Por qué cambié el Galaxy Gear por la Fitbit Force

Mi muñeca no tiene espacio para tanta cosa y la Fitbit Force le ganó el partido al todopoderoso Galaxy Gear.

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Crédito: Sarah Tew/CNET
    

Desde que tengo uso de razón, he sido un amante de los relojes de alta tecnología. Todavía recuerdo con cariño mi adorado Casio Marlin W-300, que amaba cuando era pequeño. También usé en público muchísimos aparatos risibles, algunos de los cuales avergonzaban a mis amigos.

Es por eso que yo mismo me sorprendí cuando decidí quitarme el reloj inteligente Samsung Galaxy Gear para ponerme el nuevo medidor de actividad física Fitbit Force. Ya sé que no es en realidad un reloj inteligente, pero el brazalete Force hace las veces de un reloj futurista y un medidor de la actividad física.

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Tuve muchas expectativas del primer reloj inteligente de Sony Crédito: Sarah Tew/CNET

Cuando Samsung dio a conocer el Galaxy Gear oficialmente, no cabía de la emoción. Por si fuera poco, la compañía tuvo a bien poner en mis manos un ejemplar, al igual que su excelente móvil Note 3. Pero debo confesar que mi historia con la incipiente categoría de relojes inteligentes (relojes de pulsera que dan la hora y se comunican con los teléfonos inteligentes) ha sido tortuosa.

Tanto el Motorola Motoactv como el Sony Smartwatch tenían mucho potencial, pero no dieron el ancho en términos de diseño, funcionalidad o tiempo de duración. Dicho esto, casi se acercaron a los aparatos que uso de verdad, y no eran cacharros enormes y poco prácticos como el Metawatch o el I'm Watch, que no recomendaría ni a mis peor enemigo.

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El Galaxy Gear tiene algunas limitaciones en su software. (Crédito: Andrew Hoyle/CNET)

Poder y estilo sin mucho propósito

El Galaxy Gear es una historia aún más trágica. Se trata básicamente de una microcomputadora atada a tu muñeca. Al operar con una versión modificada de Android, un procesador de 800MHz y 512MB de RAM, tiene todo lo necesario para operar todas las aplicaciones Android. El Gear es también una tremenda pieza de hardware, con una brillante pantalla OLED y un cuerpo de metal.


Desafortunadamente, a pesar de su poder, el Gear no logra hacer lo que supuestamente debe hacer un reloj inteligente. Nos refereimos a la tarea de monitorear desde ahí toda tu comunicación digital y tocar lo menos posible tu teléfono. Dado que no hay manera de ver claramente el contenido de tus emails o notificaciones de tus perfiles en los medios sociales (que es lo que la mayoría de las personas hacen cuando toman su móvil), el Gear es esencialmente un dispositivo de conversación muy costoso (US$300).

La batería del reloj dura 24 horas, que si bien es más de lo que dura el reloj inteligente de Sony (6 a 8 horas), todavía hace que tengas que cargarlo cada día más o menos. Por si esto fuera poco, el Gear solo funciona con un solo teléfono, el Note 3. Honestamente, creo que el asunto con el Gear es bastante triste, porque realmente quería que me gustara este aparato y aún creo que tiene potencial.

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La Fitbit Force es un reloj y un medidor de actividad física Crédito: Sarah Tew/CNET

Una fuerza irresistible

En medio de todo esto, llegó la Fitbit Force, que por US$129.95 es un dispositivo pequeño, ligero, bien diseñado, que además funciona muy bien como podómetro avanzado y medidor de tu actividad física. Puede también medir la calidad de tu sueño, sincronizarse vía Bluetooth con los iPhones y algunos dispositivos de Samsung, así como conectar a sus usuarios con un mar de herramientas de análisis que la Fitbit ha creado en la web.

A esto agrégale una pantalla OLED, que te da la hora y permite que el Force funcione también como reloj y entonces empiezas a ver su gracia. Este brazalete también es resistente al agua y su batería dura de 7 a 10 días, en comparación con las escasas 24 horas del Gear. La cereza del pastel es la promesa de incluir notificaciones de llamadas (solo en iOS). Esperemos que esas habilidades migren pronto a Android una vez que llegue el nuevo sistema operativo KitKat.

Claro que nada de esto significa que no estoy tentado a ponerme de nuevo el Galaxy Gear en un futuro. Es más, si Samsung o -mejor dicho la comunidad de hackers- le dan al Gear el don de soporte global para Android (sin importar la marca del dispositivo) y un genuino soporte de notificaciones (desde la aplicación que tú quieras), entonces podrá tenerme de vuelta.

Autor

Brian Bennett es editor senior y escribe sobre teléfonos móviles en CNET. Reseña una amplia gama de productos de comunicación móvil, incluyendo teléfonos inteligentes y accesorios. Tiene más de 12 años de experiencia en periodismo tecnológico y ha cubierto prácticamente todo lo que tenga un microchip -y sea entretenido.

 

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