diseño gráfico en una tableta de apenas 6mm de grosor y que no tiene un ventilador — impresionante. 

En el tema de batería, en mi experiencia puedo usar el iPad con una carga completa durante casi todo el día y dándole un uso pesado. En las pruebas controladas de CNET, el iPad Pro obtuvo una duración de 13 horas. 

Geekbench 4 (múltiples núcleos)

iPad Pro (12.9 pulgadas, 2018)
18,098
Microsoft Surface 6
11,983
iPad Pro (10.5 pulgadas, 2017)
9,194
iPad (9.7 pulgadas, 2018)
5,974
Samsung Chromebook Pro
4,995

Nota:

Barras más largas representan mejor desempeño

3DMark Ice Storm (Unlimited)

iPad Pro (12.9 pulgadas, 2018)
104,375
Microsoft Surface 6
72,213
iPad Pro (10.5 pulgadas, 2017)
53,873
Samsung Chromebook Pro
45,762
iPad (9.7 pulgadas, 2018)
37,352

Nota:

Barras más largas representan mejor desempeño

Reproducción de video continuo (minutos)

iPad Pro (10.5 pulgadas, 2017)
938
iPad Pro (12.9 pulgadas, 2018)
796
iPad (9.7 pulgadas, 2018)
764
Microsoft Surface Pro 6
671
Samsung Chromebook Pro
537

Nota:

Barras más largas representan mejor desempeño

¿Cuáles son las cosas no tan buenas del iPad Pro? 

Desafortunadamente, y aunque el iPad Pro ofrece la mejor experiencia que he tenido en una tableta, hay problemas. Si ya llegaron hasta aquí seguro se dieron cuenta que critiqué puntos muy específicos: limitantes del sistema operativo. 

El iPad Pro, o mejor dicho iOS 12, limita en mucho el desempeño del producto. No puedo tener abiertas dos ventanas de la misma aplicación; tampoco puedo tener tres aplicaciones abiertas al mismo tiempo; me gustaría ver un gestor de archivos más potente y hace falta una nueva interfaz que permita sacar más provecho a la pantalla de inicio con opciones de configuración y reajuste a la rejilla que mantiene fijos los iconos de las aplicaciones. 

Por suerte (y de acuerdo con los rumores) iOS 13 parece que tendrá la solución a algunos de estos problemas. Reportes apuntan a que iOS 13 dará más funciones y mayor productividad al iPad, por lo que el iPad Pro podría mejorar exponencialmente. El hardware ya está listo, solo hace falta una versión de iOS que sea mucho mejor y aumente las posibilidades. 

Conclusión: La tableta [casi] perfecta

Óscar Gutiérrez/CNET

El iPad Pro es una tableta bellísima que luce perfeccionada desde el punto de vista del hardware y que no quiere (ni debe) tratarse como una computadora convencional. 

El iPad Pro es una excelente adición a las herramientas de gente creativa como diseñadores, editores o ilustradores que sacarán provecho del lienzo en blanco que es su pantalla. Cada vez veo más profesionales de estos ámbitos mostrar su trabajo hecho en el iPad Pro, pero que tienen esta tableta junto a una computadora para trabajos que requieren más poder de procesamiento. 

Para muchas personas será difícil justificar el pago de US$799 (por lo menos) para una tableta que al final de cuentas, en muchos casos, no será utilizada como dispositivo principal, sino como una herramienta complementaria. Creo que el iPad Pro puede ser utilizado como un dispositivo para casi cualquier tipo de personas: desde usuarios que buscan acceso a Word, PowerPoint o simplemente a un navegador; pasando por editores de fotografía que quieren acceso a Lightroom o Photoshop y hasta usuarios profesionales que quieren crear ilustraciones en Procreate. Pero también hay que tener en cuenta que hay una ligera curva de aprendizaje (para acostumbrarse a la ausencia de un ratón, el uso de gestos táctiles o atajos en el teclado). 

Lo que me gusta del iPad Pro es su versatilidad. Me acompaña y está lista para lo que necesite: desplegar su teclado para escribir una noticia reciente, seguir viendo alguna serie o película en Netflix, poder jugar o editar mis fotografías, o usarla como un monitor para ver el ejercicio que tengo que hacer en el día — todo en un cuerpo súper portátil y ultra delgado. Sin embargo también hay momentos en que siento que el iPad se queda corta en lo que permite hacer o resulta limitante. 

No estoy pidiendo que macOS llega al iPad, porque vuelvo al tema inicial de que la tableta no fue concebida como el sustituto de una computadora convencional; pero al más funciones como multitasking o el adiós de la rejilla forzosa en la pantalla de inicio. Lo que espero es que que lo que necesite hacer, lo pueda hacer en el iPad. Y creo que el hardware está listo para ofrecer esa posibilidad — solo es necesario que iOS lo permita. 

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